Arbeloa, hundido: "Entenderé perfectamente cualquier decisión del club"
El entrenador del Real Madrid criticó con firmeza la actuación arbitral por la expulsión de Camavinga y entiende que su futuro en el banquillo quede marcado por esta eliminación

Álvaro Arbeloa se siente prácticamente fuera del Real Madrid.Imago

Bayern München
R. Madrid

El discurso de Álvaro Arbeloa en sala de prensa tras caer eliminado en Múnich ya sonaba un poco a despedida. Sus palabras fueron las de un técnico que es consciente de que esta eliminación le deja con muy pocas opciones de seguir liderando el proyecto del Real Madrid la próxima temporada. Con gesto serio, muy dolido por el desenlace y con la impronta de madridista de la casa, el salmantino analizó el partido y su futuro con una lectura mucho más profunda que una derrota.
"Desde que me he sentado en esta silla... no ha sido para demostrar mi nivel como entrenador, porque no he querido ganar los partidos con mis decisiones, sino ayudando a los jugadores. Nos hemos enfrentado al Bayern, City, Atlético... la mayoría de equipos tienen el sello de sus entrenadores y seguramente este tenga menos del mío, que ellos, pero siempre he intentado ayudar al club de la manera que he podido y así va a ser hasta el último día", declaró.
Su futuro, en manos del club
Cuestionado por su futuro en sala de prensa, el entrenador blanco se autodenominó hombre de club y se puso a disposición del presidente para acatar cualquier tipo de determinación. "No me preocupa en absoluto y entenderé perfectamente todas las decisiones que pueda tomar el club. Soy un hombre de la casa y si estoy dolido no es por mí, sino por el Real Madrid. Porque no vamos a ganar la Decimosexta este año. Pero me preocupa muy poco mi futuro. Desde que me he sentado en esta silla no ha sido ni una mínima preocupación. Y siento que he hecho todo lo que he podido para ayudar a mis jugadores".
La expulsión de Camavinga puede marcar el futuro de Arbeloa
El entrenador blanco se mostró muy contrariado por la jugada de la expulsión de Camavinga, una roja que marcó el devenir de la eliminatoria en su tramo decisivo. Arbeloa fue muy crítico con esta decisión arbitral, convencido de que ese episodio cambió por completo el rumbo de su trayectoria en el banquillo. "O el árbitro no ha jugado al fútbol... o no sé, pero yo creo que es aún peor que no supiese que tenía una tarjeta porque han tenido que ir los jugadores del Bayern a decirle que era la segunda. No se puede expulsar a un jugador por una cosa así. Se ha cargado una eliminatoria y un partido que era muy bonito e igualado y estaba en todo lo alto. En ese momento la eliminatoria se ha terminado. Es una acción injusta y estamos muy dolidos. Es algo que no puedes controlar", lamentó.

El vestuario, hundido tras la derrota
Más allá de la polémica, el míster quiso poner en valor el esfuerzo de sus jugadores en una noche en la que el equipo rozó la remontada. El golpe fue duro, especialmente por la sensación de haber estado tan cerca. "Ha sido un gran partido de mis jugadores. Lo siento por ellos, por el esfuerzo que han hecho y los madridistas que han venido aquí y los que están en sus casas. Me duele porque el Real Madrid no va a ganar la decimosexta este año. Estoy muy orgulloso de lo que ha hecho el equipo, el trabajo que han hecho. Se han dejado el alma y volvemos a Madrid con nuestro escudo porque lo han dado todo", añadió.
"El vestuario está muy dolido... Felicito al Bayern por su gran eliminatoria, pero nos hubiese gustado que nos ganasen de manera diferente. Todo el trabajo y esfuerzo se ha tirado por la borda por una decisión como la que ha hecho el árbitro", declaró respecto al sentir de sus hombres.
También reconoció que el equipo tuvo opciones de cerrar el partido en la segunda mitad, pero que todo se torció en cuestión de segundos. Incluso explicó cómo intentó reaccionar desde el banquillo justo antes del empate definitivo. "Tuvimos alguna ocasión en la segunda parte para cerrar el partido. Justo antes del gol de Luis Díaz hice dos cambios que no fueron efectivos porque ese gol acabó con todo", comentó, evidenciando su máxima frustración por un desenlace que se escapó en detalles mínimos.
Pese al golpe, Arbeloa quiso cerrar su intervención apelando al orgullo y a la obligación de competir hasta el final en Liga, aunque dando por hecho que ya solo será por un tema de orgullo, consciente de la dificultad del escenario. "Ahora a seguir. Esto es el Real Madrid. La Liga está muy complicada. Pero tenemos que seguir peleando hasta la última jornada, hasta que acabe la temporada. Tenemos un escudo que defender", recordó.