Fernando Alonso, al límite con el AMR26: ''Está contando hasta 10 para no decir nada''
Carlos Miquel ha comentado que el asturiano estaría pasando por una mala época después de todos los problemas que ha dado el nuevo coche de Aston Martin en las pruebas de pretemporada

Fernando Alonso en el circuito de Yas MarinaImago
Dicen que el ser humano siempre se tropieza dos veces con la misma piedra. Esto le ha pasado a Aston Martin en los test de pretemporada, pero en su caso, siguen sin encontrar la forma de esquivar la piedra. A los Shakedown de Barcelona llegaron a duras penas, ya que no aparecieron hasta la tarde del cuarto día, signo de que Newey pudo apurar los plazos de diseño al máximo para optimizar la aerodinámica.
Esa falta de rodaje se notó en Bahrein, donde los de Silverstone se chocaron de bruces con la realidad. Unos test desastrosos, con incontables problemas del esperado AMR26 de Adrian Newey y un Fernando Alonso que solo está tranquilo de cara a la galería.
Las dos caras de Fernando Alonso
Y es que el asturiano, a pesar de intentar mantener la calma delante de las cámaras, denota que detrás de ella no tiene un buen presagio para la temporada que comenzará en apenas una semana. Ya lo admitió en rueda de prensa, sabían que ''llegar tarde a Barcelona'' les ''pasaría factura''. Pero aún así no pudo evitar que su cara fuese un poema cuando el pasado jueves vio que su coche le dejó tirado por completo.

Según cuenta Carlos Miquel el periodista especializado en Fórmula 1 en el podcast Cortito y al Pie, ''Fernando está preocupado, agobiado y contando muchísimo hasta 10 para no decir nada contra nadie. Se agarra a una posibilidad de mejorar, pero no tiene certeza''. Unas palabras que casan a la perfección con las de Antonio Lobato, que contó que personas cercanas a Fernando Alonso definen la situación actual como ''otro año en el infierno'' ante esa falta de competitividad inicial del AMR26.
El desastre de la fiabilidad del motor Honda
El penúltimo día de los test de Bahrein, mientras Alonso realizaba la primera simulación de carrera del equipo, el coche se detuvo en seco tras 26 vueltas. La unidad de potencia de Honda empezó a sonar mal y el asturiano tuvo que bajarse provocando una bandera roja. Honda admitió un problema grave con la batería, y lo que es peor, la escasez de piezas de repuesto. Tanto es así que Aston Martin solo ha quedado por delante de Cadillac, la nueva escudería de la parrilla.

Ante una situación así, que Fernando Alonso se frustre no es algo que sorprenda a nadie. Antonio Lobato llegó a decir después de los primeros test de Bahrein que ''no están donde querían ni de lejos'', además de reportar que el asturiano se bajó del coche y tiró los guantes. Un coche de laboratorio y meses de retraso en el desarrollo de un monoplaza que prometía mucho pero por ahora ha dado poco. Sea como fuera, algunos expertos en la Fórmula 1 como Nobert Haug rompen una lanza a favor de Aston Martin, lo que abre una puerta a la esperanza.