Ensayo general de Adrián San Miguel antes de su tercer desembarco en Heliópolis
El ex guardameta, que está en Miami con su familia para asistir a unas sesiones de formación de la Fifa, asistió al Uruguay-Cabo Verde; su deseo es aprovechar su experiencia en la Premier para ocupar en La Cartuja un cargo institucional y representativo, rechazando forma parte del 'staff' técnico

El de Su Eminencia, durante un acto dentro del 'Fifa Players Executive Programme' en Miami.@AdriSanMiguel
"Días muy intensos de trabajo y disfrute en Estados Unidos, en la 'Miami Graduation Session' del 'FIFA Players Executive Programme'. Un placer seguir formándome y compartiendo experiencias con gente 'top' y, además, asistir al Uruguay-Cabo Verde del Mundial. Seguimossss!", escribía en sus perfiles personales de las redes sociales Adrián San Miguel, que ha colgado las botas esta primavera después de concluir su segunda y última etapa (de dos temporadas) en el Real Betis. Se lo puso fácil el de Su Eminencia al club de su vida, saliendo por la puerta grande y sin poner ni una pega.

Las razones para acelerar su jubilación
Queda una reunión pendiente para discutir el posible encaje del ex guardameta en el organigrama verdiblanco. Su deseo es seguir vinculado a la entidad de La Cartuja, aunque no dentro del 'staff' técnico. Primero, por respeto a su amigo Toni Doblas, que seguirá siendo preparador de porteros. Y, segundo, por una cuestión personal. Y es que ESTADIO Deportivo ha podido conocer que una de las razones para su retirada a los 39 años es la incompatibilidad de la vida del deportista con la familiar. Han sido muchos años faltando cada fin de semana, lo cual tendría que seguir haciendo si se integra en el equipo de trabajo de Manuel Pellegrini.
La gota que colmó el vaso fue que tuvo que pedir permiso a principios de mayo para ausentarse de la convocatoria para San Sebastián (el 'Ingeniero' suele llevarse fuera tres arqueros por si acaso) para poder asistir a la comunión de su hijo mayor, una razón indiscutiblemente de peso. Con otros dos aún más pequeños, Adrián y su mujer, Tamara Albarrán, llegaron a la conclusión de que su carrera deportiva, que podría haber estirado un par de años más, ya le había brindado las suficientes alegrías y que, ahora, tocaba dar un paso al lado y dedicarse a otra cosa. Por supuesto, relacionada con el mundo del fútbol.

El desempeño soñado por Adrián en el Betis
El deseo de Adrián San Miguel pasa por aprovechar su experiencia internacional, que le llevó a defender varios años la meta del West Ham y el Liverpool en la Premier League, con el consiguiente dominio del inglés, para ocupar un cargo representativo e institucional, por lo que piensa seguir formándose y ofrecer ese currículo alternativo a los dirigentes béticos en próximas fechas. Por decirlo de otra forma: más cerca de lo que hace Joaquín Sánchez (membresía del consejo de administración aparte) que de la labor de Alexis Trujillo, por ejemplo. Algo que le permita conciliar con su vida familiar o, incluso, llevarse a sus hijos y su esposa a los viajes que surgieran.

La anécdota con sus hijos: los mayores sí apoyaron a Uruguay, pero el pequeño Evan sólo entiende de Betis
La imagen curiosa que compartió Adrián San Miguel en sus redes sociales la protagonizó su hijo pequeño, Evan, que, por decirlo de alguna manera, no 'customizó' su atuendo para la ocasión. Y es que, tras la invitación de la FIFA para asistir al encuentro del Grupo H (el de España) que enfrentó la pasada madrugada (aquí en España) a Uruguay y Cabo Verde (y que terminó, por cierto, con un sorprendente empate a dos), los dos vástagos mayores del de Su Eminencia, su tocayo y Enzo, decidieron respaldar al combinado charrúa luciendo su camiseta albiceleste. Con el menor no hubo manera, como confesaba su propio progenitor entre bromas ya desde las gradas del Miami Stadium en Miami Gardens: "Evan tiene claro qué equipo apoyar 💚💪🏽". Fue de celeste, verde y blanco, la tercera equipación del Real Betis.
