El Eibar, único equipo sin victorias a domicilio tras 27 jornadas
El Eibar volvió a quedarse sin premio fuera de casa y prolonga su preocupante sequía como visitante

El Eibar sigue en picado tras caer ante el DeportivoLaLigaHypermotion
Las jornadas avanzan y el SD Eibar continúa arrastrando una pesada losa: sigue siendo el único equipo de Segunda División que no ha ganado como visitante tras 27 fechas disputadas. En esta ocasión, cayó por la mínima ante el Deportivo de La Coruña en Riazor (1-0), en un encuentro donde mereció más pero volvió a pagar su falta de efectividad.
El tanto decisivo fue obra de Zakaria Eddahchouri, que aprovechó una asistencia de Mario Soriano en el minuto 16 para inclinar la balanza a favor del conjunto gallego. A partir de ahí, el guion cambió por completo.
Un inicio vibrante y ocasiones claras
El choque arrancó con intensidad. Antes de cumplirse el primer minuto, Escudero estuvo cerca de sorprender con un córner cerrado que obligó a Cubero a despejar sobre la línea. Fue un aviso serio de un Deportivo que salió decidido.

La respuesta armera no tardó en llegar. En el minuto diez, Javi Martón se plantó solo ante Álvaro Ferllo, pero el guardameta local firmó una intervención brillante para evitar el empate. Fue una de las acciones más claras del Eibar en todo el partido, que solo consiguió un disparo entre los tres palos en la primera mitad.
El golpe que marcó el partido
Cuando el duelo parecía equilibrado, Mario Soriano desequilibró la defensa visitante con una jugada individual dentro del área y cedió el balón a Eddahchouri, que rompió su sequía goleadora con un remate certero. El 1-0 condicionó el resto del encuentro.
El Deportivo optó por proteger su ventaja, replegándose y apostando por transiciones rápidas. El Eibar, por su parte, asumió el control del balón y fue creciendo en presencia ofensiva, aunque sin la claridad necesaria para transformar su dominio en goles.
Dominio sin premio
En la segunda parte, el equipo dirigido por Beñat San José se adueñó del ritmo. Adu Ares tuvo dos oportunidades claras: en una erró el disparo en posición franca y en otra estrelló el balón en el palo tras un tiro desde la frontal. También Nolaskoain y Guruzeta lo intentaron sin fortuna.
Mientras tanto, el Deportivo resistía con orden y sufrimiento. Álvaro Ferllo volvió a erigirse como figura, especialmente en los minutos finales, cuando incluso el portero Magunagoitia se sumó al ataque en busca del empate en una acción a balón parado que terminó en manos del meta local.
Un Dépor efectivo y un Eibar frustrado
El conjunto coruñés no brilló en exceso, pero fue práctico y supo administrar su ventaja. Más allá del resultado, el partido dejó dudas en la grada de Riazor por el planteamiento conservador tras adelantarse en el marcador.

Para el Eibar, en cambio, la sensación fue amarga. Mostró carácter, llevó el peso del juego y generó más peligro, pero volvió a marcharse de vacío. La falta de puntería y pequeños errores defensivos le condenaron una vez más.
El cierre fue tenso: en el tiempo añadido, un enfrentamiento entre Marco Moreno y Yeremay terminó con la expulsión del extremo canario, que además se perderá el próximo compromiso.
Así, el Deportivo suma tres puntos que lo acercan a la zona noble, mientras el Eibar prolonga su gafe a domicilio y sigue sin encontrar la fórmula para celebrar lejos de Ipurua.