Xabi Alonso aparta a Garnacho y el Chelsea lo tasa en 50 millones
El club blue prepara un traspaso del extremo argentino, que no está entrenando bajo las nuevas órdenes del técnico tolosarra, y ya se trabaja con su entorno para cerrar una salida

Alejandro Garnacho queda fuera de los entrenamientos de Xabi Alonso mientras el Chelsea negocia su salidaIMAGO
Alejandro Garnacho tiene un pie fuera del Chelsea. Según informa Fabrizio Romano, el club londinense ya ha fijado precio al extremo argentino y está dispuesto a dejarle salir en un traspaso permanente durante este mercado de verano.
La situación es clara: Garnacho no está entrenando a las órdenes de Xabi Alonso mientras el Chelsea trabaja con su entorno para encontrar una solución. El plan recuerda al caso Andrey Santos, otro jugador que tampoco entra en la hoja de ruta inmediata del nuevo proyecto blue.
Xabi Alonso presciende de Garnacho en pretemporada
El primer mensaje del Chelsea es contundente. Garnacho no forma parte del grupo de trabajo de Xabi Alonso en esta fase de la pretemporada de su nuevo proyecto, no por una cuestión física, sino porque club y jugador están centrados en resolver su futuro.
La entidad trabaja estrechamente con el entorno del atacante para encontrar una salida, donde el Chelsea no quiere una solución provisional. Su postura pasa por un traspaso permanente, dejando claro que la etapa de Garnacho en Stamford Bridge puede terminar apenas un año después de su llegada.
Para Xabi Alonso, el movimiento tiene lógica. El técnico tolosarra necesita construir una plantilla más corta, más comprometida con su idea y con roles mejor definidos. Garnacho, por precio, edad y salario, no puede quedar como una pieza secundaria sin un plan competitivo claro.
Garnacho vale 50 millones para Europa y 45 millones de libras si llama la Premier
La tasación también deja una lectura interesante. El Chelsea valora a Garnacho en 50 millones de euros para clubes extranjeros y en 45 millones de libras para equipos de la Premier League. Es una doble vía que responde al distinto poder económico de los mercados.
Para clubes de fuera de Inglaterra, la cifra de 50 millones marca una barrera importante. No es un precio bajo para un futbolista que viene de una temporada irregular, pero tampoco es una locura si se mira su edad, su experiencia en Premier y su margen de crecimiento.
Para la Premier, los 45 millones de libras elevan el listón. El Chelsea sabe que sus rivales directos manejan más dinero y no está dispuesto a facilitar una operación interna por debajo de su valor. Si Garnacho se queda en Inglaterra, Stamford Bridge quiere cobrar como corresponde a un mercado inflado y competitivo.
La Roma se fija en Garnacho y Marcus Rashford
Uno de los destinos que ha aparecido en las últimas horas es la Roma. El club italiano estaría interesado en Garnacho, según FOX Deportes, y su nombre encaja dentro de una búsqueda de atacantes jóvenes, desequilibrantes y con recorrido europeo.
El problema es la fórmula. La Roma, como tantos clubes italianos, suele trabajar este tipo de operaciones desde la cesión con opción o condiciones de compra. Chelsea, en cambio, quiere una venta permanente. Ahí nace el primer choque real.
Para Garnacho, la Serie A puede ser una vía atractiva. Menos exposición mediática que la Premier, un contexto táctico distinto y la posibilidad de recuperar protagonismo lejos del ruido inglés. Pero la operación necesita dinero, no solo deseo.
También ha aparecido el nombre de Marcus Rashford, otro nombre que se mueve en el mercado europeo y que podría compartir destinos potenciales. En ambos casos, la idea es similar: un extremo con calidad, experiencia en la Premier y las grandes noches europeas. En caso del inglés, parece no tener un hueco en el Manchester United tras finalizar su cesión con el FC Barcelona.
Los números de Garnacho no justificaron su sitio en el Chelsea
La decisión del Chelsea se entiende mejor con sus datos. Durante la pasada temporada, Garnacho disputó 43 partidos, 22 como titular, con 2.397 minutos, 8 goles y 4 asistencias.
Son cifras correctas, pero no diferenciales para un atacante que llegó desde el Manchester United con mucho foco y una inversión importante. En la Premier, su impacto fue todavía más discutido: solo 1 gol y 4 asistencias en liga, una producción baja para un extremo llamado a cambiar partidos.
Garnacho sí dejó momentos. Marcó, agitó encuentros desde la banda y mantuvo esa agresividad vertical que le hizo destacar en Old Trafford. Pero el Chelsea esperaba más continuidad, más peso en los partidos grandes y una adaptación más rápida al ecosistema blue.
Ahí está el verdadero problema. No es que Garnacho haya perdido talento. Es que el nuevo Chelsea de Xabi Alonso no quiere esperar a sus jugadores. El club quiere competir ya y, al mismo tiempo, limpiar piezas que no tienen un rol asegurado.