Zverev carga contra la organización del Open de Australia: ''Protegéis a Alcaraz y Sinner''
El alemán estalló en las semifinales del Open de Australia 2026, criticando con dureza a la organización tras el parón médico de Carlitos

Zverev no se muerde la lenga en las semifinales del Open de AustraliaCordon Press
Alexander Zverev se ha desquiciado en las semifinales del Open de Australia, provocando el que puede que sea el momento más tenso de todo el torneo. En una semifinal agónica de más de cinco horas contra Carlos Alcaraz, el alemán no solo luchó contra el actual número uno del mundo sino contra lo que él consideró una ''negligencia reglamentaria'' por parte de la organización del torneo.
Los problemas físicos de Alcaraz, el quid de la cuestión
Que partidazo el que se ha vivido hoy en el Rod Laver Arena. Todo un duelo de titanes en el que no se a decidido nada hasta el final. Comenzó ganando los dos primeros sets Carlos Alcaraz, pero Alexander Zverev no iba a dar su brazo a torcer, ganando los dos siguientes. Todo se decidió en una última manga que finalmente ha tornado del lado del murciano con un 7-5.

Aunque más allá del resultado, en el final del tercer set se pudo ver en Melbourne a un Zverev completamente desquiciado, después de que Carlitos pidiese asistencia médica por unos calambres. Algo que, con el reglamento en la mano, no se puede hacer. Esto fue el inicio del gran enfado del alemán, que perdió los papeles contra los árbitros cuando vio que el llegaba el médico a tratar al murciano.
Zverev estalla enfurecido
''¿Cómo dejáis que le traten por unos calambres? ¡Esto es una mierda! Estáis protegiendo a estos dos tíos todo el rato!'', recriminaba Alexander Zverev, refiriéndose también a que en los octavos de final, Jannik Sinner también tuvo este problema. Fue entonces cuando el partido se detuvo por completo debido al protocolo para proteger a los jugadores del calor extremo, dando unos minutos de descanso al italiano que después volvió con más fuerza después del parón.
Es cierto que en el caso de Alcaraz no se paró el partido por completo como en el de Sinner, que tuvo casi 10 minutos de tregua. En este caso, el murciano fue masajeado y le dieron un zumo de pepinillo y vinagre para poder superar esos molestos calambres. Algo que para Zverev fue el acabóse, pasándose todo el cuarto set lanzando comentarios a la árbitra y eludiendo a un trato de favor. ''Salvas a Alcaraz y a Sinner. Es una locura que se les permita descansar con calambres. Es un chiste'', seguía repitiendo en su línea el alemán, algo que pudo distraer al murciano que tras los calambres le costó bastante enchufarse. El debate está servido.