Mercedes negocia comprar parte de Alpine y el nombre de Toto Wolff aparece en la operación
El nombre del director ejecutivo de Mercedes rondaba entre los rumores para la compra de Alpine, pero al parecer los que negocian son los financiero

El Alpine de Pierre Gasly en pleno GP de AustraliaImago
Se avecinan movimientos en la Fórmula 1. Y no tiene precisamente que ver con la nueva normativa ni con las baterías de los monoplaza, si no con movimientos del mercado. Actualmente, se está fraguando una negociación clave por el 24% de Alpine, participación que hoy pertenece al fondo Otro Capital. Aunque el nombre de Toto Wolff ha sonado con fuerza, la realidad tras los rumores apunta a un movimiento estratégico más profundo: no es el ejecutivo a nivel personal quien busca entrar, sino la propia sociedad de Mercedes F1.

Este interés evidencia el momento dorado de la Fórmula 1, donde el valor de las escuderías escala sin freno y los propietarios blindan su control. En este escenario, la entidad de Brackley, copropiedad de Jim Ratcliffe (INEOS), Wolff y Mercedes-Benz, buscan consolidar su influencia en un mercado donde ya nadie quiere soltar su parte del pastel.
Un movimiento estratégico
Esta maniobra podría responder a una lógica puramente financiera. Con las valoraciones de la Fórmula 1 disparadas, un equipo como Alpine se tasa hoy en unos 3.000 millones de euros, duplicando su valor en apenas tres años. Aunque Mercedes ya suministra motores y transmisiones a los de Enstone hasta 2030, el actual tope de presupuesto limita los beneficios de estas sinergias técnicas, lo que refuerza la idea de que el interés de Backley es, ante todo, una inversión patrimonial de alto calado.

Sin embargo, en el paddock cobra fuerza una interpretación más política: Mercedes F1 podría estar tomando posiciones ante la vulnerabilidad de Alpine. El futuro del equipo francés genera dudas, especialmente tras el nombramiento de François Provost como director ejecutivo del Grupo Renault en julio de 2025. A diferencia de sus predecesores, Provost no es percibido como un entusiasta del motor. Esto alimenta los rumores de que, si llega una oferta lo suficientemente tentadora, Renault no dudaría en desprenderse de la escudería. Así, Wolff y sus socios estarían asegurándose un asiento en primera fila ante una posible venta total, consolidando su hegemonía en una parrilla donde cada vez es más difícil y caro entrar.
Más que una simple transacción, este movimiento refleja un cambio de paradigma en la Fórmula 1 actual. En un ecosistema donde los equipos han pasado de ser pozos sin fondo a activos de lujo, Mercedes no busca rentabilidad, sino blindar su futuro. Alpine parece ahora caminar por la cuerda floja bajo una nueva dirección, que habrá que esperar para ver que tinte toma.