La cena con Dani Alves que lo cambió todo: "El Real Madrid y la Juventus lo estaban siguiendo muy de cerca"
"Cuando yo viajo ya tenía información de Dani Alves, pedí permiso para ver entrenamientos. Un día incluso para poder cenar con él en un día de descanso de la Selección, en presencia de su representante y un miembro de la CBF. Intenté avanzar mucho porque en ese momento el Sevilla llegaba cinco minutos antes o era un objetivo imposible", aclara Antonio Fernández
Antonio Fernández, quien fuera secretario técnico del Sevilla FC con Monchi en una primera etapa y liderara el área de Youth International Recruitment en una segunda, analiza su actual labor en Argentina, donde trabaja como director de scouting en Talleres de Córdoba. Un "desafío importante" en el que está aprendiendo mucho y que considera que le viene "muy bien para proyectos posteriores", bien sea en LaLiga o en Europa, si se acaban dando. Una nueva etapa desde la que echa la vista atrás durante su entrevista con ESTADIO Deportivo para, entre otras cosas, recordar el fichaje de Dani Alves por el Sevilla FC, en el que jugó un papel protagónico. "Hubo un antes y un después en mi carrera profesional", asegura Antonio Fernández al referirse al fichaje de Dani Alves.
- Le quería preguntar por su presente en Talleres de Córdoba, donde ejerce como scouting, como analista.
- Sí, efectivamente; estoy en Talleres de Córdoba como director de scouting, dirigiendo un poco el departamento. La verdad es que la nomenclatura, en función de cada club. Allí está el presidente y luego está el departamento o el área de scouting, que es el que dirijo. Tenemos allí a otras siete personas, más otros scouts satelitales que tenemos por diferentes países.

- ¿Qué hace Antonio Fernández en Argentina habiendo estado en el Sevilla de los títulos, habiendo ganado un Mundial con España, habiendo estado en el Valencia, en el Málaga…? ¿Cómo acaba Antonio Fernández en Argentina y qué hace que no está en uno de los equipos más punteros de la liga española o Europa?
- La verdad es que es interesante. Si analizas un poquito mi carrera, yo del Sevilla de los títulos me voy al Xerez en Segunda división. De la Selección española campeona del mundo me voy a un Málaga con muchas dudas, estando último clasificado en diciembre del 2010. Siempre he sido una persona de retos y de proponerme cosas para seguir avanzando y creciendo, entendiendo que esto es un aprendizaje continuo, a pesar de que uno lleve toda la vida. El fútbol sudamericano en general y el argentino en particular siempre me gustó mucho. La verdad es que meterme de lleno en ese mercado, en ese mundo, en ese día a día, era una cuestión que me llamaba muchísimo la atención. Y, al final es un reto, es un desafío importante. Y cuando me dieron la oportunidad no me lo pensé. La verdad es que tuve alguna que otra oportunidad en España, no se dieron las situaciones. Salí del Sevilla cuando Monchi decidió salir en el 2023 y entonces estuve analizando determinadas cosas. Con el paso del tiempo uno también… No es que exija más, pero sí analiza mucho más cualquier tipo de proyecto que pueda llegar a dirigir. Y el tema de Talleres de Córdoba me llamó mucho la atención, por la dimensión que tiene Talleres de Córdoba en el fútbol argentino, por la estructura, por lo que ha crecido esa institución en los últimos diez años, por cómo está… Por un montón de situaciones que me invitaron a poder ir y participar de un proyecto que me parece muy ambicioso y que tiene muy buena pinta.
- ¿Y qué tal la experiencia? ¿Cómo le va allí en Argentina?
- Pues muy bien, la verdad es que muy bien. Empecé en octubre, oficialmente ya desde noviembre. Arrancamos prácticamente con el primer mercado de pases para iniciar la pretemporada en diciembre y arrancar la apertura en enero. Y la verdad es que fue llegar y tener que empezar a tomar decisiones en cuanto a la confección de la plantilla, altas, bajas y demás junto a la presidencia y al cuerpo técnico. Y la verdad es que muy bien, arrancamos el campeonato ganando. Después tuvimos dos derrotas, merecidas si analizas bien los partidos, que luego con un empate y dos victorias consecutivas nos ha vuelto a poner ahí arriba. Con lo cual, la experiencia está siendo en general bastante buena. Pero todo muy rápido, porque fue llegar, hacer plantilla, conocer gente, conocer ciudades, acercarte un poco a todo… Y la verdad es que, aunque hablamos de la misma industria, del mismo deporte, son maneras de vivirlo, de entenderlo y de manejarlo totalmente diferentes. Y uno está todavía, a pesar de llevar ya cuatro meses en ese proceso de adaptación, porque cada día te sorprende algo nuevo que tienes que adaptarte rápidamente para dar tu mejor versión al proyecto.

- Es el fútbol argentino un fútbol que se vive con mucha pasión tanto por los aficionados como por los propios directivos y figuras que forman parte de la industria. También entiendo que con unos presupuestos y una economía bastante inferior que a la que se está acostumbrado en Europa, ¿no?
