La confesión de Sinner en Doha: ''Me encantaría que mis padres pudieran venir más a verme''
El italiano se ha pronunciado tras ganar el primer partido del ATP Doha 2026, torneo que el pasado año no pudo jugar debido a una sanción de la WADA que le torció los planes y hablando sobre la relación con sus padres

Sinner durante el partido en Doha contra Machac ThomasImago
Jannik Sinner tropezó en uno de sus competiciones fetiches con Novak Djokovic en las semifinales. Aunque en el Open de Australia no pudo ser, el italiano se ha tomado esta etapa de borrón y cuenta nueva para prepararse para el ATP de Doha, en el que pretende alejar a los fantasmas del pasado. El de San Candido también ha hablado sobre sus padres, a los que rara vez se les ve en el centro del foco mediático.
Los padres de Sinner mantienen un perfil bajo
Detrás de cada gran deportista hay una historia detrás. Y la de Jannik Sinner tiene que ver mucho con sus padres, que le transmitieron al actual número 2 del mundo una ética de trabajo y humildad que viene directamente de sus raíces en el norte de Italia. Aunque también es cierto que a los padres del tenista rara vez hemos podido verlos en torneos y mucho menos siendo personajes mediáticos.

''Ya no tengo 13 años, ya no estoy en esa edad donde les llamas cada día'', comenzaba Jannik refiriéndose a sus padres tras el partido contra Tomas Machac, que se llevó con un trabajo rápido con un 6-1,6-4. Y es que el italiano abandonó su hogar a esa edad, ya que sus padres le permitieron que se mudara a Bordighera para entrenar con Riccardo Piatti. Sus padres, Hanspeter y Siglinde, confiaron en que era lo mejor para su hijo aunque no fue fácil separarse de él tan joven.
Una relación sosegada
''Tenemos una relación muy tranquila, tanto mis padres y yo como mi hermano y yo. Hay semanas en las que nos escuchamos y nos llamamos cada dos días, pero también hay momentos en los que no nos llamamos durante unas semanas, y también me parece normal. Yo tengo mi estilo de vida y ellos tienen el suyo'', comentaba Sinner mencionando también a su hermano Mark, adoptado antes de que él naciera y con el que mantiene una relación muy cercana.

''Me encantaría que mis padres pudieran venir más a verme a los torneos, pero también conozco su situación, es lo que hay y la acepto. Confío en que ellos piensan que soy lo suficientemente maduro y que puedo lidiar con todo'', terminaba el italiano. Una relación con su familia a distancia, aunque Hanspeter, a veces ha cocinado para su equipo durante los torneos. Su padre trabajó hasta su jubilación como chef del Refugio Fondovalle meintras que su madre trabaja como camarera y encargada del servicio. De ahí su pasión por el esquí, que no ha escondido nunca.