Quique Sánchez Flores explica la suplencia de Lucas Boyé y el ostracismo de Jon Pacheco: "No es momento de marear"
El preparador del Alavés analizó un partido con dos partes muy diferentes y la aportación de hombres como Rebbach o Lucas Boyé

Quique Sánchez Flores, en el banquillo del Alavés.Imago.

R. Sociedad
Alavés

Quique Sánchez Flores, técnico del Alavés, se mostró satisfecho por el empate de su equipo en el tiempo añadido de la segunda parte aunque se puso antes hasta en dos ocasiones por delante. Así analizaba el encuentro el preparador madrileño. "Los planteamientos y la forma en que nosotros jugamos es bastante coherente, pero luego las circunstancias, los rivales, los jugadores, la personalidad y las características de jugadores de tanta calidad te pueden llevar a partidos distintos. De todo lo que pasó hoy, que ha pasado mucha cosa buena, porque hemos jugado bien, hemos planteado cara a un rival con muchas herramientas, hemos hecho muchas cosas bien, creemos que nos dejamos el hecho de poder asimilar mejor cada vez que nos ponemos por delante en el marcador. Ha pasado muy poquito tiempo desde cuando nos ponemos por delante hasta cuando nos empatan; no somos capaces de metabolizar ese momento y de llevar el partido a otro escenario que cambie, aunque por muy pronto que hayamos marcado, y nos ha pasado varias veces en la temporada. Es una lástima. Creemos que estamos trabajando suficientemente bien como para recibir menos goles, pero también hemos jugado contra rivales que tienen dualidades muy potentes, son capaces de hacer goles en larga distancia también, y al final contentos con el resultado, porque creo que es merecido, creo que hemos hecho suficiente como para llevarnos el punto", ha explicado antes de tratar otras cuestiones.
La segunda parte
"Ellos se defendieron más. De hecho, creo que en el segundo tiempo tenemos una posesión de 55-45, superior a ellos. Ellos con el marcador por delante, que relativamente pronto lo consiguieron, a partir de ahí ellos nos han ofrecido más espacio para jugar, menos para finalizar; hemos tenido más dificultad, pero creo que el equipo ha tenido mucho sentido. A veces ha salido rápido, ha jugado rápido; cuando ha tenido que controlar ha controlado, no hemos obviado nuestras características de ir por fuera y buscar el área con delanteros y con gente que llega de segunda línea, y el único pero es lo que he dicho antes, o sea, es la facilidad con la que concedemos goles sin llegar a entender cómo cambia un partido cuando tú puedes mantener la ventaja ahí por delante del marcador. Es verdad que son campos muy difíciles, que nos ha pasado en Valencia, que nos ha pasado aquí en San Sebastián, entre rivales con muchos muy buenos jugadores y muchos jugadores de ataque, pero estoy contento por cómo reaccionamos, por cómo jugamos, por cómo peleamos, por cómo representamos a la afición babazorra y cómo la estamos peleando. Yo creo que eso es muy importante, cómo la peleamos y qué sensaciones damos; yo creo que eso es fundamental para creer en que podemos conseguir el objetivo".
Cómo ve la final de Copa
"Va a ser un partido con dos estilos muy diferentes. El Atlético de Madrid y el Real no se parecen en nada, por lo tanto una contraposición de estilos y de forma de jugar, desde sus entrenadores a sus jugadores, y mucha calidad por el medio. Va a haber muchos jugadores de calidad, se puede decidir ese partido en cualquier momento. Es una final digna de la Copa del Rey, es una final muy digna".

