Hueco blanco
LA CRÓNICA

Assane despabila a un Betis que se queda a medias en Granada (1-1)

La 'perla' de la cantera heliopolitano se echa a la espalda un equipo plano que, como antes su anfitrión, perdona tras el 0-1, encaja el empate en una contra y puede perder y ganar en un epílogo desatado; así lo vivimos y lo contamos minuto a minuto

Assane despabila a un Betis que se queda a medias en Granada (1-1)
Con este zurdazo entre desde la frontal entre varios defensas abrió el marcador el hispano-senegalés. - UES
Óscar MurilloÓscar Murillo 8 min lectura
Granada

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Finalizado1 - 1

Betis

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Fue la gran sorpresa del once, la apuesta de un Manuel Pellegrini que ya le hizo debutar en Glasgow. Pero la titularidad en el Real Betis se vende caro, por lo que la presencia de inicio de Assane Diao en la derecha, supliendo al lesionado Luiz Henrique y a un Rodri que rindió bien ante el Cádiz CF, llamó la atención a propios y extraños, aunque el hispano-senegalés convenció de pleno. Golazo nada más arrancar el segundo tiempo y merecido MVP, aunque su efecto revitalizador sobre su equipo, plano y frágil hasta ese minuto 51, no dio para traerse los tres puntos. Empató Lucas Boyé, que la había tenido en el primer tiempo, justo después de un gol anulado a Chadi Riad y a que lo ilógico del fútbol dictase sentencia: el Granada CF perdonó, encajó un tanto cuando mejor estaba, sufrió, marcó en el mejor momento de los verdiblancos y protagonizó un epílogo no apto para cardíacos en el que el marcador pudo cambiar varias veces de signo. Tablas agridulces e insuficientes para el despegue de ambos en la clasificación.

El guion del primer tiempo había quedado condicionado por el resuello rojiblanco. Empezaron y acabaron mejor los heliopolitanos, aprovechando el cansancio de un anfitrión que apretó mucho la salida del rival y que percutió a la espalda de su adelantada zaga. Los dos jugaron a lo mismo, en realidad, aunque los de Paco López sí probaron los reflejos de Bravo, una de las claves de que el 0-0 alcanzase el intermedio. Porque sólo dispararon entre palos los nazaríes, especialmente peligrosos en tres minutos de infarto previos al ecuador de esta fase, con robos en campo ajeno y buenas carreras al espacio. El meta chileno atajó en el 17 el cabezazo a bocajarro de Ignasi Miquel, presto para rematar la falta que había devuelto al área pequeña su compañero Torrente, al tiempo que, en el 20, desviaba un derechazo desde la frontal de Antonio Puertas que buscaba el larguero. Entre medias, Lucas Boyé se deshizo de la marca de Chadi Riad para cabalgar hacia el de Viluco y cruzar un disparo que escupiría el palo.

Los de Manuel Pellegrini se marcharon con un dominio inerme que no generaba demasiada ilusión. Isco no dejaba de intentarlo y Ez Abde fue entrando en calor con el paso de los minutos, aunque la única sensación de que algo podía pasar en la portería defendida por André Ferreira la fabricaba Assane Diao. El hispano-senegalés tiraba de descaro, calidad y potencia para hacer daño con sus diagonales, no siempre detrás de Carlos Neva, sino también con regates, asociaciones y paredes en las que imponía las más de las veces su cambio de ritmo. En una de esas carreras a pase de Aitor Ruibal, se plantó delante del cancerbero portugués, pero no atinó a encajar su derechazo raso a la postre. Era el minuto 6 y, quizás, habría cambiado el devenir del encuentro. El Betis no volvió a aparecer en ataque hasta otra diablura del atacante criado en Badajoz que Isco no finalizó, mientras que, con el tiempo cumplido, Abde forzó un córner que Pezzella, solo en el segundo palo, mandaría a las nubes.

La reanudación se iniciaría con la misma tónica, esta vez con Bryan Zaragoza como dinamizador. Un centro suyo, a pase de espuela de Boyé, no lo apuntillaba por poco Antonio Puertas, mientras que Ricard probaba a Bravo tras otra diablura del emergente extremo rojiblanco. Pero, cuando mejor estaba de nuevo el Granada, llegaría el 0-1: yerra en la salida Torrente, recupera Ayoze y Assane Diao, con su pierna menos buena, sorprende desde la frontal con un latigazo imposible para André Ferreira. Un golpe de calidad sobre la mesa que hizo despertar a los visitantes, que quisieron asegurar los puntos. El tinerfeño, en tres ocasiones, e Isco tuvieron la que habría sido seguramente la sentencia, que bien pudo llegar cuando Chadi Riad empujó a la red un centro de Rodri que no logró despejar Miquel. Se revisó varios minutos en la sala VOR y, finalmente, imperó el fuera de juego que había señalado inicialmente García Verdura, un palo que pronto sería doble.

En una contra en la que los laterales no volvieron a la velocidad requerida, Bryan conectó en el segundo palo con Boyé, que la empujó a placer para convertir la recta final en frenética. Porque pudo pasar de todo entre dos equipos inconformistas que no firmaban el empate, conscientes de lo mucho, deportiva y moralmente, que les habría ayudado un triunfo. Los porteros hicieron su trabajo, impidiendo el luso que anotara Rodri y el chileno, que lo hiciera Callejón. Guardado, Borja Iglesias, de nuevo Lucas Boyé... Por intentarlo, con las fuerzas justas la mayoría, no quedó, pero el 1-1 resultó inamovible. A los puntos, seguramente, mereció vencer el conjunto de Paco López, pero esto no es boxeo, sino fútbol. Aunque también un púgil que sabe encajar y no cae a la lona puede llevarse perfectamente un combate con un gancho al mentón soltado a tiempo.

FICHA TÉCNICA.-

Granada CF: André Ferreira; Ricard, Ignasi Miquel, Torrente, Neva; Gumbau (Petrovic 73'), Gonzalo Villar (Sergio Ruiz 63'), Melendo (Callejón 63'); Antonio Puertas (Weissman 73'), Uzuni (Bryan Zaragoza 38') y Lucas Boyé.

Real Betis: Bravo; Aitor Ruibal, Pezzella, Chadi Riad, Abner; Guido Rodríguez, Guardado (William Carvalho 73'); Assane Diao (Juan Cruz 81'), Isco (Marc Roca 81'), Abde (Rodri 58'); y Ayoze (Borja Iglesias 73').

Árbitro: García Verdura (catalán), con el madrileño Pizarro Gómez en el VAR. Amarilla a los locales Gumbau e Ignasi Miquel, así como al visitante Aitor Ruibal.

Goles: 0-1 (51') Assane Diao; 1-1 (67') Lucas Boyé.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la jornada 7ª de LaLiga EA Sports, disputado en el Estadio Nuevo Los Cármenes de Granada ante 18.936 espectadores, con masiva presencia de aficionados béticos (unos 500) en las gradas.