Las duras acusaciones contra Rafa Mir en el juicio por presunta agresión sexual en Valencia
El delantero defendió su inocencia y sostuvo que todas las relaciones fueron consentidas en la vista oral del juicio donde también declararon las dos víctimas y los policías

Rafa Mir, durante su etapa en el Valencia.Imago.
Este jueves ha tenido lugar en la Ciudad de la Justicia de Valencia el juicio contra los futbolistas Rafa Mir y Pablo Jara por presuntamente agredir sexualmente y lesionar a dos mujeres en Bétera (Valencia), en la madrugada del 1 de septiembre de 2024 mientras Mir estaba cedido por el Sevilla en el Valencia, unos delitos los que la Fiscalía reclama condenas de 10,5 y 3 años de prisión, respectivamente.
A las 9:30 horas de la mañana Rafa Mir entraba en los juzgados acompañado por su abogado sin realizar ningún tipo de declaración para dar su versión de los hechos ante el juez.
La versión de la Fiscalía
Según la Fiscalía, Rafa Mir mantuvo relaciones sexuales consentidas con una de las víctimas en uno de los cuartos de la casa pero después salió de la habitación, cogió a la otra víctima en brazos, la lanzó a la piscina vestida, se metió en el agua y le hizo tocamientos.

La joven salió de forma apresurada y huyó de la casa, pero se dio cuenta de que se había olvidado el bolso, por lo que regresó para recuperarlo. El Ministerio Fiscal mantiene que en ese momento, Mir la obligó a entrar en el cuarto de baño, donde la forzó sexualmente pese a que ella le decía que quería irse.
Mientras ocurrían estos hechos, la otra mujer estaba dándose un baño en la piscina cuando, según la Fiscalía, Jara se le aproximó y comenzó a tocarle en sus partes íntimas, hasta que la perjudicada le apartó y le pidió que parara.
La declaración de la primera víctima: Andrea
En primer lugar han declarado las dos víctimas. La primera de ellas lo ha hecho con las siguientes palabras. "A los quince minutos de estar allí salió Rafa en calzoncillos. Me cogió para tirarme a la piscina y le dije que no pero igualmente me tiró a la piscina. Mi amiga tardó en salir. Yo me quería salir del agua pero no me dejaba, me cogió de la cara para que lo besase. Me abrazaba y no podía moverme. Me tocó todo el cuerpo, las nalgas y acabó con la penetración de dos dedos en la vagina", ha recordado una de las dos agredidas.
"Lo aparté y me salí de la piscina. Quería llamar a mi padre, busqué mi teléfono. Seguí buscando mi móvil, pensé que me lo habían escondido pero se había quedado en la discoteca. Y le pedí a mi amiga llamar a mi padre y que me recogiera. Me preguntó si pasaba algo", ha respondido a las preguntas del Ministerio Fiscal.

Entonces, la chica abandonó la casa pero se dejó olvidado el bolso, por lo que volvió para recuperarlo, cuando según ella, Rafa la metió en el baño. "Me empujó hacia el final del baño y repite lo mismo que en la piscina. Volvió a meterme los dedos. Ahí estaba llorando, me costaba respirar, me costaba hablar. Me apoyó en el lavabo. Tenía ganase de irme. Carla me preguntó que qué pasaba. Tenía un ataque de ansiedad. Yo salí a la calle, pero Carla se quedó dentro. Le dio un puñetazo y la tiró a la calle sin ropa", finalizaba.
La declaración de la segunda víctima: Carla
Carla es la otra víctima de aquella noche, que relató así los hechos. "Sabía que uno era futbolista, conocía a Jesús Vázquez. Fue Andrea la que me propuso ir a casa de Rafa a seguir con la fiesta. En el taxi empiezo a tontear con Rafa y Andrea se siente incómoda por estar en medio. Al llegar al chalet fui a una habitación y tengo relaciones con él, sale a la piscina y cuando salgo ya estaba dentro con Rafa y Andrea y yo me tiro a la piscina con ropa interior. Estaban todos, Pablo y Bartolomé", ha reconocido Carla.
