Naumov emociona a Milano Cortina con un mensaje al cielo dedicado a sus padres
En los Juegos Olímpicos de invierno, Maxim emocionó al mundo del patinaje con un homenaje a sus padres fallecidos en el accidente aéreo en Washington

Naumov mostró la foto de sus padres después de su actuaciónImago
Maxim Naumov protagonizó en el Milano Ice Skating Arena el momento más emotivo de estos Juegos Olímpicos de Invierno. El patinador artístico estadounidense se quedó huérfano el pasado año en el accidente de avión en Washington, donde un avión de pasajeros chocó contra un helicóptero en el rio Potomac. Entre los 67 fallecidos, se encontraban sus padres Evgenia Shishkova y Vadim Naumov, también patinadores.
Naumov dedica su debut al cielo
''Mamá, papá, esto es por vosotros'', aparecía en las pantallas del pabellón durante el debut del estadounidense. Al terminar su actuación, miró al cielo desde el centro de la pista sin poder evitar las lágrimas. Aunque si algo conmocionó al público fue cuando mostró una foto de su infancia con sus padres en una pista de hielo esperando la puntuación. También hizo lo mismo cuando logró la clasificación olímpica. El joven de 24 años ha dedicado su carrera y su debut olímpico a la memoria de sus padres, que fueron campeones mundiales de patinaje en 1994.

Desde el trágico fallecimiento de sus progenitores en enero de 2025, Maxim ha convertido su patinaje artístico en un tributo continuo. La elección de patinar al ritmo del Nocturno nº20 de Fréderic Chopin seguro que no fue una decisión a al ligera, ya que es una pieza cargada de emotividad. Después de su actuación, repitió en varias ocasiones ''mira lo que acabamos de hacer'', sintiendo que no patinaba solo, sino guiado por ellos. Con una puntuación de 85.65, Naumov logró clasificarse para la final del evento individual masculino, cumpliendo así el objetivo que se trazó junto a sus padres.
Maxim mantiene el legado de sus padres
El patinador artístico recuerda a sus padres cada día, llevando dentro de su chaqueta oficial del equipo de Estados Unidos el lema favorito de su padre: ''espera lo inesperado''. Un lema que el acompaña allá donde va y que en este año sin sus padres le ha acompañado como guía ante las dificultades. De hecho, mantiene viva la escuela de patinaje que sus padres fundaron en el Skating Club de Boston.

En diversas entrevistas ha mencionado que su fuerza ya no es la de una sola persona, sino la de tres. Alcanzar los Juegos Olímpicos era un sueño familiar compartido desde que tenían cinco años. Vadim Naumov y Evgenia Shishkova fueron dos patinadores de origen ruso muy destacados en los años 90, compitiendo por parejas y consiguiendo en dos ocasiones llegar a los Juegos Olímpicos en los que ahora participa su hijo: Albertville 1992, quedando quintos Lillehammer en 1994, donde obtuvieron el cuarto lugar.