Marcelino marca en rojo el duelo ante el Betis en La Cartuja: "Si lo ganamos es otro golpe encima de la mesa"
Marcelino García Toral reivindica el nivel “extraordinario” del Villarreal en la previa del duelo ante el Real Betis en La Cartuja, correspondiente a la jornada 20 de LaLiga. El técnico avisó del desafío que supone medirse a un conjunto verdiblanco competitivo y con identidad

Marcelino habla en la previa del Betis - VillarrealCORDON PRESS
El Villarreal afronta una de esas citas que sirven para medir hasta dónde puede llegar un proyecto. Este sábado, en La Cartuja, el conjunto amarillo visita al Real Betis en un duelo directo de la jornada 20 de LaLiga, con ambos equipos situados en los puestos europeos de la clasificación. En la previa, Marcelino García Toral compareció ante los medios con un discurso reconocible: ambición sin perder la humildad, respeto máximo al rival y confianza plena en el trabajo realizado.
El entrenador asturiano confirmó que, más allá de los lesionados de larga duración y de los jugadores que siguen inmersos en la Copa de África, la plantilla está en buenas condiciones. La semana de trabajo ha sido positiva y, salvo contratiempo de última hora, contará con los mismos efectivos que en la jornada anterior. Un contexto que invita al optimismo en un Villarreal que ha convertido la regularidad en su mejor argumento.
Un Villarreal que no se conforma
Marcelino fue especialmente claro al valorar el momento clasificatorio del equipo. Considera que los números obtenidos hasta ahora van incluso más allá de lo esperado y no escondió su orgullo por el rendimiento ofrecido. Con una jornada menos que varios de sus competidores, el Villarreal se ha instalado en la pelea por los puestos altos y no quiere levantar el pie del acelerador.
“El gran riesgo sería acomodarnos”, vino a resumir el técnico, que insistió en que la motivación del grupo nace precisamente de verse cerca de los equipos más poderosos de LaLiga. Para Marcelino, esa ambición es la que ha permitido encadenar victorias y minimizar derrotas en un campeonato donde el margen entre ganar y empatar es mínimo. Mantener ese nivel competitivo, sostiene, será la clave de la segunda vuelta.
El Betis como examen real
El análisis del rival ocupó buena parte de la comparecencia. Marcelino no esquivó la dificultad del escenario ni del adversario. Considera al Betis un equipo con identidad muy definida, fruto del trabajo continuado de Manuel Pellegrini, capaz de dominar con balón y de hacer daño tanto en ataque posicional como al contraataque. “Es un equipo al que es difícil ganar, que tiene buenos futbolistas, buen equipo, un modelo extraordinario de entrenador”, analizó.
El técnico amarillo subrayó la calidad individual de los verdiblancos y su precisión en los metros finales, algo que obligará al Villarreal a ser muy riguroso. Recordó, además, la rivalidad reciente entre ambos clubes, marcada por la lucha directa la pasada temporada, y no dudó en calificar el choque como una oportunidad para “dar otro golpe encima de la mesa” si el resultado acompaña.

Mikautadze y el tiempo como aliado
Uno de los nombres propios fue el de Georges Mikautadze. Marcelino explicó con naturalidad el proceso de adaptación del delantero, recordando que llegar a un nuevo país, a una nueva idea de juego y a un vestuario distinto requiere paciencia. Destacó su evolución reciente, especialmente en la comprensión de cuándo y cómo presionar, y dejó claro que ahora ve al futbolista “muy bien”, más fresco para atacar y más conectado con el equipo.
Esa progresión encaja con la filosofía del entrenador: exigir, corregir y esperar resultados a medio plazo, especialmente con jugadores jóvenes. En el caso del georgiano, Marcelino no se guarda elogios: “Es un futbolista en el cual siempre pensamos que tenía grandes cualidades y ojalá ahora siga manteniendo este nivel que tiene en la actualidad”.

Gerard Moreno, una opción real
También hubo espacio para hablar de Gerard Moreno. Marcelino fue directo: “Si está para jugar 45 minutos, está para ser titular”. Aunque no aseguró que pueda completar todo el encuentro, sí confirmó que entra en la rotación inicial, una noticia relevante para un Villarreal que gana enteros cuando su delantero de referencia está en el campo.
Con todo ello, el mensaje del técnico fue coherente de principio a fin. Respeto, ambición y continuidad. En La Cartuja no solo se juegan tres puntos: el Villarreal pone a prueba su capacidad para sostener en el tiempo un rendimiento que, en palabras de su entrenador, ha sido hasta ahora “extraordinariamente bueno”.