Cabe recordar que mientras sucedía el hecho del baño, la otra víctima que había estado antes en la habitación con Mir, se estaba dando un baño en la piscina, cuando Jara se le aproximó para hacerle tocamientos.
"Andrea estaba incómoda, hubo debate sobre si hacía algo o no con Rafa. En ese momento, Pablo Jara se tira encima de mí, me empieza a tocar el pecho, el culo, la vagina... Lo apartaba y él se iba y volvía. Salgo de la piscina, voy a cambiarme y me quería ir porque no me gustaba la situación. Entonces escucho ruido. Notaba que ahí (en el baño) estaba pasando algo", ha explicado.
"De repente sale Andrea, blanca, con un ataque de ansiedad y empieza a irse y yo la sigo. En ese momento Pablo Jara nos dice: 'Piraros, niñatas'. Y aunque le pedí que me dejara coger mis cosas no me dejó. Me empujó, me pegó un puñetazo, me sacó a la calle, me quitó la toalla y me dejó medio desnuda en la calle", ha manifestado.
La declaración de los policías
Durante la vista oral del juicio, también comparecieron ante el juez los policías locales y el personal de seguridad privada que acudieron al domicilio alertados por un vecino que vio a las dos chicas semidesnudas en la puerta del domicilio de Rafa Mir.
"Nos requirió Levantina de Seguridad porque un vecino les había llamado. No tuvimos ni que entrar. Los varones estaban en la puerta y las dos chicas nada más entrar. Carla nos dice que le habían pegado un manotazo. No sabía cómo se llamaba. La lesión no la vimos, sólo días después en Liria. No vi una agresión clara", ha admitido uno de los policías locales, que dejó más detalles.

"El oficial C11 y yo pedimos permiso para buscar al otro varón. No los reconocí, ni antes, ni cuando nos fuimos. Cuando le pedí la filiación no nos dieron una correcta. Nos enteramos después. No entramos más por si luego nos culpaban por si faltaba algo. Por eso no registramos más la casa aunque Rafa Mir nos autorizó. En principio era un delito de lesiones", recordó.
El otro agente de policía, en este caso una mujer, también dio su versión de lo visto aquella noche: "Las chicas estaban vestidas, no vi lesiones. Carla estaba más tranquila, Andrea estaba con los ojos llorosos, más seria. En el momento que nos cuenta la chica lo sucedido estaban las dos juntas. No me entrevisto a solas con ella. Jamás me dejan sola con mis compañeros. Le dije a la Guardia Civil que no voy a cambiar mi declaración. En ningún momento me entrevisto a solas con la chica. Cuando el compañero le preguntó si al pedirle que parara, paró, ella le dijo que sí".
Más tarde llegó un oficial al chalet, que también ha comparecido en la vista: "Me enteré después de quién era Rafa Mir por la prensa, porque en el fútbol no estoy muy puesto. No vi la lesión, ni nada. Intentamos identificar al amigo y, tras el consentimiento, entramos a buscarlo. Rafa Mir colaboró sin problemas. Desde el recibidor le dijimos que le buscara. Supuestamente era por un manotazo y no voy a registrar una casa que no es mía. Yo cuando llegué la chica no estaba desnuda".
A continuación, el oficial corrobora la versión de su compañero. "Carla nos dijo: 'Nos han tirado del chalet y ella (Andrea) no está acostumbrada a estas cosas'. Nos lo dijo como si se hubieran visto desbordas. Un vigilante de seguridad dijo: 'Esto se arregla con dinero'. Los compañeros me dijeron que había consentimiento, les insistí mucho y me dijeron que sí. Mis compañeros, que hablaron con las víctimas, me dijeron que cuando le pidieron que parara, paró y que hubo consentimiento".
La declaración de Rafa Mir
Los últimos en hablar fueron Rafa Mir y Pablo Jara, ambos que ya en la instrucción se declaración inocentes pidiendo la absolución, dijeron lo siguiente.
