Javi Casquero y el camino a seguir en Nervión: "La situación es parecida, pero mi Sevilla tenía mucha más calidad"
El excentrocampista sevillista analiza con franqueza en ESTADIO Deportivo la tesitura en Nervión y sus opciones en el mercado, ofrece soluciones, compara con matices su Sevilla con el actual y no esconde lo que podría haber logrado Bordalás si Sergio Ramos hubiera aterrizado en el Sánchez-Pîzjuán

Javi Casquero, durante su etapa como futbolista del Sevilla. ED
Javi Casquero habla con conocimiento de causa sobre la situación del Sevilla, porque aterrizó en Nervión cuando todavía no se intuía el crecimiento estratosférico del club y los problemas económicos resultaban similares a los de hoy en día. Ayudó a devolver al equipo a Primera y, dentro de un plan que funcionó a la perfección, sentó las bases de las Sevilla de los éxitos.
Ahora, desde su sevillismo y experiencia, realiza en ESTADIO Deportivo un análisis honesto de la tesitura nervionense, señala el camino que deben seguir en Eduardo Dato y matiza la comparación entre las dos èpicas, pues, en un alarde de franqueza, considera que su Sevilla ganaba por goleada en calidad al Sevilla actual.
No obstante, confía en García Plaza y José Ignacio Navarro y pide menos ruido institucional, aunque no puede esconder su convencimiento de que Bordalás, la opción de Sergio Ramos para el banquillo, "habría conseguido cosas importantes".
- Juan Iglesias, Guridi, Arouna Sangante... El perfil de jugadores del Sevilla para este mercado resulta obvio a estas alturas de la planificación, ¿cómo valora la hoja de ruta sevillista en esta ventana?
- Los fichajes que se están haciendo no son los del Sevilla de los últimos 15 años, pero es la realidad que toca. Son jugadores con experiencia y que tienen que dar una versión que seguramente no han dado en otros equipos. Al Sevilla le gustaría otro perfil de futbolistas, pero la realidad es que ahora mismo lleva dos temporadas luchando por salvar la categoría en las últimas jornadas. Ahora mismo creo que es un momento en el que Sevilla tiene que tener muchísima imaginación a la hora de tratar de descubrir algún talento, porque no todos pueden ser jugadores de brega y de lucha, porque con eso no te da para poder seguir creciendo. Es importante que vayan saliendo talentos de la cantera también, y a partir de ahí crear un equipo competitivo del que la afición se sienta orgullosa y poco a poco volver a los puestos donde todos los queremos ver.
- ¿Cuál cree que es la clave en este mercado? ¿Qué necesita el Sevilla?
- El Sevilla está ahora mismo sin capacidad económica para poder afrontar fichajes. A veces es más importante traer jugadores de rendimiento inmediato y luego acertar con esos posibles futbolistas diferenciales y que realmente le den un salto de calidad. Ahora mismo el Sevilla necesita una plantilla compensada en todos los perfiles, porque el susto de las últimas temporadas ha sido muy importante.
El objetivo del Sevilla para la próxima temporada
-¿Cuál debe ser el objetivo del Sevilla para la temporada 26/27 a tenor de su situación?
- El siguiente paso para mí sería estar entre los diez primeros. No sufrir, acabar en una situación en la tabla que el curso siguiente te permita afrontar fichajes para poder crecer. La Liga está tan igualada que puedes pasar, como lo hemos visto en esta temporada, de estar luchando para salvar la categoría a poder luchar en las cuatro últimas jornadas por un puesto en Europa, como le ha sucedido al Getafe. Lo que tiene que procurar el Sevilla es tener una estabilidad desde lo deportivo y que se extrapole a lo institucional también. Un poquito de paz, a lo que también ayudan los resultados deportivos.

