Honda y Aston Martin se la juegan en Japón tras su caótico inicio
Los de Silverstone sacrifican el rendimiento por la fiabilidad y priorizan corregir vibraciones para rodar al máximo antes de intentar escalar en potencia, con el objetivo de dar la cara en Suzuka

Aston Martin de Fernando Alonso en el GP de ChinaImago
El desastroso inicio de 2026 ha colocado a Aston Martin y Honda en una situación límite, superando incluso los pronósticos más pesimistas. Tras una pretemporada marcada pro la falta de kilometraje y un rendimiento alarmante en clasificación, la crisis escaló hasta comprometer la integridad física de Fernando Alonso y Lance Stroll, cuya resistencia se vio truncada por las vibraciones indomables de un monoplaza inseguro.
Ante este escenario crítico, Honda llegan a Suzuka con un paquete de contramedidas de emergencia. No se busca velocidad, sino supervivencia para pasar lo mejor posible este trago en casa. El objetivo es mitigar esas vibraciones y estabilizar la fiabilidad de la unidad de potencia. Solo si logran rodar sin contratiempos el domingo del GP de Japón, podrán obtener la clave para desbloquear el rendimiento del motor nipón.
Aston Martin necesita soluciones
A perro flaco todo son pulgas. La situación en Aston Martin es crítica y las soluciones, para ser efectivas, deben atacar demasiados frentes a la vez. De momento, el parche parece que llegará en Suzuka. Según adelante el portal japonés Autosport Web, Honda desembarcará en su carrera en casa con un paquete de contramedida diseñado para guardarse las espaldas con esos problemas que están asfixiando la fiabilidad del motor. Eso sí, sin una unidad de potencia que aguante el trote es imposible empezar a buscar el rendimiento real.

Eso sí, la teoría que circula por Japón señala directamente a la caja de cambios de Silverstone como el origen del caos. Y no es una opción descabellada, ya que es el primer año que Aston Martin compite sin la transmisión de Mercedes. Parece que el peaje de pasar de cliente a constructor integral les esta saliendo carísimo. El problema es que esa famosas vibraciones solo dan la cara cuando el motor se integra en el coche, lo que sugiere un conflicto de convivencia entre el chasis y la unidad de potencia que ya asomó en los test de Bahréin.
Buscando soluciones
Aunque el abandono de Alonso en China nubló el panorama, en Sakura aseguran que las piezas introducidas allí funcionaron, por lo que Japón debería ser el lugar idóneo para completar las 53 vueltas del domingo. El reglamente es estricto con las obligaciones, pero la normativa deja una ventana abierta para cambios por fiabilidad y seguridad que la escudería y los japoneses deben exprimir al máximo. No se trata de ganar, se trata de rodar para dejar de ser el farolillo rojo en cuanto a kilometráje.
La verdadera esperanza se asoma tras el parón improvisado de abril con la llegada del ADUO. La cancelación de las citas en Bahréin y Arabia Saudi ha adelantado ese sistema de auxilio para los fabricantes rezagados, y Honda no puede permitirse desaprovechar esta bala. Con una brecha de más de 50 caballos con respecto a los líderes, pensar en el podio es una auténtica utopía. Si estas vacaciones forzadas y las mejoras de Japón surten efecto, quizá el segundo o tercer cuarto de la temporada veamos un Aston Martin capaz de presentar batalla. Por ahora, toca armarse de una paciencia infinita y rezar para que el motor aguante el tirón en casa.