- Sí, es lo que te decía; era un desafío, era un reto. Una manera de entender el mercado desde un prisma totalmente diferente. O sea, nosotros aquí en Europa estamos acostumbrados a ir al fútbol sudamericano, a tratar de captar talento para luego organizarlo desde un punto de vista más de orden, de una perspectiva táctica. Principalmente para que el jugador pueda brillar un poco más. Evidentemente son mercados que, en cuanto a lo económico, varían mucho. Allí se acostumbra mucho a cambiar plantillas de manera rápida, los contratos son de corta duración, predomina el jugador joven y hay mucha variabilidad en cuanto a la confección de la plantilla a lo largo del año; un número muy extenso de plantilla, un número muy extenso de jugadores cedidos o prestados a otros clubes con o sin opción de compra o de recompra muy extenso. O sea, es un mercado totalmente diferente, con cifras diferentes, también acostumbrados a comprar porcentajes y no la totalidad de los derechos económicos del jugador. Con lo cual, al final, es ampliar un poco lo que es toda la formación que uno tiene en cuanto a la industria del fútbol. Tanto en materia de compraventa y préstamos de jugadores desde un punto de vista muy interno, en un nicho de talento importante como es el fútbol sudamericano. Con lo cual, yo creo que viene muy bien para proyectos posteriores o para lo que pueda venir.
- Por eso le quería preguntar también. Estará trabajando en presente, pero imagino que también de cara al futuro es un trabajo muy importante a la hora de captar ese talento emergente, ese fichaje que parece que ya no existe. El Dani Alves de la época, un fichaje en el que tuvo un papel muy importante, hoy día parece un fichaje casi imposible, porque los jugadores despuntan muy jóvenes, pero ya lo tienen en el radar los equipos más potentes.
- Sí, el fútbol ha evolucionado tanto en todas las facetas que hoy día pensar en hacer o tener diseñada una estrategia de negociación como la que se hizo con Dani Alves hace ya prácticamente veintitrés años casi es inviable. En aquella época a un sudamericano íbamos diez o quince personas de Europa a verlo y hoy día es más de un centenar la gente acreditada para ver ese tipo de torneos. Antes no llegaba señal para ver esos partidos por televisión, hoy día los tienes en cualquier tipo de plataforma a través de la cual puedes ver y seguir los partidos. El tema del dato no existía. Hoy tienes métricas avanzadas de cualquiera de esos jugadores, desde categoría sub 17 en adelante. El mercado evoluciona mucho, el fútbol evoluciona mucho y va a seguir evolucionando. Entonces, estar inmerso dentro, 24-7, en el fútbol argentino y, por ende, al fútbol sudamericano, tenemos muy cerca y seguimos muy de cerca lo que es el fútbol brasileño, colombiano, ecuatoriano, uruguayo… Pues la verdad es que es un plus ya no solo de conocimiento interno de todo lo que viene, sino de estrategias de negociación, de cómo se manejan los parámetros en diferentes perfiles. Conocer la idiosincrasia interna en el día a día de la mentalidad de las personas de allí. Todo esto viene muy bien para el futuro. No deja de ser una formación y un plus a lo que ya vengo haciendo en los últimos 25 años.
- Echando un poco la mirada atrás, le quería preguntar por ese Antonio Fernández que empieza a brillas en el mundo del fútbol profesional con el Sevilla FC de Monchi y los títulos. ¿Cómo se dio aquella etapa, que va del año 2000 al 2006?
- La verdad es que hasta entonces yo me dedicaba al fútbol amateur. Yo jugué al fútbol, pero no de manera profesional, pero hubo una coincidencia que siempre he comentado y que yo creo que es la que marca un poco un antes y un después en mi carrera dentro del mundo del fútbol, que es cuando hacemos el curso nacional de entrenadores, el nivel 3 de hoy, en Sevilla. Coincido allí con mucha gente vinculada en ese momento al Sevilla, algunos todavía como Pablo Blanco. Pero principalmente la figura de Manolo Jiménez es un punto de inflexión en mi carrera. Manolo y yo hacemos un vínculo y tenemos mucho feeling en el curso de entrenadores. Él ese año firma en el Sevilla, que es el año de los cambios, que llega Monchi y pasa de ser delegado a director deportivo. Jiménez pasa a ser entrenador del Sevilla Atlético y es él el que le habla a Monchi. Yo venía de entrenar al Rota en Cádiz, entonces yo le pasaba informes de equipos de Tercera división de la provincia de Cádiz en aquel momento, como podían ser Portuense, Sanluqueño, Algeciras… A él le gustaban mucho mis informes y es él el que pone mi nombre encima de la mesa y le dice a Monchi que estaría bien que se tomase un café conmigo. Yo a Monchi no lo conocía absolutamente de nada. Y es Manolo el que le habla de mi existencia. A partir de ese café, pues la verdad es que intenté no perder la oportunidad y aquí seguimos con el paso del tiempo. Él me dio la posibilidad de probarme durante seis meses, desde ese diciembre del 2010 hasta junio. Traté de dar mi mejor versión, dentro de que entonces era una persona que estaba empezando en todo esto, y a partir de ahí me enganché y afortunadamente nunca paré de trabajar.

