Balaídos presentará un lleno absoluto y con "sonido ancestral" para llamar al milagro
Los socios que no puedan finalmente acudir podrán liberar sus asientos para que no quede un solo hueco libre en el estadio

Balaídos presentará un lleno absoluto en una noche bélica.Imago
Nada quebranta la fe del celtismo. Ni el pésimo resultado de la ida en Friburgo, ni la mala imagen contra el Oviedo ni la más que probable ausencia del líder de la defensa, Starfelt. Nada es capaz de derrotar la ilusión de una afición que lo dará todo en busca del milagro europeo.
El Celta anunció que no queda una sola localidad libre. La hinchada celeste ha agotado todas las entradas para este partido, por lo que se espera un lleno absoluto en el recinto vigués.
Los aficionados que todavía deseen acudir tendrán que estar atentos en la página oficial del club porque es posible que aparezcan algunas entradas disponibles que los abonados que no puedan acudir vayan liberando, pero se da por hecho que este cupo de entradas sueltas será escaso y volará en minutos.
La respuesta ha sido masiva pese al hándicap del horario ya que se debe tener en cuenta que se jugará en día laborable a las 18:45 horas, por lo que es posible que algunos socios fieles a Balaídos no puedan estar presentes por motivos laborales. La opción de liberar el abono permite que esos huecos no queden vacíos en un partido en el que el Celta necesitará más que nunca el apoyo de su afición.
"Hay que creer en estos jugadores porque nos han ilusionado muchas veces a todos, porque tenemos un vestuario celtista y porque este equipo ha sido capaz de meter tres goles y más en muchísimos partidos. El Friburgo nos va a tener que matar. Yo creo en la remontada; el que no crea que no venga a Balaídos", declaró Claudio Giráldez en su última intervención ante los medios tras la derrota contra el Oviedo.
Sonará antes el carnix, un instrumento que se utilizaba en la guerra
La respuesta del celtismo no se ha hecho esperar. La afición no ha fallado en uno de los momentos más importantes de la temporada. La reacción ha sido inmediata y el estadio de Balaídos presentará un lleno absoluto para el decisivo partido de vuelta de los cuartos de final.
Lejos de venirse abajo, la ilusión se ha disparado entre los aficionados celestes, que quieren empujar a su equipo hacia una remontada que, aunque difícil, no se da por imposible. Se espera un ambiente espectacular para una tarde-noche que promete ser muy especial en Vigo.
Con la intención de encender aún más ese espíritu competitivo y conectar con las raíces del club, el Celta ha preparado un inicio de partido muy simbólico. Antes de que ruede el balón, el músico Abraham Cupeiro hará sonar sobre el césped su carnix, un instrumento ancestral de origen celta que históricamente se utilizaba en la guerra. La idea es clara: convertir ese sonido en una especie de llamada emocional que contagie tanto a jugadores como a aficionados.
"El sonido ancestral de este instrumento, utilizado en la batalla por nuestros antepasados celtas, será el impulso que acompañe a los jugadores en su lucha por la remontada. Una llamada a creer, a animar y a empujar juntos. Porque en noches así, todo es posible. Porque este equipo no se rinde”, destaca el club en su comunicado.
Desde el club esperan un impulso colectivo, una invitación a creer en la remontada y a empujar todos en la misma dirección. Se trata de generar una atmósfera única, de esas que solo se viven en noches europeas, donde la conexión entre grada y equipo puede marcar la diferencia. Rendirse no es una opción.
Se recomienda a los aficionados que acudan con tiempo a Balaídos
La presidenta del club, Marian Mouriño, ha recomendado a los seguidores que acudan con antelación al estadio para no perderse este acto previo, que dará inicio a una tarde que muchos ya sienten como histórica. La intención es que desde el primer momento Balaídos sea una caldera.
En lo deportivo, el equipo dirigido por Claudio Giráldez es consciente de la dificultad del reto, pero mantiene la fe intacta. El técnico está convencido de que su equipo puede darle la vuelta a la eliminatoria, confía en el talento del vestuario y en la capacidad goleadora que han demostrado a lo largo de la temporada.
Así, con un estadio lleno, una afición volcada y una puesta en escena cargada de simbolismo, el Celta afronta una de esas noches en las que el fútbol trasciende a la vida social de una ciudad. Será una tarde en la que todo puede pasar y en la que Balaídos jugará su propio partido.