Final inesperada en Roland Garros
La cita parisina vive la historia más increíble, merecedora de una película, en la que el 'pequeño' logra una proeza nunca antes vista en el segundo Grand Slam del año con la clasificación para la final de Maja Chwalinska

Maja Chwalinska, tras ganar en Roland GarrosImago
Maja Chwalinska ha protagonizado en Roland Garros una de esas historias de las que se hacen películas, algo casi imposible que da lugar a epopeyas deportivas y que no sería extraño que se pudiera ver plasmado en la pantalla en los próximos años. Una jugadora que tuvo que disputar la fase previa, desconocida para el gran público y que partía en Roland Garros como la 114 del mundo jugará este sábado la gran final femenina.
No es la primera vez que esto ocurre, pese a ser muy raro y, de hecho, en una ocasión se proclamó campeona (Emma Raducanu en el US Open), pero sí es la primera vez que ocurre en París. La tenista polaca derrotó a Diana Shnaider y evitó una final rusa en Roland Garros 2026, ya que se enfrentará en la final a la joven tenista de Krasnoyarsk Mirra Andreeva.
Nacida en la ciudad polaca de Miechów hace 24 años, el mejor ránking que había alcanzado hasta ahora era el 113 en el que estuvo en el mes de marzo. Ahora, tras vencer por 7-6(4) y 6-4 a Shnaider, se ha situado como 21 del mundo y podría meterse entre las 15 primeras si gana la final a Andreeva. Un salto de 100 puestos impensable cuando hace ya casi tres semanas, Chwalinska empezó a competir en París.
Máxima igualdad entre Chwalinska y Shnaider
La tenista polaca se impuso en un duelo muy igualado, que se decidió por detalles mínimos y en el que las dos tenistas tuvieron las mismas opciones para haber decantado la balanza a su favor, aunque, en este caso, Chwalinska jugó mejor los puntos clave.

Ya lo avisó Shnaider en la previa, Chwalinska era una jugadora que le iba a dar guerra. Lo sabía porque se habían enfrentado hace cuatro años en Estambul y conocía lo que le esperaba. Un partido en el que, si quería ganar, tendría que pelear mucho y ser paciente ante una rival que, además de ser zurda, es 'un frontón'.
Y que además, rompió de salida. Shnaider se repuso a ese 'break' tempranero y llegó a tener dos bolas de ruptura para haberse puesto 6-5 y saque. Lo salvó Chwalinska, quien pese a empezar abajo el 'tie break' acabó reponiéndose y haciéndose con el mismo por 7-4.
Chwalinska gana pese a tener problemas físicos
La rusa, tocada por ceder la primera manga, pierde su saque a continuación. Pero los problemas también llegan a la tenista polaca, que pide la asistencia por unas molestias en el muslo y que acaba también cediendo la ventaja obtenida.
Como en el primer set, el duelo se iguala, pero con 4-4 y saque de la rusa, toda la presión recae sobre ella. Yendo un set abajo, cualquier paso en falso puede ser letal. Lo aprovecha Maja Chwalinska para presionar y hacerse con el juego. Luego, con su saque, cierra el partido y logra lo impensable: alcanzar la final de Roland Garros.

"No sé qué decir. Esto es un sueño y estoy muy feliz", señalaba la finalista a pie de pista. "Quiero respirar un poquito, recuperarme lo máximo que pueda y darlo todo el sábado", añadía la tenista polaca, quien reconocía que, pese a parecer tranquila, por dentró está viviendo muchas sensaciones.