- Una prueba de seis meses que fue muy fructífera, pues jugó un papel clave en fichajes como el de Dani Alves, que comentábamos con anterioridad.
- A partir de esos primeros seis meses yo hacía informes para el Sevilla Atlético principalmente, pues el primer equipo lo tocaba muy poquito. En esa época también el Sevilla económicamente estaba bastante mal y no había la posibilidad de viajar, ni había una infraestructura como la que luego se fue montando con el paso del tiempo. Fui avanzando y después de esos seis meses, cuando me renuevan, me suben ya a la Dirección Deportiva del primer equipo. Me acuerdo que fui a ver un primer partido a la Rosaleda, un Málaga-Oviedo para ver a un lateral izquierdo. Fui haciendo informes y ya luego me dieron la posibilidad de empezar a viajar cuando el club se lo puede permitir. Empezamos un poquito con Portugal, ver la Segunda de Francia. Cuando empezamos a dar el salto ya a Sudamérica, que el club se podía permitir el traslado y el costear los viajes de los técnicos, pues ya ahí más o menos empiezo a tener un contacto con el fútbol sudamericano, del que desde el principio me enamoré por un montón de circunstancias. Ahí tengo la posibilidad de ver a Dani Alves en el Sudamericano Sub 20 del 2003 en Uruguay. Tenía ya cierta información de él porque había venido al anterior Cotif de Valencia y lo había visto, aunque él venía siendo un jugador dos años menores que el resto de los componentes de aquella Selección. Y bueno, durante el Sudamericano traté de hacer un trabajo muy exhaustivo. No dedicarme solamente a ver los partidos de las selecciones, sino cuando yo viajo ya tenía información de Dani, pedí permiso para ver entrenamientos. Un día incluso para poder cenar con él en un día de descanso de la Selección, en presencia de su representante y un miembro de la CBF, de la Confederación Brasileña de Fútbol. Y claro, intenté avanzar mucho porque en ese momento el Sevilla llegaba cinco minutos antes, evidentemente, o era un objetivo imposible porque había otros clubes. Posteriormente supimos, principalmente, el Real Madrid y la Juventus, que lo estaban siguiendo muy de cerca. Pero ellos necesitaban, por el poderío que tenían, un poquito más de tiempo, de información y de tener las cosas seguras para hacer una apuesta. Nosotros nos tuvimos que meter rápidamente a hacer una cesión con opción de compra a año y medio vista que posteriormente todo salió bien, gracias a Dios. Pero sí fue ese momento, esas circunstancias, las que me hicieron tomar esa decisión.
Cuando se lo comento a Monchi, él me contestó con la confianza que siempre me dio. “Lo que veas tú es como si lo viera yo”, me dijo. Y a partir de ahí, José María del Nido me llamó más de una vez para preguntarme si estaba convencido y seguro de firmar a ese jugador, por las dificultades que tenía el Sevilla de orden económico, que vistas hoy pueden parecer irrisorias, pero entonces las tenía. Al presidente le contesté que ponía mi cargo a disposición si la operación salía mal. Después, ellos mismos siempre han dicho y han manifestado públicamente de la importancia que pude tener en que Dani Alves recalara finalmente en el Sevilla.
- Se habla mucho de Antonio Fernández cuando se habla del fichaje de Dani Alves. No sé si lo considera su mejor movimiento o si está orgulloso de otros fichajes realizados a lo largo de su carrera.
- Evidentemente, el tema de Dani Alves marca un antes y un después también para mí. Yo creo que el hecho de traer a un jugador que después no solamente se convierte en un buen jugador para el equipo, sino en el mejor lateral derecho del mundo durante una época importante, en el jugador con más trofeos y más laureado en la historia del fútbol hasta que Leo Messi consigue superarlo… Para mí lo convierte en un fichaje muy importante, posiblemente el más importante sin lugar a dudas. Luego, orgulloso estoy de otros muchos fichajes: de poder llevar a Isco del Valencia Mestalla a Primera división, directamente al Málaga pagando la cláusula de rescisión y tomar esa responsabilidad o ese riesgo que afortunadamente salió bien. También el traer a jugadores consolidados como Jeremy Toulalán, del Olympique de Lyon al Málaga. No sé, hay muchos que podríamos analizar, aunque no me gusta personificar en mí solo. Al final, las direcciones deportivas las conforman un número importante de gente y los fichajes yo siempre digo que son de un departamento. Corresponden a un trabajo en conjunto, a saber hacer y desarrollar un trabajo en equipo planificado, coherente, correcto y con perspectivas de futuro. Pero Daniel, Isco, Toulalán… Traer a Van Nistelrooy, que ya no era nadie por descubrir, que venía prácticamente para terminar su carrera, pero que es un icono del fútbol mundial, poderlo traer a un equipo como el Málaga, que entonces era una incógnita. O volver a firmar a Julio Baptista, después de haber coincidido en Sevilla con él; o a Enzo Maresca también para el Málaga. Podríamos hablar de muchos jugadores.