Cañizares se lleva las manos a la cabeza con el fichaje de Braulio Vázquez por el Valencia: "No sé cómo se mete en este lío"
El ex guardameta che no entiende cómo el ya ex director deportivo de Osasuna ha regresado a Mestalla y le advierte sobre lo que se encontrará al tener que trabajar a la sombra de Peter Lim

Santiago Cañizares, ex portero del Valencia.Cope
La bomba que se detonó en el Sánchez-Pizjuán el pasado viernes, con una nueva derrota del Valencia, la cuarta en cinco jornadas de LaLiga, acabó por explotar este pasado domingo. El crédito de Carlos Corberán ya estaba bajo mínimos y el técnico de Cheste acabó siendo finalmente destituido. Pero lo que quizás no se esperaba es que Peter Lim deciera cargarse también a Ron Gourlay, CEO de Fútbol y cabeza visible del proyecto, y a toda su dirección deportiva: Lisandro Isei, Hans Gillhaus, Andrés Zamora y Malek Shafei.
La sacudida en Mestalla ha sido enorme y el golpe en la mesa ha llegado con la contratación inmediata de Braulio Vázquez, abonando los 290.000 euros de su cláusula de rescisión para llevárselo de Osasuna, donde trabajaba desde 2017. El gallego, por tanto, regresa a un club che en el que ya estuvo entre 2009 y 2013 (luego pasó por el Valladolid) y donde se encontrará con su hijo y jugador valencianista, Jesús Vázquez (esa era precisamente una de las cuestiones que le hacían dudar). Y nada más llegar deberá tomar una decisión de calado: la elección del nuevo entrenador.
La primera decisión de Braulio Vázquez: los entrenadores que maneja
Al respecto, ya se ha informado de que su candidato número uno es Ernesto Valverde, al que ya contrató mediada la 12/13 para sustituir a Mauricio Pellegrino. Si no logra convencer al 'Txingurri', en paro tras abandonar el Athletic a la conclusión de la pasada campaña, el siguiente en la lista es Jagoba Arrasate, con el que Braulio trabajó codo con con codo durante seis temporadas en Osasuna.
El preparador vasco se encuentra igualmente sin equipo tras ser destituido por el Mallorca el pasado mes de febrero. Pero aún hay más opciones sobre la mesa, como la de José Luis Mendilibar, recién cesado en el Olympiacos griego tras hacer historia, o Vicente Moreno, con contrato en vigor en el Al-Rayyan de Qatar.

"En el Valencia no se puede trabajar, no tiene autonomía, no tendrá nada"
La primera decisión que tendrá que tomar el nuevo director deportivo che se antoja crucial, mientras el interino Óscar Sánchez se siente mañana en el banquillo ante el Alavés. Pero un mito del valencianismo como Santiago Cañizares tiene dudas de que Peter Lim, que es quien al final tiene la voz cantante en todo lo que se cuece en Mestalla, le vaya a dejar maniobrar con libertad.
"Ha estado aquí. El salto es al vacío. En Pamplona seguro que ha trabajado bien. Cuando venga aquí va a saber cómo no se puede trabajar aquí. No se puede trabajar y además con el mercado cerrado ya. No se puede trabajar. No tiene autonomía, no tendrá nada", insistió el ex guardameta en 'El Partidazo' de la Cadena Cope.
"No sé cómo se mete en este lío el bueno de Braulio Vázquez. Es un gran director deportivo. Un buen ejecutivo. No sé cómo se mete en este lío", recalcó Cañizares, que no espera que las cosas cambien mucho pese a este giro de timón de Meriton. De hecho, recientemente, el ex secretario técnico, Carmelo del Pozo, ya desveló lo difícil que es trabajar en el Valencia porque la decisión la tienen otros.

Todos los directores deportivo de Peter Lim
Desde que el empresario singapurense llegó al Valencia, lo que supuso el adiós de Rufete como director deportivo, primero fue el portugués Nuno el que ejerció más de manager y no solo de entrenador. Luego se apostó por García Pitarch, que acabó enfrentado con el dueño del club, y el ex azulgrana Alexanco por recomendación de Joan Laporta. Y el último gran éxito, la Copa del Rey, llegó de la Mano de Mateu Alemany, que trajo también a Pablo Longoria. Pero Peter Lim lo desmontó todo para iniciar otro breve camino con César Sánchez, al que el suplió en sus labores el propio Anil Murthy, y un último con Miguel Ángel Corona antes de darle las llaves a Ron Gourlay. Ahora, con Braulio, vuelta a empezar.