El análisis táctico del Barcelona-Betis: Un pequeño caos que acabó solucionando Isco
La aparición de Lo Celso en ese falso nueve fue lo más destacado de un partido que tuvo varias fases pero que, sin lugar a duda, también estuvo marcado por lo poco que estaba en juego; haciendo que fuese casi un trámite para ambos equipos

Amrabat y Fidalgo, en el encuentro frente al BarcelonaIMAGO

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La fiesta en Barcelona también se acabó decretando en el partido. El FC Barcelona acabó ganando por tres goles a uno frente al Real Betis en un encuentro que dejó sorpresas en el comienzo con la aparición de Lo Celso de falso nueve, pero que pronto se vio que no terminó de funcionar. Isco tuvo que dar entrada, junto a Bakambu, para poner a las piezas en su sitio y darle algo más de posicionamiento al equipo sobre el césped. Sin embargo, si algo deja el análisis, es que el partido era un mero trámite para ambos y que si, algo deja claro, es que Isco cada vez va teniendo capacidad para más minutos.

La sorpresa de Lo Celso que trastocó los planes
Las sorpresas saltaban en el once del Real Betis nada más publicarse el mismo. Manuel Pellegrini decidió alinear a Gio Lo Celso en el falso nueve, recordando cuando hace apenas unos días Isco estuvo en esa posición frente a la Real Sociedad. Algo que puede explicar el caos en el centro del campo que se vio en los primeros minutos, con Deossa que llegaba a situarse en posiciones junto a Lo Celso y que, en labores defensivas, dejaba muy solo a Amrabat. Esto estaba afectando de forma flagrante a esa formación de juego verdiblanco, que veía a las bandas como la principales vías de ataque. Así partió el gol anulado a Ez Abde, con Antony muy atento e intentando aprovechar los espacios que acaba generando que Lo Celso fuese el foco de atención.

Ese gol anulado es cierto que cambió ciertas cosas en el campo, ya que se vio a un Fidalgo que intentaba conectar con los de arriba, pero seguía sin tener opciones claras. Abde y Antony continuaron siendo los que tomaron el rol ofensivo verdiblanco, con una defensa que fallaba -una vez más- en el lado de Junior Firpo, encontrándose Fermín López a un Bellerín más que atento. A pesar de que terminó el Betis teniendo la última, era necesaria la reestructuración, esa que terminó llegando en la segunda parte.
Isco y Bakambu como 'salvadores'
Se veía venir el cambio, y no por eso es menos el anunciarlo. Ante un centro del campo perdido, Manuel Pellegrini decidió dar entrada a Isco Alarcón para poder solucionar de alguna manera esa poca creación de juego que el equipo verdiblanco estaba encontrando. También entró Bakambu, por lo que todas las piezas bien juntas para intentar conseguir algo bueno en el Camp Nou. Uno de los más destacados estaba siendo Bellerín, que acabó cometiendo un grosero error en el segundo tanto de Raphinha. Sin embargo, en el transcurso de los segundos cuarenta y cinco minutos, los laterales se mostraron muchos más abiertos, algo que acabó generando sus frutos. Fue el propio Héctor el que halló el hueco a las mil maravillas en el lateral izquierdo, siendo él el encargado de servirle el balón a Isco para que se acabase decretando la pena máxima.

Con ese gol del de Arroyo de la Miel, hubo un mayor ahínco ofensivo en el equipo de Pellegrini, con un Antony que volvió a buscar ese juego por dentro para lograr el empate en el marcador. Sin embargo, lo que sí que acabó llegando fue el tanto de Joao Cancelo, desde fuera del área ante el que nada pudo hacer Álvaro Valles. Esto acabó decretando una gran relajación en ambos equipos, entrando Marc Roca y Rodrigo Riquelme con la idea de más minutos y, sobre todo, de algo más de control. Aunque poco más de un partido sin muchos análisis que hacer debido a lo poco -o mejor dicho, nada- que se jugaban ambas entidades sobre el césped del Camp Nou.