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Kike Pérez y la misión de salvación del Málaga

El director general del club de la Costa del Sol necesita volver a ganarse a la afición malaguista y crear un proyecto ganador para volver cuanto antes a Segunda División

Kike Pérez y la misión de salvación del Málaga
Kike Pérez durante una rueda de prensa del Málaga - @MalagaCF
Alberto ViñuelaAlberto Viñuela4 min lectura

Kike Pérez tiene una complicada misión en las próximas semanas. El director general del Málaga tiene que dar la vuelta a una situación en la que la credibilidad del cuadro de Martiricos está por los suelos. Los altercados del otro día, sin justificación alguna, han reflejado la clara ruptura que existe entre los gestores del club y la afición. La primera piedra ha sido asegurar la continuidad de Pellicer y firmar a Loren Juarros, pero el director general tiene por delante muchas misiones secundarias para poner a rodar a su equipo de la campaña 23-24.

Como adelantó este lunes MARCA, el club ya ha iniciado movimientos para la renovación de algunos jugadores, pero Kike Pérez tiene que adentrarse en otros temas. La campaña de abonos, la reestructuración de la cantera o la búsqueda de patrocinios para un Málaga que perderá músculo económico y que tendrá que compartir los ingresos de la Diputación con el Antequera, recién ascendido a esa categoría, por ejemplo.

Kike Pérez lo ha dejado claro en algunas de sus últimas comparecencias ante los medios. "Al Málaga lo que le falta es tener un plan. Hasta ahora creo que no lo ha tenido y por eso ha llegado a esta situación. Ahora vamos a tener un plan estratégico y no solo deportivo, sino en todos los departamentos. Saber qué queremos, a dónde vamos, el porqué, ver si cumplimos objetivos... Un plan de club bajado a cada departamento. A lo que he venido yo es a poner objetivos a cada departamento", ha sentenciado el vitoriano cuando ha tenido la oportunidad.

Rescatar al Málaga es el objetivo de Kike Pérez, para eso tiene que cerrar la herida abierta con la afición. El director general va a necesitar hilo y aguja para echar puntos y frenar la espiral de decepciones de la grada. Por lo pronto, ya se ha sentado con algunas de las peñas más importantes del club para poner algo de cordura y que la credibilidad del club se recupere.

Altercados y descontento en la afición

En la Avenida de Martiricos llegaron los incidentes. Radicales, escudados en el fútbol, cortaron la carretera con contenedores de basura. En un principio, a unos 50 metros del estadio, pero posteriormente quisieron llevarlos hasta la puerta por donde los coches de los jugadores iban a comenzar a salir. Fueron momentos de tensión, con la policía cargando en ambas direcciones con armas de defensa personal y con los vándalos lanzando ladrillos y botellas de cristal. Hasta se provocó un pequeño incendio al arder uno de esos contenedores. No hubo que lamentar heridos, por fortuna. La policía local disipó los disturbios y poco a poco fue desalojando la zona.

Fue el colofón a una jornada muy dura en La Rosaleda. En la previa del choque unos 500 seguidores blanquiazules se dieron cita en esa misma Avenida en la que luego ocurrieron los hechos. Pancartas pidiendo la dimisión de José María Muñoz y solicitando a la jueza que cambie la situación actual del club.