Jannik Sinner reconoce sus problemas tras el desastre en Doha
Tras caer en los cuartos de final del ATP 500 de Doha y aumentar los problemas que ya traía del Open de Australia, Jannik Sinner ha reconocido que está pasando por un momento complicado

Jannik Sinner en el ATP 500 de Doha 2026Imago
Ver perder a Jannik Sinner es algo que sucede muy pocas veces, pues en los últimos años el italiano ha sido, junto a Carlos Alcaraz, el mejor de la ATP. No obstante, la realidad es que este 2026 ha comenzado con muchos más problemas de lo esperado. Primero cediendo en las semifinales del Open de Australia con Novak Djokovic, y lo que es más preocupante, en el ATP 500 de Doha, donde Jakub Mensik le ha dejado fuera en los cuartos de final, lo que confirma algo que el mismo tenista reconoce, está pasando por una época complicada.
Tras el partido contra el checo, Sinner reconoció que no pasa por su mejor momento, algo que se nota más después de dos años en los que, sanción por dopaje aparte, apenas ha tenido decepciones como las de los últimos meses: "He tenido dos años increíbles y ahora estoy pasando por un pequeño bajón, pero no es algo que me preocupe. Sé que puedo jugar mejor al tenis, pero Jakub jugó y sacó muy bien". El de San Cándido ha reconocido que como cualquiera, es humano, y está sufriendo para volver a la cima, pero tiene confianza en sí mismo y en sus capacidades para salir del pozo: "Intentamos mejorar en cada torneo en el que participo: me gustaría llegar lo más lejos posible, pero es normal pasar por momentos difíciles; los he tenido aún más difíciles en el pasado. Sé cómo recuperarme".

A por nuevos objetivos
Ahora tiene un nuevo reto por delante, el torneo de Indian Wells, donde no estuvo el año pasado por la sanción y donde hace dos dio el positivo que dio inicio a todo. Y no es que el desierto californiano sea un sitio que le guste el de San Cándido, que suele sufrir ante el calor que lo azota, aunque luego en Miami será otra historia: "Indian Wells suele ser un torneo en el que me cuesta un poco, ya veremos qué pasa allí, mientras que en Miami siempre he jugado bien. Luego comenzará la temporada de tierra batida. Estoy intentando añadir un par de cosas nuevas".
Precisamente la tierra batida es donde tiene quizá su gran objetivo del curso, Roland Garros, pues el año pasado rozó la corona en París y finalmente Alcaraz se la quitó con una remontada antológica, algo que le dejó una huella que quiere tapar, olvidándose del mal trago que atraviesa: "Uno de mis mayores objetivos será Roland Garros, pero aún queda lejos. Hemos visto que todos los jugadores han tenido dificultades a lo largo de sus carreras, pero aún no lo llamaría 'fatiga', solo he perdido un par de partidos. La confianza para jugar un buen tenis está ahí".