Jagoba Arrasate debe sumar ante el Celta: "La urgencia y la necesidad están por encima de cualquier sistema"
El técnico del RCD Mallorca, Jagoba Arrasate, apela al orgullo competitivo y a la responsabilidad clasificatoria antes de visitar al RC Celta en Balaídos. Con la permanencia en juego y una sola victoria a domicilio en todo el curso, el entrenador prioriza actitud y contundencia por encima de cualquier dibujo táctico

Arrasate y la necesidad de puntuar en BalaídosIMAGO
El Mallorca afronta una cita de máxima exigencia en Balaídos ante el Celta. No es un partido más. Es un duelo condicionado por la tabla, por la dinámica y por la necesidad de sumar fuera de casa. Así lo dejó claro Jagoba Arrasate en la rueda de prensa previa, donde insistió en que la “urgencia” debe marcar la hoja de ruta del equipo por encima de cualquier matiz táctico.
El conjunto bermellón apenas ha logrado una victoria como visitante en lo que va de temporada, un dato que pesa y que condiciona la lectura del encuentro. Arrasate no esquivó esa realidad y subrayó que el equipo “tiene que dar un paso al frente fuera de casa” si quiere acercarse con firmeza al objetivo de la permanencia.
Sistema sí, pero con carácter
Una de las cuestiones recurrentes durante la comparecencia fue la posibilidad de que el Mallorca alinee una defensa de cinco para frenar la sangría defensiva que viene arrastrando. El técnico no dio pistas definitivas, aunque sí abrió la puerta a distintas variantes según el contexto del partido y el perfil del rival.

“Durante la semana valoras cosas”, explicó, recordando que cuenta con tres centrales aptos que ofrecen garantías. No descartó ver a los tres juntos en determinados momentos del calendario, pero insistió en que la clave no radica únicamente en el sistema. Para Arrasate, la clasificación y el momento de la temporada pesan más que el dibujo sobre el papel.
El Celta, dirigido por Claudio Giráldez, suele emplear una estructura con tres centrales y carrileros. Ante esa posibilidad, el técnico bermellón advirtió del riesgo de caer en el “efecto espejo”. Igualar el esquema puede parecer una solución sencilla, pero también entraña peligros si no se ejecuta con precisión.
La herida defensiva
Uno de los datos más preocupantes para el Mallorca es la cantidad de goles encajados en los primeros tiempos. El equipo ha recibido 25 tantos en las primeras partes tras 24 jornadas, una estadística que, en palabras del propio Arrasate, “canta para mal”.
El entrenador reconoció que el rival está haciendo daño con pocas ocasiones y que muchas de ellas son claras. Para él, la mejora defensiva es una prioridad inmediata. “O mejoramos eso o lo vamos a pasar mal, que ya lo estamos pasando mal”, afirmó con franqueza.

Sin embargo, también quiso matizar que el problema no es exclusivo de la línea defensiva. Recordó que algunas situaciones podrían haberse evitado antes, con mejor presión o mayor control en campo contrario. La defensa, para Arrasate, comienza en la organización colectiva.
Más eficacia en ataque
Aunque el foco se haya centrado en la fragilidad atrás, el técnico también detecta margen de mejora en fase ofensiva, especialmente cuando el equipo se enfrenta a bloques bajos. El Mallorca generó 38 centros en el último partido ante el Betis, pero solo ocho encontraron rematador.
Para Arrasate, no se trata de centrar más, sino de centrar mejor. El objetivo es generar ventajas en zonas exteriores para que los envíos al área sean de mayor calidad y aumenten el porcentaje de éxito. La producción ofensiva no es mala en términos globales, pero necesita mayor precisión.
El equilibrio entre ambas áreas es el gran reto. Mejorar la contundencia defensiva sin perder profundidad ofensiva será clave en un escenario como Balaídos, donde el Celta combina dinamismo y talento en los últimos metros.

El rival y la rotación europea
El Celta llega al duelo tras imponerse al PAOK en la Europa League, pero Arrasate no cree que el desgaste continental sea determinante. Considera que el conjunto gallego tiene capacidad suficiente para rotar seis o siete jugadores sin perder competitividad.
Lejos de confiar en una hipotética relajación, el técnico bermellón asume que cualquier alineación celeste será exigente. Incluso destacó el mérito de Giráldez por no haber repetido once en 58 partidos al frente del equipo, algo que interpreta como señal de crecimiento colectivo y confianza en su plantilla.
Bajas y dudas
En el apartado médico, Asano y Kumbulla continúan siendo baja para el encuentro. Mojica, que arrastraba una indisposición, entrenó en las últimas sesiones y estará disponible, aunque su titularidad dependerá de si alcanza el cien por cien físico.
Más allá de los nombres propios, Arrasate insiste en que el partido se jugará desde la convicción y la responsabilidad. Balaídos exigirá personalidad, concentración y competitividad desde el primer minuto.
El Mallorca sabe que la permanencia no se negocia en el discurso, sino en el rendimiento. Y en esa ecuación, como recordó su entrenador, la urgencia y la necesidad deben imponerse a cualquier sistema.