La pérdida de protagonismo de Jon Pacheco
"Llevamos muy poco tiempo, llevamos cinco semanas, no llegamos al mes y medio, y con cinco semanas de trabajo lo que intentamos es acertar lo máximo posible las alineaciones y tampoco cambiar muchísimo, porque no es el momento de marear. Estamos en un momento en el que hay que ser firmes, pero Jon Pacheco está absolutamente preparado para jugar en este equipo. Ahora las circunstancias han dado así, los resultados acompañan, pero Jon puede jugar en cualquier momento, tiene mucho pie, tiene una excelente zurda y además es un central de posición, es su posición ideal. Por lo tanto, no solo estamos teniendo dificultades para armar la defensa, pero encontramos hasta ahora que los otros jugadores que están de momento saliendo en el once inicial está de momento la solución, pero siempre decimos que todos son importantes, lo van a hacer a final de temporada y esperemos que no se nos caiga nadie".
El partido de lo delanteros y de Abde Rebbach
"Si ponemos dos delanteros es para que hagan el ruido suficiente y el peligro suficiente como para amenazar a las defensas rivales. Creemos que por la forma de jugar siempre se producen espacios donde los delanteros, o bien entrando al área o bien generando diagonales detrás de intervalos laterales, centrales, nos generan el suficiente peligro como para tener preocupada a la defensa rival. Eso me parece que es importante. Y Rebbach porque los carriles en este sistema tienen que ser penetrantes. Ya vimos la primera parte de Vigo: si metes un defensor que no es capaz de tener uno contra uno, que no es capaz de hacer el campo ancho o profundo, pues no sirve de mucho. Entonces, en principio, tenemos que jugar con futbolistas que, cuando les llegue la pelota, tengan velocidad, encaren; al final son extremos que están haciendo ajustes y esfuerzos para acomodarse luego en diferentes posiciones defensivas, pero nos gusta eso. Con Ángel Pérez y con Abde Rebbach desde el inicio sabíamos que teníamos la profundidad necesaria como para poder estar en el partido que queríamos".

El equipo cree ciegamente
"Yo tengo la sensación de que somos uno. Yo tengo un pleno convencimiento de lo que estoy manejando, de los jugadores; tengo una plena confianza en los futbolistas de Alavés como plantilla, ya llevan mucho tiempo gustándome antes de yo llegar a ser entrenador de Alavés, y al final lo que veo me transmite mucha seguridad. Nosotros intentamos desde la posición de entrenador transmitir lo mismo. Estos son soldados, estos son auténticos soldados que ya saben hacer y rehacerse en estas condiciones, ya están jugando algo que ya jugaron antes, en una situación incómoda, de élite, y jugando siempre contra equipos súper difíciles, esto es así. Pero en el convencimiento del día a día yo soy feliz, yo me levanto todos los días sabiendo que, yendo y vaya, me voy a sentir muy reconocible. ¿Por qué? Porque son futbolistas a los que no hay que convencer, estos están convencidos de inicio, ya son jugadores muy profesionales. Me gusta lo que hacen, me gusta cómo lo hacen, cada partido lo planteo pensando que vamos a ser capaces, habrá algún día que no, pero lo pienso. Y de esto se trata, de convencer, de seducir, de como quieras llamarlo, pero a través del convencimiento, de saber que lo que uno pretende es posible."
La aportación del banquillo y estado de Lucas Boyé
"No hay semana en la que no le repita al grupo que son todos importantes, que todos van a tener sus oportunidades. Me preocupo mucho por los jugadores que todavía no han jugado minutos conmigo, porque sé cómo entrenan en el día a día y estoy detrás de esos jugadores; puede ser Pacheco, puede ser Calebe, jugadores que conmigo no han jugado todavía, pero que me gustan, que son jugadores que podrán hacerlo en cualquier momento. Y antes de cada partido intento convencer a los que no juegan delante del grupo, porque todos son igual de importantes. Somos árabes, los partidos no se deciden, probablemente, en los primeros tiempos ni se deciden los segundos; o sea, sí se deciden los segundos, por lo tanto la gente que entra del banquillo es vital, no es que sea importante, es vital la gente que entra desde el banquillo. Los que están saliendo están saliendo con esa mentalidad. Respecto a Lucas Boyé, hemos tenido una conversación con él ayer, él está haciendo un esfuerzo que creo que todos valoran, aficionados, vosotros, nosotros valoramos, porque es muy difícil jugar con una fascia rota o enferma. Y Lucas Boyé, ayer pensamos hasta el último momento que iba a ser duda como titular, y ayer por la noche decidimos que el partido, si era de entrada, se le iba a hacer muy largo, y pensando que el equipo estaría de pie durante el primer tiempo, pensamos que el partido encontraría su momento para que en la segunda mitad pudiera ser más importante, más decisivo. Afortunadamente lo fue de una forma muy brillante, pero por lo menos creo que eso fue un acierto que entre todos llevamos a cabo".