La ATP amplía los dispositivos permitidos tras el revuelo con Alcaraz
El circuito masculino recula y acepta las pulseras inteligentes tras el veto en Melbourne

Carlos Alcaraz en el partido del Open de Australia contra Tommy PaulImago
Cómo no acordarse de una de las primeras polémicas que nos ha dado este 2026. Carlos Alcaraz llegaba a su duelo de octavos de final frente a Tommy Paul cuando le obligaron a quitarse su dispositivo Whoop antes del comienzo del partido. Eso sí, a pesar de que al medida causó malestar en el tenista murciano, no logró mermar su concentración permitiéndose sellar su triunfo con un marcador de 7-6, 6-4 y 7-5.

El lio con Alcaraz y como Whoop aprovechó la oportunidad
Las teorías eran de lo más variopintas. Se empezó a especular sobre el temor a posibles conexiones con las apuestas deportivas hasta el llamado dopaje tecnológico o la captura de datos biométricos no permitidos. A todo esto se le suma la falta de certificación de ciertos dispositivos. No obstante, lejos de verse afectados por el revuelo, en Whoop supieron capitalizar el foco mediático. De hecho, en una estrategia de marketing bastante inteligente, comenzaron a suministras prendas técnicas inteligentes a figuras como Sinner, Sabalenka y al propio Carlos Alcaraz, permitiéndoles así continuar con sus mediciones sin infringir las normas.
La ATP flexibiliza sus normas
Tras el revuelo inicial, la ATP ha actualizado su reglamento para legalizar el uso de tecnología vestible en competición. El comunicado confirma que se ha ampliado el listado de marcas permitidas, eliminando las trabas que afectaron a Carlitos en Australia.

A partir de ahora, tanto Alcaraz cómo el resto del circuito podrán emplear estos sensores sin temor a sanciones, integrando finalmente la monitorización biométrica en el deporte de élite. ''La junta ha aprobado una regla que y autoriza su uso en pista por parte de los jugadores en competiciones ATP'', comentaba el comunicado oficial del circuito masculino
¿Para que sirven estas famosas pulseras?
Carlos Alcaraz no es el único deportista de élite que lleva en la muñeca una Whoop. Otros como Cristiano Ronaldo y LeBron James confían en este wearable para medir sus datos biométricos de forma correcta. Concretamente, mide la recuperación, el esfuerzo y el sueño, siendo de gran ayuda para aprender cuantas horas se necesitan dormir para estar al siguiente día al 100% según la actividad que se haya realizado.

La ATP y la ITF se agarraron a que están prohibidos los dispositivos que puedan transmitir datos en tiempo real que sirvan para hacer coaching. Una decisión que el CEO de Whoop clasificó como ridículo, ya que la pulsera no tiene pantalla. Pero aún así, hasta ahora el reglamento era estricto con los dispositivos de transmisión de datos durante la competición oficial.