El Barcelona se cita con el Racing en unos octavos de Copa cargados de historia y cuentas pendientes
El líder de Primera división, el FC Barcelona, visitará El Sardinero para enfrentar al líder de Segunda división, el Racing de Santander, en una eliminatoria a partido único como parte de los octavos de final de la Copa del Rey, en una cita que reaviva viejos precedentes y un reciente conflicto institucional
El sorteo de los octavos de final de la Copa del Rey ha deparado un cruce con aroma clásico y un punto de tensión añadida. El FC Barcelona se medirá al Racing de Santander en una eliminatoria a partido único que se disputará en los Campos de Sport de El Sardinero, con fecha aún por definir entre el martes 13, miércoles 14 o jueves 15 de enero, condicionada por el recorrido azulgrana en la Supercopa de España que se celebra en Arabia Saudí.
El emparejamiento enfrenta, además, a los dos líderes del fútbol profesional español. El Barça llegará a la cita como primer clasificado de Primera división, posición que mantendrá pase lo que pase en la próxima jornada de competición, mientras que el Racing encabeza la tabla de Segunda, con un margen mínimo sobre sus perseguidores. Sobre el papel, el favoritismo recae en el vigente campeón de LaLiga y la Copa del Rey, pero el contexto copero invita a la cautela.
Un cruce con precedentes muy marcados
Barcelona y Racing se han visto las caras en doce ocasiones a lo largo de la historia de la Copa del Rey. El balance es claramente favorable a los catalanes, con nueve victorias, un empate y solo dos derrotas. La última vez que se enfrentaron en esta competición fue en los octavos de final de la temporada 1988-89, una eliminatoria que cayó del lado culé tras un 0-1 en Santander y un 3-2 en el Camp Nou.
En Primera, el precedente más reciente data del 11 de marzo de 2012, cuando el Barça de Pep Guardiola se impuso por 0-2 en El Sardinero en la última temporada del Racing en LaLiga. En total, ambos clubes se han medido en 88 partidos oficiales, con 53 victorias azulgranas, 20 empates y 15 triunfos cántabros.
El trasfondo extradeportivo del duelo
Más allá del aspecto puramente futbolístico, el cruce llega envuelto en un cierto morbo institucional. El Racing llegó a anunciar públicamente su intención de denunciar al Barcelona ante LaLiga por el traspaso de Pablo Torre al Mallorca el pasado verano, operación cifrada en 4,95 millones de euros. Desde Santander se consideró que el acuerdo se cerró por debajo del umbral de los cinco millones para evitar el pago de plusvalías al club verdiblanco.
El presidente racinguista, Manuel Higuera, llegó a afirmar en asamblea que la operación se había realizado “para evitar pagar al Racing lo que le corresponde”. Finalmente, la denuncia aún no se ha formalizado, aunque el malestar se mantiene latente. Ese episodio añade un componente institucional a un partido ya de por sí especial para la afición cántabra.
Un camino que no admite errores
El Barça accedió a estos octavos tras superar una eliminatoria más exigente de lo previsto ante el Guadalajara. El conjunto de Hansi Flick necesitó paciencia y la entrada de varios titulares para desnivelar el partido en el tramo final, con goles de Christensen y Rashford. Una advertencia más de que la Copa no entiende de jerarquías ni de dinámicas previas.
El Racing, por su parte, llega reforzado anímicamente tras eliminar al Villarreal en la ronda anterior con una actuación sólida y eficaz, liderada por Arana. En El Sardinero se respira ilusión ante la posibilidad de tumbar a uno de los grandes del fútbol español y reivindicar el peso histórico de un club que suma 44 temporadas en Primera división.
La eliminatoria se disputará a partido único, con el Racing como local por su condición de equipo de inferior categoría, y contará ya con la presencia del VAR. Con solo 16 equipos supervivientes y sin margen de error, el Barça sabe que el camino hacia La Cartuja cada vez será más complicado.