Kike García lanza un mensaje de fe en el Espanyol: "El equipo tiene alma y hambre"
Kike García, delantero del Espanyol, ha analizado el delicado momento del conjunto perico tras un 2026 sin victorias, aunque insiste en que las sensaciones del equipo son mejores de lo que reflejan los resultados. El atacante confía en que el parón sirva para “resetear” y cree que el vestuario está preparado para reaccionar en la recta final de LaLiga

Kike García analiza la recta final de la temporadaIMAGO
El Espanyol atraviesa un momento incómodo en estos meses de 2026. Los resultados no acompañan y la primera victoria del año sigue sin llegar, lo que ha generado inquietud tanto en la afición como dentro del propio vestuario. Aun así, el equipo sigue manteniendo una distancia considerable respecto al descenso, aunque el margen se ha reducido en las últimas jornadas.
En este contexto, Kike García ha querido dar un paso al frente con un mensaje de optimismo y autocrítica. El delantero perico reconoce la dificultad de la situación, pero también insiste en que el equipo no ha perdido su identidad competitiva y que el parón llega en un momento clave para cambiar la dinámica.
El Espanyol busca resetear tras un inicio de 2026 sin victorias
El parón de selecciones aparece como una oportunidad para recomponerse. En el vestuario son conscientes de que la racha negativa pesa, pero también de que hay margen para reaccionar si se corrigen ciertos detalles.
Kike García lo explicó con claridad al analizar el momento del equipo: “Estamos dándole vueltas a la situación que tenemos. Tenemos unos días para trabajar en nosotros y ser fuertes en lo que hemos sido durante todo este tiempo”. El delantero no esconde la preocupación, pero transmite naturalidad ante un escenario que considera reversible.
La falta de competición también tiene su doble cara. Por un lado, permite trabajar sin presión inmediata; por otro, alarga la sensación de frustración tras los últimos resultados. Aun así, dentro del vestuario consideran que este parón puede ser el punto de inflexión necesario.

Kike García defiende las sensaciones pese a la mala racha
Más allá de los números, el delantero insiste en que el equipo está ofreciendo un nivel competitivo mejor de lo que reflejan los resultados. Para Kike García, el Espanyol no está tan lejos de cambiar su situación.
“Las sensaciones no están siendo tan malas como dicen los resultados”, afirmó, dejando claro que el problema principal está en la falta de acierto en momentos clave. El equipo genera, compite y se mantiene en los partidos, pero no logra traducirlo en puntos.
En ese sentido, el atacante también apunta a factores externos como la falta de fortuna en acciones determinantes, aunque evita escudarse únicamente en ello. El discurso dentro del vestuario es claro: mejorar en ambas áreas y ser más contundentes en los momentos decisivos.
Polémica arbitral y detalles que han marcado los últimos partidos
Uno de los aspectos que ha condicionado los últimos encuentros del Espanyol ha sido la acumulación de jugadas polémicas. Acciones puntuales que, según el propio Kike García, han tenido un impacto directo en los resultados.
El delantero recordó situaciones recientes en las que el equipo se ha visto perjudicado, pero evitó centrarse en la queja: “Son cosas que están ahí, pero hay que pasar página. No se va a cambiar ahora”. Su mensaje refleja la idea que domina en el vestuario: no perder energía en factores que no dependen del equipo.
Aun así, sí dejó una reflexión clara sobre la necesidad de criterios uniformes: “Si es penalti para unos equipos, para nosotros también. No pedimos otra cosa”. Una declaración que evidencia el malestar, pero también la intención de mirar hacia adelante.

El tramo final de LaLiga, clave para el futuro del Espanyol
A pesar de la mala racha, la clasificación sigue dejando margen para el optimismo. El Espanyol se encuentra en una zona intermedia donde las diferencias son mínimas y todo puede cambiar en pocas jornadas.
Kike García lo tiene claro: el desenlace de la temporada se decidirá en los últimos partidos. “Con lo que se queda la gente es con los últimos nueve o diez encuentros”, explicó, señalando directamente al tramo final como el momento decisivo.
El delantero insiste en que el equipo tiene argumentos para reaccionar y que la clave estará en mantener la mentalidad adecuada. “El equipo va hasta el final, tiene alma… pero debemos dominar nuestra área”, añadió, apuntando a uno de los aspectos a mejorar.
Un mensaje de optimismo para cambiar la dinámica
Pese a la presión creciente, el discurso de Kike García se mantiene firme en el optimismo. El atacante cree que el Espanyol está más cerca de ganar de lo que parece y que el cambio puede llegar en cualquier momento.
“Estamos enfocados y con mucha hambre de cambiar esta situación”, aseguró, en un mensaje que refleja la mentalidad del vestuario en este tramo clave del curso. La convicción es clara: depende del propio equipo revertir la dinámica.
Con LaLiga entrando en su fase final, el Espanyol se enfrenta a semanas determinantes. El margen de error se reduce, pero también crece la oportunidad de darle la vuelta a la situación. Y en ese contexto, el vestuario perico se agarra a una idea: competir hasta el final y transformar las sensaciones en resultados.