Primera decisión trascendental de Luis García Plaza: Batista Mendy
Tras el giro brusco en su situación en la recta final de Almeyda, el nuevo técnico marcará la hoja de ruta del Sevilla con el pivote de cara a verano con su postura

Batista Mendy está cedido en el Sevilla con opción a compra.IMAGO
Luis García Plaza, una vez dirigido su primer entrenamiento y presentado este mediodía como entrenador sevillista, se enfrenta a numerosas decisiones para tratar de revertir la compleja situación sevillista y evitar el desastre del descenso a Segunda división.
El nuevo entrenador dispone de semana y media antes de su debut ante el Oviedo para inculcar sus ideas al grupo, para imprimir su sello y también para construir su primer once como míster nervionense después de los bandazos de Almeyda en su ocaso en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
Batista Mendy, frente abierto para Luis García Plaza
Entre las múltiples decisiones que debe tomar se encuentra la del rol que le concederá en sus planes a Batista Mendy, trascendente tanto nivel deportivo como determinante de cara al próximo mercado estival, pues de su protagonismo hasta final de curso dependerá que el Sevilla intente retener al pivote francés.

Cabe recordar que Antonio Cordón consiguió en verano la cesión del futbolista tras alcanzar un acuerdo de cesión con el Trabzonspor turco que incluye una opción de compra de siete millones. El plan inicial del Sevilla era negociar esta cifra para rebajarla a sabiendas de que cuenta con el favor del centrocampista, que en enero reveló que ya le había comunicado al club su deseo de continuar.
Claro que esto ocurrió antes de que su tesitura deportiva diera un vuelco tras ser sustituido en el descanso en el partido contra el Getafe. Y es que, a partir de ahí, sin una explicación de por medio, Almeyda lo sumió en un segundo plano que prolongó hasta su último choque como entrenador nervionense.
Solo sumó 52 minutos en los últimos cuatro partidos
De hecho, Batista Mendy pasó de ser titular indiscutible a ejercer de suplente en las últimas cuatro jornadas, con presencia testimonial ante Betis (un minuto), y Rayo Vallecano (seis) y sin pisar el terreno de juego contra el Barcelona en favor de un centro del campo en el que Sow ocupaba su puesto. El pasado domingo, en la debacle contra el Valencia, también empezó en el banco, pero ingresó tras el descanso, por lo que en cuatro partidos sumó solo 52 minutos.
Este cambio de estatus complicaba sobremanera su continuidad, pues el propio jugador no querría seguir sin protagonismo, pero ahora, sin Almeyda, se abre una nueva puerta y su futuro en Nervión está en cierto modo en manos de Luis García Plaza, que tendrá que decidir si lo devuelve al once o lo mantiene en el rol de un mes de marzo fatídico para el de Saint-Nazaire.

Lo cierto es que el Sevilla había empezado a preparar el terreno para tratar de retenerle, con conversaciones con el jugador, pero obviamente lo aparcó todo a la espera de si vuelve a ser importante en el equipo blanquirrojo. Decide el nuevo técnico.