Luis Enrique, sobre entrenar al Real Sporting: "Perdió la gran oportunidad cuando no era nadie"
El entrenador del PSG admite que sueña con dirigir algún día al equipo de su tierra, pero confiesa su miedo a fracasar en Gijón tras ver lo vivido por Abelardo

Luis Enrique dirige una sesión de entrenamiento del PSGIMAGO
Luis Enrique Martínez ha vuelto a hablar claro. El entrenador del Paris Saint-Germain concedió una entrevista a La Nueva España en la que repasó sus raíces asturianas, su vínculo con Gijón y la posibilidad de entrenar algún día al Real Sporting, el club de su tierra.
El técnico asturiano no cerró la puerta a ese sueño, pero fue contundente al explicar por qué lo ve complicado. Luis Enrique aseguró que el Sporting dejó escapar su verdadera oportunidad cuando él empezaba en los banquillos y todavía no tenía el prestigio que hoy le acompaña.
Luis Enrique y el Sporting: una oportunidad que ya pasó
Luis Enrique fue directo al ser preguntado por un posible futuro en el banquillo del Sporting. Para el técnico, el momento ideal no es ahora, cuando su carrera ya está consolidada, sino cuando empezaba y necesitaba que alguien apostara por él: “El Sporting perdió la gran oportunidad que tuvo no dándomela de inicio cuando no era nadie como entrenador”.
El actual entrenador del PSG comparó esa situación con lo que sí hizo el FC Barcelona, que le entregó el filial y le permitió empezar a construir una carrera en los banquillos. Desde entonces, Luis Enrique ha dirigido al Barça, a la Selección española y al PSG, compitiendo siempre en la élite.
La frase resume bien su pensamiento: el riesgo real era confiar en él cuando aún no tenía currículum como técnico. Una vez convertido en uno de los entrenadores españoles más reconocidos, la apuesta ya no tendría el mismo valor.
El miedo de Luis Enrique a fracasar en Gijón
Más allá de la oportunidad perdida, Luis Enrique reconoció una razón mucho más emocional para no verse de forma clara entrenando al Sporting: el miedo a fracasar en su tierra.
El técnico asturiano explicó que dirigir al club de Gijón sería un sueño bonito, pero también una experiencia de enorme exposición sentimental: “Como sueño es algo muy bonito, pero le tengo pánico a fracasar en mi tierra”.
Luis Enrique recurrió al ejemplo de Abelardo Fernández, otra figura muy querida por el sportinguismo. El Pitu triunfó como jugador y también tuvo etapas importantes como entrenador, pero acabó siendo criticado y despedido: “He visto al Pitu Abelardo, que no ha fracasado, ha triunfado como jugador y entrenador. Pero ha sido criticado y echado del Sporting”.
ficado con el club como Abelardo sufrió ese desgaste, él prefiere no imaginar lo que supondría vivir una situación similar.
Luis Enrique tiró de ironía y dramatismo para explicar hasta qué punto le afectaría un fracaso en Gijón. El entrenador recordó que solo vivió en la ciudad durante su juventud, pero ese vínculo sigue siendo demasiado fuerte: “Yo que he vivido tan poco en Gijón, solo mis primeros 20 años, si me voy a Gijón y me echan, me tiro por el Cerro de Santa Catalina”.
También admitió que ahora está acostumbrado a trabajar en la élite, un contexto donde se siente plenamente cómodo: “Ahora estoy acostumbrado al máximo nivel, que es donde me veo a las mil maravillas”.
Por eso, aunque el Sporting siga siendo una referencia emocional, la realidad profesional le empuja hacia escenarios de mayor exigencia europea.
El recuerdo de España ante Marruecos: “Mi gran alegría dentro de un Mundial”
En la entrevista, Luis Enrique también repasó su etapa al frente de la Selección española y sorprendió al elegir como uno de sus mejores recuerdos el partido ante Marruecos en el Mundial de Catar.
Aquel encuentro acabó con España eliminada en los penaltis y fue considerado por muchos como el gran fracaso de su etapa. Sin embargo, el técnico lo interpreta de manera muy distinta: “Fuimos infinitamente superiores a una de las claramente mejores Selecciones africanas y emergentes”.
Luis Enrique defendió que España dominó durante los 90 minutos y la prórroga, aunque no estuvo inspirada en los metros finales. Para él, el equipo dio todo lo que tenía para ganar: “Lo que para ellos es un drama y un fraude, para mí es una alegría que no voy a olvidar nunca”.
Luis Enrique, entre el PSG, Gijón y una relación intacta con el fútbol
Luis Enrique sigue instalado en la élite con el PSG, pero su entrevista deja claro que sus raíces asturianas siguen muy presentes. El Sporting aparece como un sueño emocional, aunque lleno de riesgos. España, como una etapa que todavía defiende con orgullo. Y el Mundial, como una competición que ahora quiere disfrutar desde fuera.
El técnico incluso admitió que tiene ganas de ver el próximo torneo como aficionado, con una cerveza o una sidra, disfrutando de la selección sin la presión del banquillo.
Luis Enrique no se esconde. Habla del Sporting con cariño, pero también con temor. Reconoce una oportunidad perdida, admite su miedo al juicio de Gijón y deja una certeza: si algún día vuelve a su tierra como entrenador, no será una decisión cualquiera.