Betis 0-0 Espanyol: Un querer y no poder constante en la lucha por la Champions
Cuando las defensas se imponen a los ataques, salen partidos como este, en el que ambos conjuntos fueron incapaces de crear ocasiones peligrosas, haciendo que ningún tanto subiese al electrónico; así lo hemos vivido y contado en directo

Betis
Espanyol

La Semana Santa ya pega sus últimos coletazos en la ciudad de Sevilla y, aún con cofradías en la calle, ha vuelto el fútbol al Estadio de La Cartuja. El Real Betis jugaba una bala importantísima frente al Espanyol, con la posibilidad de poder seguir escalando en esa lucha por permanecer en la quinta plaza, que presumiblemente dará acceso a la Champions League. Sin embargo, volvió a no sumar de tres en esa batalla, acabando el encuentro con empate en el marcador, quedándose ambos equipos sin marcar. Muchos fallos en ataque hicieron que las defensas apenas tuviesen problemas para evitar las distintas acometidas, sumándose a todo eso un Dmitrovic que, en estas fechas, se puede llegar a considerar un milagro a disparo de Aitor Ruibal.
Dmitrovic se vistió de santo
Dos acciones casi al empezar el encuentro empezaron a marcar lo que iba a deparar el mismo, hombre al suelo del Espanyol apenas segundos del pitido inicial y ataque verdiblanco. Los de Manolo González eran conscientes que gran parte del partido pasaba por neutralizar los primeros minutos verdiblancos, que han solido marcar las jornadas anteriores. A pesar de ciertas acciones de cierto peligro, no hubo sensación de amenaza real en la meta defendida por Dmitrovic. La más peligrosa vino de la cabeza de Diego Llorente a la salida de un córner, estando atento el ex sevillista para atajar el esférico. Tampoco funcionaron ciertas internadas de Pablo Fornals, que probó ambos lados en busca de un socio en el área pequeña, pero no pudo encontrar al Cucho como aliado. Esto empezó a dar alas al equipo catalán, que fue creyendo cada vez más en el partido y empezó a aprovechar las imprecisiones defensivas verdiblancas. Aunque, si antes se habló de poca definición en el cuadro bético, en este caso fue igual e incluso peor.
Y, en ese momento de dudas, pasó algo inexplicable. Algo que incluso se tendría que explicar con ayuda divina, ahora que son fechas propicias para ello. Bellerín, en su costado derecho, vio la incorporación completamente sola de Aitor Ruibal, que apenas tenías que empujar el balón para que La Cartuja celebrase. Pero, de forma poco comprensible, acabó rechazando el portero serbio. Una acción previa a un error del guardameta en la salida de balón, en la que también tuvo la oportunidad de intervenir para evitar ese primer gol verdiblanco. Y, como dice la canción prolífica del Mundial del año 2010, "no hay dos sin tres". El serbio realizó una gran parada abajo a cabezazo de Altimira, que se erigió por encima de la zaga catalana. Muy reforzada la figura de Marko en los primeros minutos, pieza clave de un Espanyol que se estaba sosteniendo gracias a él.

En estas líneas siempre se ha solido hablar de la importancia del Cucho. No es para menos, ya que cuando está en el campo, es el jugador número trece. Pero, cuando no está, no está. Y eso lo ha notado mucho el equipo de Manuel Pellegrini, que veía como la línea ofensiva apenas era capaz de crear sensación de peligro, con un cafetero muy errático en la toma de decisiones y realizando la mayoría de ellas de forma tardía. A todo esto hay que sumarle la poca movilidad que aportó en la tarde de hoy, algo que marcó y mucho la tendencia de una primera parte que acabó con cero goles en el electrónico.
Si las personas que se sentaron delante de televisión esta tarde esperaban ver una oda al fútbol en La Cartuja, estuvieron muy equivocados. El partido siguió teniendo ese ritmo parado y errático, que no permitieron a ninguno de los dos equipos poder generar algo de peligro. El Betis llevaba el tejemaneje y el Espanyol esperaba en busca de su oportunidad. Gracias a esa espera llegaron varias aproximaciones peligrosas, que solían tener a Dolan o a Ngonge como principales protagonistas, aunque ninguna fue capaz de generar algo más que una ocasión peligrosa.

Mientras, los de Manuel Pellegrini se encontraban en un querer y en un no poder constante. El intentarlo y fallar una y otra vez, lo que desesperó a gran parte de la afición congregada en el día de hoy. Una gran definición de lo último dicho se encuentra en que lo más peligroso de los primeros compases vino en un disparo de Ruibal cuando ya habían transcurrido más de cincuenta minutos de juego. También en una acción de Bellerín en la que no pudo conectar con Aitor por muy poco. Acciones que suelen salir, pero que para nada estaban saliendo en la tarde de hoy. Uno de los más peligrosos en el Espanyol fue Edu Expósito, el encargado de dar la templanza en la sala de máquinas periquita. De hecho, lo intentó desde fuera del área, teniendo que hacer una gran estirada Álvaro Valles.
Pellegrini quería revolucionar el guion y, para eso, decidió dar salida a Antony para que entrase Ez Abde. Una clara declaración de intenciones de lo que pretendía, verticalidad y asustar a Dmitrovic. Pero nada, no se conseguía. De hecho, la primera internada lateral del marroquí casi acaba fuera del terreno de juego. Con los de Manolo González agazapados y buscando su oportunidad, el técnico chileno también dio entrada a Pablo García. Sin embargo, el guion tan plano y previsible del partido atisbaba poca posibilidad de sorpresa para ambos equipos, que no tenían muchas dificultades en poder frenar sendas acometidas. La entrada del Chimy trajo consigo el primer disparo peligroso del Betis, provocando un córner que acabó con disparo al larguero del canterano Pablo García. El del Parque Alcosa sigue sin encontrar la fórmula del gol con el primer equipo, que se le sigue resistiendo por milímetros.
Los minutos finales, de forma sorpresiva, fueron más para el equipo de Manolo González, que empezó a jugar su partido. Parones constantes y protestas innecesarias. Todo ello con la ayuda del colegiado, que fue más que permisivo con los posteriores tiempos añadidos de los partidos. El Betis no encontraba los huecos y acabó que, finalmente, los jugadores se marchasen con el marcador inicial a vestuarios. Todo ello antes de la 'final' en Braga.
Ficha técnica
Real Betis: Álvaro Valles; Bellerín (Chimy Ávila 74'), Bartra, Diego Llorente, Valentín Gómez; Amrabat, Altimira (Pablo García, 75'), Fornals; Antony (Ez Abde, 66'), Aitor Ruibal y Cucho Hernández
RCD Espanyol: Dmitrovic; Carlos Romero, Cabrera, Riedel, El Hilali; Dolan (Jofre Carreras 78'), Pol Lozano, Urko, Ngonge (Rubén Sánchez 75'); Edu Expósito (Terrats 84') y Roberto (Kike García 57').
Árbitro: Guillermo Cuadra Fernández, del colegio balear, fue el encargado de dirigir el encuentro en el césped. Pizarro Gómez estuvo en la sala VOR. Tarjetas amarillas para Carlos Romero, El Hilali, Riedel, Aitor Ruibal
Incidencias: Partido correspondiente a la 30º jornada de LaLiga EA Sports, celebrándose en el Estadio de La Cartuja junto a 54.444 espectadores. En la previa, se homenajeó a los equipos de División de Honor Juvenil y Alevín A del Real Betis, que han sido campeones de la Copa del Rey y del Mundial de Clubes Sub-12 LALIGA FC Futures, respectivamente