Kylian Mbappé señala el bochorno de Francia ante Inglaterra tras hacer historia en el Mundial
El capitán francés alcanzó los 22 goles en Mundiales, pero el 4-0 al descanso y la derrota por 6-4 de Les Bleus en el partido por el tercer puesto desataron sus críticas y las de Adrien Rabiot

Kylian Mbappé critica la primera parte de Francia tras perder 6-4 contra InglaterraIMAGO

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Kylian Mbappé salió del Mundial convertido en el máximo goleador histórico de la competición, pero incapaz de celebrar un récord extraordinario. Francia encajó cuatro goles antes del descanso, reaccionó después y terminó cayendo por 6-4 ante Inglaterra en el partido por el tercer puesto.
El delantero alcanzó los 22 tantos mundialistas y cerró el torneo con diez, aunque cambió cualquier reconocimiento individual por la posibilidad de disputar la final. Más contundente fue Adrien Rabiot, que calificó de “inaceptable” el comportamiento mostrado por algunos compañeros.
Francia desapareció y llegó al descanso perdiendo 0-4
El partido que debía servir para despedir con dignidad el Mundial terminó descubriendo la peor versión de Francia. Inglaterra necesitó menos de 45 minutos para construir una ventaja que parecía definitiva gracias a los goles de Declan Rice, Ezri Konsa y un doblete de Bukayo Saka.
La selección francesa apareció desconectada, sin intensidad defensiva y superada en cada transición. El 4-0 al descanso provocó una reacción de orgullo en la segunda mitad, pero también dejó una imagen difícil de justificar para un equipo que aspiraba a disputar su tercera final mundialista consecutiva.
Mbappé rechazó que los jugadores hubieran faltado deliberadamente al respeto a la camiseta, aunque tampoco trató de ocultar el apagón colectivo: "¿Falta de respeto a la camiseta en la primera mitad? Diría que simplemente fuimos humanos… y, lamentablemente, no podemos permitirnos ser humanos".
El capitán profundizó en el problema: “Creo que estábamos completamente desconectados y ellos ciertamente nos dieron un llamado de atención”. Su reflexión describió dos versiones completamente diferentes de Francia: un equipo irreconocible antes del descanso y otro capaz de amenazar con una remontada imposible.
Rabiot apunta al vestuario: “Nunca había visto algo así”
Adrien Rabiot fue todavía más duro. El centrocampista no quiso refugiarse en el cansancio, la decepción de la semifinal o la dificultad emocional de disputar el partido por el tercer puesto: “Hoy vi un comportamiento que nunca había visto antes. Para un partido como este, es inaceptable”.
Rabiot no señaló públicamente a ningún futbolista, pero sus palabras colocaron el foco sobre la actitud del equipo. Francia venía de caer por 2-0 frente a España y había perdido su gran objetivo, aunque el centrocampista considera que esa eliminación no justificaba la falta de concentración mostrada ante Inglaterra.
Mbappé empleó un tono menos acusador, pero compartió el diagnóstico. El delantero afirmó que, tras el descanso, sus compañeros volvieron a comportarse como “jugadores de máximo nivel” y “máquinas mentales” capaces de dejar atrás la frustración acumulada.
La reacción permitió a Francia ganar el segundo periodo, pero no el encuentro. Mbappé lamentó especialmente que aquella primera mitad coincidiera con el último partido de Didier Deschamps: “Dio la impresión de que le habíamos fallado, aunque esa no fuera nuestra intención”.
Mbappé supera a Messi, pero rechaza el consuelo del récord
Francia regresó al partido con un doblete de Mbappé, acompañado por los tantos de Bradley Barcola y Ousmane Dembélé. Llegó a colocarse 4-3, pero Saka completó su triplete desde el punto de penalti y Jude Bellingham cerró el marcador en el tiempo añadido.
Los dos goles permitieron al capitán francés alcanzar los 22 tantos en 22 partidos mundialistas. Superó así los 21 de Leo Messi, que todavía dispone de la final ante España para recuperar el primer puesto de la clasificación histórica. Mbappé también encabeza la carrera por la Bota de Oro con diez goles, dos más que el argentino antes del encuentro decisivo.
El delantero del Real Madrid, sin embargo, no encontró alivio en la estadística: “Para ser honesto, habría preferido no ser el máximo goleador y estar en la final del Mundial”. Mbappé sabe que sus cifras ya pertenecen a la historia, pero también que Francia termina cuarta después de haber llegado al torneo como una de las principales candidatas.
Sus 22 goles se reparten entre las ediciones de Rusia 2018, Qatar 2022 y Estados Unidos, México y Canadá 2026. Además, ha participado en todos los partidos posibles disputados por Francia durante esos tres campeonatos: siete en 2018, siete en 2022 y ocho en 2026.
Michael Olise se marcha con un récord de asistencias
Francia también encontró otra marca individual en medio de la decepción. Michael Olise terminó el Mundial con siete asistencias, más que cualquier otro futbolista en una única edición del torneo.
El extremo superó las seis que Pelé había repartido con Brasil durante el Mundial de México 1970. Olise ha sido uno de los principales socios de Mbappé y una de las pocas noticias positivas que deja el campeonato para la selección francesa.
El récord llega, además, mientras el futuro del atacante genera constantes informaciones de mercado. El Bayern de Múnich pretende mantenerlo y renovarlo, mientras el Real Madrid aparece como el gran interesado en convertirlo en su próximo fichaje galáctico.
Deschamps se despide después de 14 años y 185 partidos
La derrota también cerró definitivamente la etapa de Didier Deschamps. El seleccionador abandona el cargo después de 14 años, 185 encuentros, un Mundial conquistado en 2018 y otra final disputada en Qatar 2022.
“Estábamos profundamente decepcionados después de la semifinal. No esperábamos una primera parte así, pero lo hicimos mejor en la segunda”, explicó el técnico, que se negó a permitir que su trayectoria quedara resumida por aquella última actuación.
Mbappé también defendió su legado. Francia quería despedirlo con una medalla, pero la desconexión inicial hizo imposible el homenaje: “Este partido no va a empañar la leyenda de Didier Deschamps”.
El seleccionador se marcha y Francia queda ante una renovación que afectará al banquillo y posiblemente al vestuario. Mbappé continuará como líder, Olise sale reforzado y Rabiot ha dejado abierta una grieta interna con sus declaraciones. El capitán termina el Mundial en lo más alto de la historia goleadora, pero su gesto final resume el sabor francés: los récords individuales llegaron demasiado tarde para evitar una despedida amarga.