La razón por la qué Donald Trump ha rechazado ir a la Super Bowl LX y la relación con Bad Bunny
El presidente de Estados Unidos ha confirmado oficialmente que no asistirá a la Super Bowl LX rompiendo así con la tradición de ver al mandatario en el evento deportivo más importante del país y Bad Bunny ha tenido mucho que ver
Donald Trump no ocupará su asiento este domingo en el palco de Levi's Stadium para la esperada Super Bowl LX. una ausencia marcada por el choque frontal entre el discurso presidencial y la presencia de Bad Bunny como estrella absoluta del descanso. Tres meses de tensión dialéctica y un clima político enrarecido, el mandatario ha optado por el distanciamiento en un evento que se ha convertido en todo un termómetro cultural.
Lo que debería haber sido una cita institucional rutinaria se ha transformado en un desplante estratégico que evidencia la fractura total entre la Casa Blanca y Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del Conejito Malo, que tenía miedo a que aprovechasen sus conciertos para redadas de la ICE.
El pulso entre Donald Trump y Bad Bunny
La relación entre el Presidente de Estados Unidos y el artista puertorriqueño ha alcanzado un punto de no retorno. La confirmación de Bad Bunny como la estrella principal del Apple Music Halftime Show fue recibida con recelo desde los sectores más conservadores del país. Trump, que ha mantenido una retórica más que tensa con la influencia cultural de la comunidad latina, ha dejado claro en sus últimas comparecencias que no comparte la dirección que ha tomado la NFL bajo el mandato de Roger Goodell.

El conflicto se remonta a los incidentes durante la última campaña electoral, donde los comentarios despectivos hacia Puerto Rico marcaron un antes y un después. El cómico Tony Hinchcliffe definió el país como ''una isla de basura en el océano'' durante un mitin de la campaña de Donald Trump, por lo que Bad Bunny no se limitó a responder a través de redes sociales, sino que convirtió su música en un altavoz político. De hecho, en su tema ''Nuevayol'' utiliza una parodia de la voz del Presidente para cuestionar el trato a los inmigrantes.
Bad Bunny revoluciona la Super Bowl
A pesar de las críticas presidenciales, la NFL ha cerrado el trato con el cantante más escuchado del momento. La liga busca consolidar su expansión global y el mercado latino es la pieza clave en su expansión, declarando el comisionado jefe de la NFL, Roger Goodell, lo siguiente: ''Él entiende que la plataforma de la Super Bowl sirve para unir a la gente con su creatividad y talento y que debe aprovechar este momento para lograrlo. Otros artistas del pasado lo han hecho. Bad Bunny lo entiende y creo que tendrá una gran actuación''.

Pero Trump, tal y como nos tiene acostumbrados, no se va a quedar de brazos cruzados viendo como Benito domina el prime time. El desplante ha sido un ataque directo, ya que el Presidente ha orquestado un descanso de la Super Bowl alternativo que busca reventar las audiencias digitales. Se espera que el Presidente de los Estados Unidos realice una intervención en directo justo cuando Bad Bunny empiece a cantar, una maniobra de distracción en forma de contraprogramación. El domingo veremos que ocurre al final en un evento que ya no solo está marcado por lo deportivo, sino también por lo musical, cultural y político.