El nuevo Real Madrid de Mourinho: más potencia por fuera y la duda por dentro
Diomande, flamante fichaje madridista, podría ser ubicado en la derecha y, al mantener a Vinicius en la izquierda, amenazar con dos bandas de vértigo; el mediocampo sigue demandando un constructor

Yan Diomande en el pasado Mundial.Imago
Aunque hasta el final de mes queda abierto el mercado para seguir realizando fichajes, la configuración de la plantilla del Real Madrid, a tenor de las incorporaciones, definen algunas de las características del que puede ser el nuevo de Jose Mourinho. Una idea salta rápidamente a la vista en un equipo que genera más miedo por fuera y que sigue ofreciendo la dudas por dentro.
El Real Madrid cristalizaba hace unos días el fichaje de Yan Diomande, el fichaje más caro de su historia con 120 millones de euros que le dará aún más poderío a las bandas del conjunto madridista. También en las últimas horas se conocía como Rodri Hernández, quien durante algunas semanas apuntó al equipo madridista, está más cerca de Barcelona.
Diomande podría actuar en el extremo derecho
Aunque se ha desenvuelto en más ocasiones por la izquierda, la llegada de Diomande a Real Madrid puede significar que el costamarfileño actúe en el extremo derecho. El izquierdo es propiedad de Viniciuns Junior, recién renovado, y de ser así Mourinho tendría dos amenazas letales, una en cada banda.
La pasada temporada no terminó de encajar con contundencia ningún jugador en el extremo derecho. Brahim Díaz o Franco Mastantuono fueron algunos de los inquilinos. Habría que remontarse a años atrás con la mejor versión de Rodrygo Goes para encontrar un futbolista que cumpliera con regularidad en la zona.
Ahora, todo apunta a que Mourinho podría disponer en un costado con Vinicius y en otro con Diomande. Dos amenazas constantes llenas de velocidad y desborde que pueden acabar definiendo el fútbol y las virtudes del nuevo Real Madrid que, trece años después, vuelve a entrenar Mourinho.
El viejo problema de la construcción en el mediocampo del Real Madrid
Ese potencial contrasta con un 'viejo' déficit que señala al Real Madrid de los últimos años. Tiene que ver con su mediocampo. Desde la salida de Toni Kroos y Luka Modric, el conjunto madridista no ha encontrado esos jugadores de élite que dirijan el juego del equipo desde la jerarquía y la pelota. Rodri Hernández era el candidato ideal para esa función, aunque los últimos acontecimientos lo alejan del Santiago Bernabéu.

Queda por ver si el Real Madrid apuesta por firmar otro futbolista con ese perfil de organizador en lo que resta de agosto. No es fácil, dado que no son demasiados los jugadores que ofrece el mercado de esas características, menos aún en unas condiciones económicas ventajosas y el club blanco ya hizo una importante inversión por Diomande.
La solución de Bernardo Silva
Una de las alternativas, aunque no es un perfil exactamente de esas cualidades, es Bernardo Silva. El portugués es uno de los fichajes de verano del Real Madrid. Normalmente ha jugado en posiciones más adelantadas, e incluso algunas veces partiendo desde un costado a lo largo de su carrera. Sin embargo, Mourinho podría optar por encajarlo en posiciones más retrasadas para que ayude a la construcción del juego.
El resto de los centrocampistas del Real Madrid tiene un perfil distinto, más defensivo y con menos cualidades organizadoras. Aurélien Tchouaméni, Fede Valverde o Eduardo Camavinga son ejemplos de ello. Distintos son los casos de Jude Bellingham o Arda Güler, que fueron probados en esa labor de manijeros en alguna ocasión, sin que terminaran de aportar lo que ese puesto demanda.