Remontada exprés del Mónaco con un estelar Ansu Fati
Ansu Fati lideró la remontada del Mónaco con un gol decisivo que sacudió la lucha por el liderato en Francia

Ansu Fati le da la victoria al MónacoAS Mónaco
Si hay un motivo por el que no se habla todavía más de Ansu Fati, ese es su historial reciente de lesiones. Sin embargo, cada vez que el delantero cedido por el FC Barcelona encuentra continuidad, responde con lo que mejor sabe hacer: marcar diferencias. Esta vez lo hizo en un escenario mayúsculo, liderando la remontada del AS Monaco frente al sorprendente líder, el Racing Club de Lens.
El conjunto monegasco se impuso por 2-3 en el estadio Bollaert-Delelis en un encuentro que parecía perdido. El resultado no solo cambió la dinámica del partido, sino que agitó la clasificación, dejando al Lens con 52 puntos y a merced de lo que haga el Paris Saint-Germain, que acecha con 51.
Un líder que rozó la gloria
El inicio fue un vendaval para los locales. Apenas transcurridos tres minutos, Odsonne Édouard adelantó al Lens tras una acción iniciada por Florian Thauvin y prolongada por Adrien Thomasson. El tanto encendió a la grada y reforzó la sensación de que el equipo norteño tenía el control.
Aunque el Mónaco dominaba territorialmente y generaba peligro, el 2-0 llegó en el 56’, nuevamente con protagonismo de Thauvin. En ese momento, el Lens acariciaba una ventaja de cuatro puntos sobre el PSG y parecía tener el campeonato al alcance de la mano.
El punto de inflexión
El gol de Folarin Balogun en el minuto 62 encendió la chispa visitante. El tanto sembró dudas en el líder, que hasta entonces se había mostrado sólido. Ocho minutos después, Denis Zakaria empató con un certero cabezazo tras un centro preciso de Caio Henrique. El estadio pasó del éxtasis a la incertidumbre en cuestión de minutos.
Con el empate, el Lens perdió seguridad y comenzó a mostrar nervios. La presión de verse tan cerca de un título histórico terminó pesando.
La obra de arte de Ansu Fati
En el minuto 69, el técnico del Mónaco decidió dar entrada a Ansu Fati. Apenas tres minutos más tarde, el español aprovechó una falta de entendimiento en la zaga local para quedarse mano a mano con el guardameta Robin Risser. Con una vaselina sutil y precisa, culminó la remontada y silenció el estadio.

Fue un gol marca de la casa: desmarque inteligente, sangre fría y definición exquisita. En apenas diez minutos, el Mónaco había transformado un 2-0 en un 2-3 impensado.
Un impacto que va más allá del resultado
Con este tanto, Ansu suma ya nueve goles en la temporada, consolidándose como una pieza determinante en el esquema monegasco. Más allá de los números, su capacidad para decidir partidos grandes refuerza su candidatura a citas internacionales futuras.

El Lens, por su parte, vio desmoronarse una oportunidad de oro para ampliar su ventaja. El PSG podría recuperar el liderato si suma en su compromiso pendiente, lo que añade aún más dramatismo a la recta final del campeonato.
La noche en Bollaert-Delelis dejó una enseñanza clara: cuando el talento aparece en el momento justo, puede cambiarlo todo. Y Ansu Fati volvió a demostrar que, si el físico le respeta, su relación con el gol sigue siendo un tesoro invaluable.