Real Sociedad 3-1 Celta: Oyarzabal hace de héroe en la épica victoria de la Real
La Real Sociedad consigue una increíble victoria en Anoeta ante el Celta. El conjunto local tuvo que iniciar la segunda mitad con un jugador menos, ante un equipo celeste que dominó en gran parte del partido. La lluvia, Oyarzabal y la casta txuri-urdin, los principales protagonistas del encuentro

Crónica del Real Sociedad 3-1 CeltaReal Sociedad vía X (@RealSociedad)

R. Sociedad
Celta

Partido de los que generan afición el vivido en el Estadio de Anoeta. La Real Sociedad se lleva los tres puntos ante el Celta después de empezar la segunda mitad con un jugador menos. Oyarzabal, líder y héroe del equipo, firmó un doblete que dio vida a su equipo, el cual tuvo que anteponerse al empate de un conjunto celeste algo errático en el último tercio, pero que dominó durante gran parte del encuentro.
Oyarzabal y Cáleta-Car, héroe y villano en Anoeta
Iniciaba el encuentro bajo una intensa lluvia que acompañaría a los jugadores durante gran parte del encuentro. El césped estaba rápido y por ello las ocasiones se empezaron a suceder desde el pitido inicial.
No se había cumplido el primer minuto cuando El-Abdellaoui, uno de los jugadores del Celta más activos en la primera mitad, encaró la banda derecha para poner un pase atrás a Bryan Zaragoza, la principal referencia de su equipo en el partido, que no pudo encontrar portería con su remate. Avisaban los visitantes ante una Real Sociedad que tardó en entrar en el partido.
Con el paso de los minutos fueron igualándose las fuerzas, con ocasiones para ambos equipos, hasta que, pasado el primer cuarto de hora, Oyarzabal abría la lata. El capitán Txuri-urdin aprovechó un fallo de Ilaix Moriba en salida de balón para encarrar la frontal del área. Desde ahí, el delantero mandó un zurdazo tenso y cruzado que hizo insuficiente la gran estirada de Radu. El conjunto local se ponía por delante en el marcador.
Al gol le siguieron grandes minutos de la Real que quiso el segundo, pero que se vio sorprendido por un Celta muy fuerte mentalmente. Así, con el trascurso de las jugadas, las fuerzas volvieron a igualarse con los gallegos buscando la ofensiva a través de las bandas.
Bryan Zaragoza comenzó a adquirir galones en el Celta, siendo un verdadero tormento para Aramburu y provocando grandes ocasiones de peligro, mientras Oyarzabal convertía en oro lo poco que era capaz de generar una Real bastante inferior en el tramo final de la primera mitad.
El Celta creció, y mucho, llegando a encerrar a la Real en su área, pero conforme se acercaba el descanso fue decayendo el numero de ocasiones. Cuando todo apuntaba a unos minutos finales sin grandes acciones, llegaba un punto de inflexión en el partido. Fruto de la lluvia, el cansancio y la intensidad, Caleta-Car realizaba una entrada muy dura sobre Manu Fernández. El central croata veía la cartulina amarilla pero la reacción del jugador celeste, sumada a la violencia de la entrada, con los tacos por delante, hizo que Arberola Rojas acudiera al VAR. Así, tras una breve revisión, cambiaba el color de la cartulina y el conjunto local se quedaba con un jugador menos al borde del descanso.
Tras tres minutos de descuento, que finalmente fueron cuatro, y con un Celta instaurado en campo rival, el partido se marchaba a vestuarios dejando un gran papelón por resolver para Matarazzo. El Celta dominaba sin efectividad, mientras que la Real Sociedad, con uno menos, necesitaba cambiar tácticamente para no acabar el encuentro de vacío.
Un final digno de película
Como era de esperar, ambos técnicos aprovecharon el descanso para realizar sustituciones y cambios tácticos, donde Matarazzo, con la entrada de dos defensores, reorganizó una zaga huérfana tras la expulsión de Cáleta-Car.
