Djokovic se niega a desaparecer: tumba a Sinner y desafía a Alcaraz por el trono
La final soñada saltó por los aires en Melbourne por culpa de un incombustible Djokovic. A sus 38 años, el serbio derribó a Jannik Sinner en una batalla épica y se ganó el derecho a pelear por su 25ª Grand Slam ante Carlitos

Djokovic mantiene el tipo ante SinnerCordon Press
El tenis mundial buscaba un cambio de dueño definitivo, pero Novak Djokovic se encargó de recordar que el jardín de Melbourne sigue teniendo un solo rey. En una madrugada australiana que quedará para la historia, la final anticipada entre el genio de Belgrado y el actual dominador del circuito, Jannik Sinner, terminó con el rugido de un león que se negaba a ser desplazado.
Un maratón por la final
A sus 38 años, Djokovic no solo sobrevivió, se reinventó. Tras cinco derrotas consecutivas ante el italiano que parecía haberle tomado la medida, el serbio tiró de orgullo y de ese gen del Big 3 que lo hace inmortal. No fue solo tenis, fue una batalla psicológica de más de 4 horas que terminó con Nole de rodillas y lágrimas en el box de su equipo.
Djokovic pudo salvar 16 de las 18 bolas de rotura que enfrentó, remontando un set abajo en dos ocasiones y cerrando un 3-6, 6-3, 4-6, 6-4, 6-4 que silenció al Rod Laver Arena. Un partido en el que Novak hizo lo impensable ante un Jannik que no pudo con el serbio. La gran final se convertirá en un clásico moderno, regalándonos una batalla campal contra Carlos Alcaraz, que resistió hoy ante Zverev más de 5 horas.
Sinner y el dolor de caer contra Djokovic
Jannik, justo al finalizar el partido, fue consciente de que ''fue un buen partido por parte de los dos'' pero que la balanza se tornó finalmente para Djokovic: ''Al final el tenis se juega entre dos. Al otro lado de la red hoy había un gran jugador. En algunos momentos tomé decisiones que quizá no fueron las correctas y, en ese sentido, eso es lo que uno siente luego. Fue así y ya está''.

De hecho, no le sorprendió el nivel que demostró Novak: ''No hubo un momento concreto, sinceramente. Tuve mis oportunidades. Fue en el quinto set, con muchos puntos de break, y no pude convertirlos. Él sacó algunos golpes increíbles. A veces se deciden las cosas por pequeños detalles. Hoy no funcionaron, pero así es el tenis. Sentí que el primer set también fue de un nivel muy alto por parte de los dos. Fue un poco una montaña rusa y pasó lo que pasó hoy''. Aunque no tendremos la ya clásica final entre Sinner y Alcaraz, si que la tendremos con un imparable Djokovic que viene de aguantar un partido que quedará para la historia.