Pellegrino recuerda su despido del Valencia: "Media hora después de un partido... nunca se deben tomar decisiones en caliente"
El que fuera entrenador del Valencia en la temporada 12/13, recuerda su inesperado despido, su relación con otros excompañeros del club y las diferencias entre el club de su época de jugador y el de ahora

Pellegrino, en su etapa como técnico del Valencia.Imago.
Mauricio Pellegrino ha logrado con Lanús ganar la Copa Sudamericana y la Recopa Sudamericana, dos logros que lo han puesto en el escaparate de los banquillos internacionales, pero antes de llegar a triunfar con el conjunto argentino ha pasado por muchos otros banquillos, entre ellos el Valencia, donde también jugó como futbolista. Fue en la temporada 12/13 aunque no la llegó a completar, ya que fue destituido en diciembre tras 20 partidos con un balance de diez triunfos, cuatro empates y seis derrotas.

Ahora, el preparador de Leones ha recordado como fue esa aventura en Mestalla. "Fue un gran aprendizaje porque cuando uno, acá en Argentina hay una frase que dice, 'cuando querés sacar a un ídolo de encima ponéle de entrenador'. Es como conocer la tarea de entrenador de verdad. Entrenar al Valencia siempre fue el lugar de mis sueños. Entrené fútbol base, antes de ser asistente de Benítez. Sí me hizo caer del imaginario de la profesión y verlo, no por quitarle amor a la profesión, sino de un lado menos romántico. Los contratos no tienen demasiado valor. Sí creo que soy mejor que en aquella época. Era un momento del Valencia donde se comía jamón todos los fines de semana. Toda esa época ahora se valoraría mucho más. Lo viví conscientemente y feliz de haberlo vivido. Muy satisfecho", ha recordado en una entrevista para 'Esports Migdia' de Valencia Capital Radio.
En esa extensa charla, el técnico argentino ha hablado de más aspectos de su etapa en el Valencia, como la influencia directas de dos exvalencianistas como Héctor Cúper y Rafa Benítez. "Héctor me ha marcado a nivel humano y liderazgo. Es un ídolo acá en Lanús antes de ir a Europa y es una persona muy querida. También por mí a nivel personal. Rafa es una de las personas más capaces que he conocido en la profesión. También trabajé con él y le tengo un gran afecto. Son personas con las que me cruzó mensajes porque los admiró muchísimo. Me han marcado en mi carrera. Muchas cosas de ellos las trato de copiar porque su ejemplo era lo más importante", ha explicado.

Su despido, muy doloroso
Sin embargo, todavía guarda un recuerdo amargo de su despido del Valencia. "Fue un disgusto, claro. Media hora después de un partido... Fue un aprendizaje también para él (Manuel Llorente, el presidente entonces). La manera... nunca se debe tomar decisiones en caliente, que fue lo que pasó. También hay que ponerse en la piel del presidente cuando la cancha te empieza a protestar, es lo que he dicho. El entrenador es un cable que se puede cortar muy fácil. No me lo tomé personal, pero sí con el cargo que ocupaba. A veces hay que echar el entrenador para buscar una reacción del equipo", ha reconocido.
La larga historia de argentinos en Mestalla
"Con el que más contacto tengo es con Pablo. Nos cruzamos mensajes más seguido, éramos más cercanos. Con el Kily me cruzó más a nivel profesional y cada tanto nos escribimos, igual que Fabián. Tenemos contacto pero no tanto. Cada vez que voy a Valencia trato de tomar un café o dar un abrazo a Santiago (Cañizares). El piojo López menos, cuando llegué se fue al año o año y medio pero con la mayoría intento cruzarme mensajes".

El Valencia de la época dorada
"Creo que el Valencia venía muchos años mejorando su equipo. La perspectiva si uno mira para atrás es que había ganado la Copa del Rey con Ranieri. El plantel se mejora con Cúper. Y ya sigue una línea ascendente con Benítez. Cuando un club mejora año tras año no le queda otra que tener buenos resultados. A veces tardas ocho años, doce o quince. Te pongo el ejemplo de Lanús y creo que era así el Valencia de entonces. Siempre llegaban mejores jugadores y jugadores con hambre de triunfar en el Valencia. Y eso repercute en el tiempo. Había una capacidad de liderazgo a todos los niveles".
El Valencia actual
"Lo vi el otro día todo el partido con el Alavés. Aquí no había fútbol y se dio justo que lo pude ver. La verdad que no puedo opinar mucho porque no sé lo que sucede en la interna de la institución. No puede hablar demasiado. Lo que puedo decir es que construir un equipo de fútbol a la altura del Atlético de Madrid que hoy es el tercero de España 'por lejos'. Construir algo así tardaría muchos años. Y destruirlo puedes hacerlo en una tarde. Con un par de decisiones puedes destruir un club. Es muy difícil construir un equipo. No se trata de invertir o no invertir. Eso es solo una parte. Hay que tener gente preparada, gente que quiera triunfar en el Valencia... El Valencia siempre va a ser una institución única por su gente. Desear que la dirección sea ascendente y que pueda competir de nuevo. Creo que lo tiene todo para volver a hacerlo".