En el caso del Celta, la entrada de Mingueza le dio aún más opciones por banda, donde los gallegos fueron muy fuertes y basaron la mayoría de sus jugadas de ataque. Buscó el empate rápidamente el conjunto de Claudio Giráldez, que tuvo contra las cuerdas a su rival en los primeros compases.
El técnico celeste, que veía como su equipo no terminaba de incomodar a Remiro, buscó reorganizar su delantera dando entrada a Borja Iglesias e Iago Aspas cuando aún no se había cumplido la hora de juego.
Tras los cambios el guion de partido cambió. El Celta se hizo con el control del balón y focalizó sus jugadas ofensivas a las bandas, donde Mingueza y Bryan buscaron a Borja Iglesias con centros laterales. Por su parte, la Real resistía a duras penas, con actuaciones estelares como la de Jon Martín, además de las paradas muy seguras de Remiro.
Sufría mucho la Real que no lograba salir casi de su área. Metió un defensor más Matarazzo pero el asedio celeste era inevitable. Así, tras un disparo de Carreira, le caía el balón a Borja Iglesias muy cerca del área pequeña donde, tras controlar, definía a la perfección ante un Remiro que no pudo hacer nada. Regresaba el empate al marcador.
Poco le duró la alegría al conjunto gallego porque, a los pocos minutos, se encontraron con el héroe, la leyenda, el capitán de la Real, Mikel Oyarzabal. Cuando más sufrían los locales, el delantero español se inventaba otro zurdazo para superar a Radu desde fuera del área. Una jugada sin apenas peligro se convertía en una bombona de aire fresca para los blanquiazules. Estallaba Anoeta en cánticos elogiadores para su capitán.
En la recta final del encuentro, este comenzó a romperse. Las posesiones no duraban, la ansiedad se apoderaba del Celta y, la Real Sociedad, encomendada a la épica, luchaba cada balón como si fuera el último, celebrando como goles cualquier falta que les diera un poco de aire. Apretaba la lluvia para darle un poco de mística a un final de partido intenso, emocionante y bonito, recién salido de una productora audiovisual.
Y como de guion de película, habría sorpresa final. Pablo Marín ponía a correr a un Odriozola que se iba solo ante Radu y, cuando iba a definir, era atropellado por Marcos Alonso. El árbitro no tenía más remedio que señalar la pena máxima.
El encargado de ejecutar el disparo desde los once metros no podía ser otro que Brais Méndez, el encargado de cumplir la ley del ex y asegurar los tres puntos de la tarde. Así, con clase y engañando a Radu, colaba el esférico por la izquierda del guardameta.
Con el tercer tanto conseguido en el descuento, al llegar el minuto 96 el árbitro señalaba el final del partido. Victoria épica de la Real Sociedad que sobrevivió la segunda mitad con uno menos, anteponiéndose a un gran Celta que fue capaz de empatar. Partido muy bonito en Anoeta, de los que generan afición entre adultos y pequeños. Matarazzo le ha cambiado la vida a su equipo.
Ficha técnica
3.-Real Sociedad: Remiro; Aranburu, Caleta-Car, Jon Martín, Aihen; Turrientes (Zubeldia, min. 46), Gorrotxategi, Sucic (Brais, min. 80); Guedes (Marín, min 69), Barrenetxea (Odriozola, min. 46) y Oyarzabal (Òskarsson, min. 85).
1.-Celta: Radu; Alonso, Starfelt, Manu Fernández (Mingueza, min. 46); Álvarez, Carreira (Romásn, min. 76), Sotelo (Swedberg min. 76), Moriba (Aspas, min. 56); Bryan Zaragoza, Durán (Borja Iglesias, min. 56) y El Abdellaoui
Árbitro: Alberola Rojas (Castilla-La Mancha). Tarjeta roja a Caleta-Car (min.45). Amonestó a Sucic,Bryan Zaragoza, al técnico del Celta Claudio Giráldez y al de la Real Pellegrino Matarazzo.
Goles: 1-0, min. 16: Oyarzabal.1-1, min. 72: Borja Iglesias. 2-1, min. 74:Oyarzabal. 3-1, min. 90+4: Brais, de penalti.
Incidencias: 29.678 espectadores en una lluviosa tarde noche en el estadio de Anoeta.