El Balón de Oro y la eterna pregunta: ¿qué significa ser el mejor?
La lista de nominados al Balón de Oro vuelve a abrir el debate sobre qué debe premiar realmente el galardón. El peso del Mundial, los títulos colectivos y las estadísticas chocan con las actuaciones de jugadores como Raphinha y Pedri, ausentes entre los 30 candidatos

Raphinha y pedriIMAGO
El Balón de Oro ya tiene sus 30 candidatos y, como suele ocurrir cada año, la lista ha generado revuelo tanto por los nombres que aparecen como por los que se han quedado fuera. Lamine Yamal, Rodri, Mbappé, Messi, Haaland, Kane o Vinicius están en la pelea. Pero Raphinha y Pedri no. Y ahí empieza el debate.
No hace falta defender que Raphinha o Pedri deberían ganar el Balón de Oro para considerar llamativa su ausencia. Son dos cosas completamente diferentes. Una cosa es decidir quién merece levantar el trofeo y otra establecer quiénes son los 30 futbolistas que más méritos han acumulado durante una temporada. Y precisamente ahí es donde la lista deja preguntas.
Raphinha: de quinto del mundo a desaparecer de la lista
El caso del brasileño es difícil de ignorar. Raphinha terminó quinto en el Balón de Oro de 2025 y fue una de las grandes figuras del Barcelona durante aquella temporada. Sus números fueron extraordinarios: 34 goles y 25 asistencias en la temporada 2024-25. Que un jugador que hace apenas un año estaba entre los cinco mejores del mundo pase ahora a no estar ni siquiera entre los 30 candidatos obliga, como mínimo, a preguntarse qué ha cambiado.
Sí, el Mundial no fue el escenario que Raphinha hubiera deseado. Brasil no cumplió las expectativas y su participación estuvo condicionada por una lesión. Pero el Balón de Oro debería valorar una temporada completa, no convertir un torneo de un mes en una especie de examen definitivo. Si. embargo, Raphinha ha empezado la nueva temporada disparado. Lleva seis goles en las cuatro primeras jornadas de Liga y se ha convertido en una de las principales armas ofensivas del Barcelona. ¿Qué se premia realmente?
Pedri tampoco está
El centrocampista tampoco aparece entre los 30 nominados, mientras España coloca a seis jugadores en la lista: Rodri, Lamine Yamal, Fabián Ruiz, Marc Cucurella, Pau Cubarsí y Ferran Torres. Y esto lleva a una cuestión que el fútbol lleva años sin resolver: ¿cómo se mide la importancia de un centrocampista?
Porque Pedri no necesita marcar 30 goles para dominar un partido. Su influencia está en otro sitio. En el ritmo, en la pausa, en la capacidad para recibir entre líneas, en encontrar una salida cuando el rival aprieta. Es el tipo de futbolista que puede controlar un encuentro sin aparecer necesariamente en el resumen de los goleadores. Pero tal vez ese es su problema. El Balón de Oro sigue teniendo una relación especial con los números. Los goles se cuentan. Las asistencias se cuentan. Los títulos se cuentan. La influencia de un jugador sobre el juego es mucho más difícil de convertir en una cifra.
¿Y entonces qué debe premiar el Balón de Oro?
Esta edición tiene, además, un elemento que inevitablemente tendrá peso en la decisión final: el Mundial. España se proclamó campeona y seis de sus futbolistas aparecen entre los nominados. Rodri fue elegido mejor jugador del torneo y Lamine Yamal fue una de las grandes figuras del campeonato. El gran debate estará ahora en determinar cuánto debe pesar ese éxito colectivo frente a lo realizado durante toda la temporada con los clubes.
Porque los criterios oficiales hablan de rendimiento individual, logros colectivos y clase y juego limpio. Y ahí está la dificultad: el rendimiento individual no se puede resumir únicamente en goles y asistencias. Un delantero puede decidir un partido con un doblete, pero también puede hacerlo un centrocampista dominando el encuentro, un defensa sosteniendo a su equipo o un portero evitando que el rival marque. No todo lo decisivo aparece en una estadística.Y ahí es donde las ausencias de Raphinha y Pedri resultan especialmente interesantes.
No porque tengan que ganar el premio. Ni siquiera porque necesariamente debieran estar por delante de alguno de los 30 elegidos. Sino porque su ausencia invita a plantearse una cuestión que debería estar en el centro de cualquier debate sobre el Balón de Oro: ¿estamos valorando realmente el rendimiento de un futbolista en su conjunto o cada vez damos más importancia a aquello que podemos convertir en números?