Tadej Pogacar abre la temporada haciendo historia en la Strade Bianche
- El genio esloveno dejó secos a todos sus rivales con un durísimo ataque a 80 kilómetros de meta para ganar en solitario
- Se convierte en el primer ciclista con cuatro coronas en la clásica, superando las tres de Fabio Cancellara

Tadej Pogacar celebra su victoria en la Strade Bianche de 2026.IMAGO
Como si fuese tan fácil como la vida misma. Ver competir a Tadej Pogacar se ha convertido en un ejercicio de contemplación y admiración, uno en el que saber por completo qué va a pasar, pero que no por ello deja de ser espectacular. El esloveno, en camino de ser el mejor ciclista de todos los tiempos, firmó este sábado su cuarto éxito en la Strade Bianche, póker en la Clásica del 'Sterrato' que forjó con un ataque voraz a falta de 80 kilómetros a meta en el Monte Sante Marie.
Casi sobra decir a estas alturas que la Clásica del 'Sterrato' tiene dueño indiscutible. Con esta victoria Pogacar pasa a ser el corredor más laureado sobre los emblemáticos caminos de tierra toscanos, una carrera que se desarrolla en Siena y que cumplió esta edición 20 años junto a la leyenda eslovena, que no dio una sola opción a la sorpresa.
Nadie había ganado tres seguidas. Nadie había triunfado en cuatro ocasiones antes. El suizo Fabian Cancellara era el único que aguantaba con tres. Y tuvo tiempo la bestia del ciclismo contemporáneo (ganador en 2022, 2024, 2025 y 2026) de jugar con las cámaras de televisión y de afrontar la tradicional subida final por Via Santa Caterina, en el corazón de la ciudad de Siena, sonriendo y celebrando junto a un público italiano entregado al dominador absoluto del circuito.
En esta ocasión fue un circuito más corto, pero no menos duro. Se recortaron 13 kilómetros respecto al de la temporada anterior, pero siguió siendo igualmente veloz. En realidad nada de eso importa a un Pogacar que, a diferencia de la pasada edición, no tuvo que remontar a causa de una caída.
Como suele hacer el cuatro veces ganador del Tour, dejó que se formase la escapada inicial con aquellos que sueñan con una campanada imposible si Pogacar está inscrito. Y fue en el Monte Sante Marie, tras el ritmo que impuso el suizo Jan Christen (UAE), cuando Pogacar repitió la estrategia de 2024.
Tadej Pogacar y una carrera con firma personal
Empezó su carrera personal, su 'show' particular. Ataque feroz que pareció sin esfuerzo. Solo el francés Paul Seixas (Decathlon AG2R La Mondiale) aceptó el envite, aunque no pudo presentar batalla en ningún momento, rezagado a los pocos minutos, condenado a pelear por el podio con el mexicano Isaac Del Toro (UAE), segundo y tercero, respectivamente, a un minuto de distancia de Pogacar, que cerró su participación tras 4 horas, 45 minutos y 15 segundos.

Se hizo casi 80 kilómetros en solitario el ciclista de apenas 27 años. Disfrutó de nuevo del liderato en tierra toscana. Del calor del público italiano. Y levantó los brazos, reverencia incluida, tras superar la mítica subida final que le aupó a ciclista histórico de esta clásica de las carreteras blancas. Pogacar volvió por todo lo alto. Póker. Nadie mejor que él en el 'sterrato' toscano.