- Ha trabajado con él, ¿considera a García Plaza el técnico idóneo para el actual contexto nervionense?
- Yo lo conozco, lo he tenido en Getafe y es un entrenador que sabe manejarse en estos escenarios, de tener plantillas competitivas hasta que vaya creciendo dentro de la competición. Quizás no se le ha dado el valor a lo conseguido la pasada temporada, porque llegó una situación muy complicada con el calendario difícil y al final consigue la permanencia unas jornadas antes. Tiene muchísimo trabajo que hacer. Sabiendo ya en la situación que se encuentra el Sevilla, seguro que quiere tener una plantilla lo más compensada posible, comprometida, con perfiles que se adapten a lo que él quiere luego dentro del terreno del juego. Conoce perfectamente a Juan Iglesias, a Guridi... Son jugadores de primera división y les puede sacar rendimiento, pero también necesitará otro tipo de futbolistas. Es uno de los entrenadores que están de sobra capacitados para una buena temporada.
La comparación entre su Sevilla y el actual
- A tenor de los fichajes realizados, muchas sevillistas están comparando este mercado con el del Sevilla aquel en el que llegó, entre otros Casquero, también sin recursos económicos.
- Yo llegué con una cesión del Atlético de Madrid. Llegaron futbolistas ya con experiencia en Segunda y otros que venían de primera. Ascendimos con ese equipo y lo más importante en mi época es que tuvimos un gran sentimiento de pertenencia, que lo dimos absolutamente todo dentro del terreno del juego. La afición se identificó mucho con nosotros. A veces no está reñida la calidad con que sean jugadores que lleguen libres o en cesiones. En nuestra época también jugamos con calidad y tuvimos jugadores que marcaron época, como Javi Navarro o Pablo Alfonso atrás. Y subieron Navas, Sergio Ramos, Reyes...
- ¿Considera entonces comparables estas dos etapas?
- Se asemejan por la situación del club, que era similar en cuanto a problemas económicos, pero no por la calidad de los jugadores. En mi época había muchísima más. Es verdad que cuando llegamos nosotros al Sevilla, el club no tenía capacidad para poder fichar, pero hubo muchísima imaginación en esta faceta. Se acertó mucho, sobre todo en el perfil de los jugadores brasileños, y también en los nacionales que vinimos. Teníamos mucha hambre. Los nacionales que llegamos también. La ilusión y el hambre son muy importantes para conseguir cosas importantes. Ojalá vuelva a tenerla.
La diferencia a nivel institucional
- En su época lo que sí había era una mayor estabilidad institucional con Roberto Alés...
- Eso es muy importante también. La afición no miraba al palco, miraba a sus jugadores, que se dejaban la piel dentro del terreno del juego. Había mucha más tranquilidad. No había todo el ruido que hay ahora mismo. Con la posible venta, con la inestabilidad, el desacuerdo que hay con los actuales dirigentes. Es una situación muy complicada para jugadores y entrenadores cuando llegas aquí y no ves esa unión. En mi época Roberto Alés le dio muchísima tranquilidad y sensatez a la situación que vivía el club. Luego entró Del Nido con muchísima ambición y acertó mucho en cuanto a los fichajes y las ventas, y el equipo pudo crecer, pero ahora la situación es totalmente contraria.

- También influyó un tal Monchi.
- Sí, sí. Me fichó a mí, así que acertó mucho (risas). David Castedo, Pablo Alfaro, Javi Navarro, yo, que lo jugué prácticamente todo durante cinco años... Cuando tú tienes esa base de jugadores que no te han costado nada y son la base del Sevilla de los futuros años, ya has hecho un muy buen mercado inicial. Luego si lo complementas con Reyes, Antoñito, Ramos, Navas... Claro. Venía todo de cara. Muchas veces hay una parte de acierto del director deportivo y luego tener la fortuna que cada jugador que te llega funcione. Dani Alves estaba un poco perdido el primer año y de repente subió. Hay muchas cosas que de verdad son para analizarse mi época y tuve muchísima suerte de poderla vivir.
- Aquella etapa debe servir de ejemplo ahora, ¿no cree?
- Sí, seguramente. Recuerdo que antes de entrevistar a José Ignacio en DAZN, me estuvo comentado fuera de cámaras que el actual momento del Sevilla le recordaba un poco a mi época, a lo que hubo que afrontar por entonces. Las dificultades económicas, acertar mucho con el perfil de jugadores, buscar mucho rendimiento con poca inversión... Eso es difícil cuando no tienes capacidad económica y hay que ser imaginativo... Personalmente, el sevillismo nos transmitía mucho, fíjate que nací en Talavera de la Reina y soy sevillista...
La opinión de Casquero sobre José Ignacio Navarro
- Ya que lo ha nombrado, ¿qué le parece la apuesta por José Ignacio Navarro como director deportivo?
- Bueno, hay que dejarlo trabajar y que pueda traer jugadores en sintonía con Luis García. Lo importante es que al final le pueda traer los perfiles que le pide al míster, para poderle sacar rendimiento a los jugadores. No es fácil ser director deportivo en una situación tan complicada. Ahora mismo necesita más hombres que nombres. Jugadores que en circunstancias normales no tendrían ninguna opción de militar en el Sevilla, por lo que deben venir con ganas. Si llegas ahí, tienes que ganarte el derecho de decir que eres jugador de Sevilla. Nosotros también temíamos el objetivo de la permanencia cuando subimos y nos metimos en Europa, por hambre.
"Sergio Ramos tenía mucha ilusión"
- Muchas personas creen que la solución es la venta del club y lamentan que no fructificara el intento de Sergio Ramos, ¿cómo vivió desde fuera todo este proceso fallido?
- Con mucha expectación, con ganas de que si esa venta se producía fuera buena para el Sevilla, al contar con mayor capacidad económica. Conozco a Sergio, fuimos compañeros y él estaba muy ilusionado, pero no pudo ser. Al final, queremos que cuanto antes el Sevilla vuelva a ser grande y pueda hacer grandes fichajes.

- Con Sergio Ramos se presentaba la opción de José Bordalás, al que conoce muy bien, ¿qué le habría parecido?
- Luis García es un entrenador fantástico, pero a Bordalás es el único que he visto en LaLiga capaz conseguir cosas increíbles por encima de la realidad de los jugadores, de la plantilla y del club. Es un caso único en la historia de LaLiga, un entrenador milagro. Por eso muchas veces he comentado que viendo en la situación que está el Sevilla tienes que buscar entrenadores que sean auténticos. Yo pensaba que el Getafe bajaría por la plantilla que tenía y se ha metido en Europa. Si Bordalás hubiera llegado al Sevilla habría conseguido cosas importantes, estoy seguro.