"Salí de fiesta con tres compañeros y amigos del equipo. Fuimos a una discoteca llamada Mya. Jesús Vázquez nos presentó a Carla y a Andrea. Estuve con Andrea besándome y me fui a una esquina, ella me tocó, introduje los dedos en su vagina. Hablé con la seguridad de la discoteca. Nos ayudaron a salir, me dieron un gorrito para ir tapado. Cogimos dos taxis porque éramos cinco. En el primero estaba con Andrea y Carla. Andrea en el medio. A los dos semáforos, me acerco a Carla, me beso con ella y Andrea se enfada, se baja en un semáforo, saltando por encima de su amiga y se sienta de copiloto. Andrea nos lo recrimina, pero nosotros seguimos igual", explicó.
"Llegamos a casa, mantuve relaciones sexuales con Carla en la lavandería durante diez minutos, luego me pongo el bañador y ella se viste. Me encontré a Andrea enfadada en una silla. Me acerco, le digo que no se enfade, que son cosas de la noche y que la que me gusta es ella. La cojo y la lanzo a la piscina. Dentro nos abrazamos y nos besamos. El agua estaba fría y nos salimos. Nos secamos juntos y acordamos entrar dentro de la vivienda, a un baño. Ella entra al baño como recriminando lo que había pasado con su amiga. Dentro nos besamos, nos tocamos. Le vuelvo a introducir los dedos en la vagina. Entonces Carla empieza a llamar a la puerta diciendo: '¿Qué hacéis?'. Andrea dice: 'Mierda, que nos ha pillado'. Y se ponen a gritar mucho", siguió exponiendo.
"Andrea se pone nerviosa, se pone a buscar su teléfono y dice que mis amigos le han robado el móvil. Con el teléfono de Carla llama a su padre y se queda fuera, en la calle. Desde fuera hace mucho ruido, llamando al timbre y diciendo: '¡Carla, Carla, Carla!'. Por eso le decimos que entre. Entonces ellas tienen una discusión muy fuerte. Yo voy al baño porque me estoy haciendo pis y, cuando salgo, ya no hay nadie, y veo que Pablo (Jara) les está tirando las cosas por encima de la valla. Veo también a un vecino con un perro gris y soy yo quien les dice que entren dentro".
"Un vigilante de la urbanización me dice que va a llamar a la Policía porque las chicas estaban gritando a Pablo: 'Hijo de puta, te vamos a denunciar', las dos en plural y dirigiéndose a él. Les saco una botella de agua para que se tranquilicen. Cuando llega la Policía me dicen que las chicas denuncian que Pablo les ha pegado. A mí me preguntan el nombre de mi amigo y les digo otro nombre porque me daba palo decir el suyo. La Policía nos dice que nos metamos dentro", sigue relatando Mir.
"Antes de irnos a dormir, comento con mi asesor lo que ha pasado y que el equipo (Valencia) no está en buena situación y que sería conveniente que esto no trascendiera. Duermo un par de horas y recibo una llamada del club. Me llama el director deportivo y me dice que pasa a recogerme para hablar de lo sucedido. Ellos se enteran por la vigilancia de Torre en Conill. Me pregunta qué ha pasado y yo le cuento lo sucedido", confirmó.
"Tuve la ocasión de conseguir el teléfono de Carla por medio de Jesús Vázquez, que era su amigo. Llamé a Carla y le dije que sentía mucho la situación. También le pedí que no denunciaran a Pablo. En ningún momento pensé que me iban a denunciar a mí. Fue todo consentido. La noche fluyó así. Me voy a Palma de Mallorca y me llama la Guardia Civil. Pienso que es por el puñetazo de Pablo, pero me dicen que tenemos que personarnos allí. Cuando entramos, me dicen que estoy arrestado por agresión sexual. Me quedo blanco y de piedra. Y en la lectura de la denuncia me entero de que Pablo también ha sido denunciado por agresión sexual", finalizó.