Fernando Alonso sufre el mismo mal que Sergio Ramos y un mismo final les espera a los dos
Viendo que Aston Martin no termina de solucionar su monoplaza y que su victoria número 33 está cada día más difícil, el asturiano ya vislumbra su retirada del Gran Circo como declaró en Miami. El camero se machaca a diario porque todavía se resiste a colgar sus botas

Fernando Alonso sigue persiguiendo su victoria número 33.IMAGO
Fernando Alonso y Sergio Ramos tienen mucho en común, para bien y para mal. Ambos son campeones del mundo, los dos son ya cuarentones, los dos son padres ya y los dos sueñan con un final casi de película de Disney. Uno de Oviedo y otro de Camas (Sevilla), pero parecen compartir la misma sangre, la de dos competidores natos incapaces de despedirse sin saborear de nuevo las mieles de la gloria.
Los dos están estirando el chicle lo máximo que pueden y lo peor es que cuando uno hace eso este se queda sin sabor. Parece que piensan que no les vamos a recordar dentro de diez o veinte años si no vuelven a coronarse. Y es todo lo contrario.
Por desgracia es un mal muy común en los deportistas. Y mientras más alto llegan más trabajo les cuesta asumir el final de sus carreras. Algunos por dinero, otros porque les gusta la fama y esta se acaba en cuanto su nombre deja de estar en el escaparate y otros por la pasión que sienten por sus disciplinas. En el caso de estos dos, yo apuesto que es por el tercer motivo.

Es un gustazo y siempre lo será ver a Fernando Alonso adelantar en cualquier curva aunque, al final, quede decimoctavo en un Gran Premio. Y si no que se lo digan al resto de pilotos de la parrilla. Al igual que ver a Sergio Ramos subir en un córner en el minuto 90 siempre será sinónimo de peligro aunque lo haga con bastón en mano. Pero no saber retirarse a tiempo puede tener serias consecuencias físicas o mentales. Seré todo lo oportunista que ustedes piensen, pero no ha podido tener peor suerte que Morante de la Puebla en su regreso al ruedo: "El toreo me necesita". Pues casi le cuesta la vida en Sevilla.
Fernando Alonso sueña con dos cosas para retirarse de la Fórmula 1: lograr su 33ª victoria o que alguna escudería más potente que Aston Martin le fiche con un proyecto más ganador. Y ambos objetivos son ya, a estas alturas de la película, igual de inalcanzables. Tanto es así que el propio piloto asturiano pronunció estas palabras cuando finalizó el certamen de Miami: "Si quedo este año alguna vez entre los cinco primeros me retiro esa misma tarde".
Aston Martin se las prometía muy felices con Adrian Newey y Honda este año. El resto les veía como la gran potencia para este Mundial 2026 donde había cambio de reglamento. Y con la experiencia que tiene un piloto de 44 años y bicampeón del mundo, todos los de verde se frotaban las manos. Pues de momento no han acertado ninguno. Honda no ha dado con la tecla en el motor, el laureado ingeniero tampoco parece haber acertado mucho con el monoplaza diseñado y Fernando Alonso se equivoca hasta con la estrategia de neumáticos, si bien esto último es el mal menor y es común por los cambios constantes de la meteorología. Pero también es importante.

Sergio Ramos, por su parte, se machaca a diario en casa esperando que le llegue un último contrato con el que poder demostrar que todavía le quedan fútbol en sus botas a sus 40 años. Probó suerte en México y solo duró un año, entre otros factores, porque la distancia con sus cuatro hijos y su mujer Pilar Rubio ya resultan determinantes a la hora de firmar cualquier contrato. El camero quiero jugar, mantener su caché y estar cerca de los suyos. Una empresa bastante complicada, por lo que parece que la única manera que tiene ya de seguir vinculado al fútbol sería con la compra del Sevilla FC.
Y este mismo factor le pesa cada vez más a Fernando Alonso para continuar pilotando en el Gran Circo, como confesó la semana pasada en Miami cuando le preguntaron sobre si piensa seguir en la F1 el próximo curso: "No he empezado todavía a pensar en el futuro, pero sé que en algún momento del año, alrededor del verano o justo después, tendré que tomar una decisión. Tengo que hablar con mi familia también. Con mi gente. Y decidir qué hacer el año que viene".
Y es que la paternidad cambia la vida. O debería hacerlo. Porque ya el ego de uno no tiene sentido, porque hay una personita que depende de ti en sus primeros años de vida. Y por muchos recursos de los que se disponga, como la figura de un padre o de una madre ninguna.
No hay que ser ningún brujo para saber que les espera el mismo final a los dos y la misma puerta, la de atrás. Sólo hace falta tener experiencia o ver la de los demás para saber decir "hasta aquí". Y los hay que han acertado y mucho con sus despedidas o cerrando etapas. Entre otros, Toni Kroos, su compañero en el Real Madrid, quien colgó las botas tras ganar la última Champions League con el Real Madrid (2024) y tras participar con Alemania en la Eurocopa de 2024, o el más reciente, Marcelino. El también asturiano se ha despedido del Villarreal dejándolo clasificado por segundo año consecutivo para la Champions League, consciente de que ha tocado techo con el club castellonense. Así que como diría Don Manuel Ruiz de Lopera, que en paz descanse, Fernando y Sergio: "Tomen buena nota".