Louzán reabre la pelea por el Mundial 2030 y propone nuevas sedes
Rafael Louzán ha solicitado a la FIFA la inclusión de Valencia y Vigo como sedes del Mundial 2030 tras la renuncia de Málaga y A Coruña, una decisión que reabre la competencia entre ciudades y pone en duda la configuración final del torneo que se decidirá a finales de 2026

Rafael Louzán en una comparecencia de la RFEFIMAGO
La carrera por ser sede del Mundial 2030 vuelve a abrirse en España. La renuncia de Málaga y A Coruña ha cambiado el escenario, permitiendo que otras ciudades vuelvan a entrar en la pelea. En ese contexto, la Real Federación Española de Fútbol ha movido ficha.
Su presidente, Rafael Louzán, ha propuesto formalmente a la FIFA la inclusión de Valencia y Vigo en la lista de sedes. La decisión no es definitiva, pero introduce nuevas variables en un proceso que parecía bastante encarrilado.
Valencia y Vigo entran en la carrera tras las renuncias
El movimiento de la RFEF llega después de que dos de las once sedes iniciales hayan quedado fuera, lo que ha generado una oportunidad inesperada para otras candidaturas. Valencia y Vigo, que no habían superado el corte en su momento, vuelven ahora a tener opciones.

El caso de Valencia es especialmente significativo. El Nou Mestalla quedó fuera de la lista inicial por el bloqueo de las obras, paralizadas durante más de una década. Sin embargo, en julio de 2024 se aprobó un acuerdo urbanístico que obligaba a reanudar los trabajos en un plazo máximo de seis meses, lo que ha reactivado su candidatura.
En Vigo, la situación es distinta, pero igualmente compleja. El estadio de Balaídos sigue en proceso de reforma desde 2015, un proyecto que inicialmente tenía un presupuesto cercano a los 30 millones de euros y un plazo de ejecución de 29 meses, pero que ha acabado prolongándose hasta los 12 años y duplicando su coste hasta los 60 millones.
Balaídos necesita otra reforma para cumplir los requisitos
El principal obstáculo para Vigo es la capacidad del estadio. Una vez finalicen las obras actuales, Balaídos alcanzará los 28.000 espectadores, una cifra insuficiente para los estándares exigidos por la FIFA.
Para entrar en la carrera, la ciudad tendría que acometer una nueva reforma que eleve el aforo por encima de los 40.000 asientos. Esto implicaría una inversión adicional de otros 60 millones de euros y decisiones estructurales importantes, como la posible demolición de la grada de Tribuna.

El alcalde de la ciudad, Abel Caballero, ha defendido públicamente la candidatura, aunque todavía no tiene garantizada la financiación necesaria para afrontar este nuevo proyecto.
La FIFA ya ha inspeccionado nueve estadios en España
Mientras se abren nuevas opciones, la FIFA continúa evaluando las sedes ya presentadas. En las últimas semanas, representantes del organismo han visitado instalaciones como Anoeta, Camp Nou, Gran Canaria, La Cartuja, Metropolitano, Santiago Bernabéu, RCDE Stadium, Nueva Romareda y San Mamés.
Estos estadios parten con ventaja al estar más avanzados en el proceso, tanto a nivel de infraestructuras como de planificación. Aun así, la competencia no solo es entre ciudades que quieren entrar en la lista de sedes, sino también entre las que ya están dentro y buscan asegurar su plaza definitiva.
Una decisión clave que se aplaza hasta finales de 2026
La última palabra la tendrá la FIFA, que no anunciará la lista definitiva de sedes hasta finales de 2026. Hasta entonces, el escenario seguirá abierto y sujeto a cambios en función del avance de las obras, la financiación y la capacidad organizativa de cada candidatura.
La propuesta de Louzán introduce incertidumbre en un proceso que parecía cerrado y reabre una lucha que puede alargarse durante los próximos meses.
Valencia y Vigo vuelven a escena, pero su inclusión dependerá de si logran resolver a tiempo los problemas estructurales que les dejaron fuera en la primera fase. Mientras tanto, la carrera por acoger el Mundial 2030 vuelve a estar en juego.