Entre avales que no aparecen y acciones presuntamente embargadas, el Sevilla sale perdiendo
La anunciada llegada de Five Eleven Capital y Sergio Ramos disparó la ilusión entre el sevillismo, pero era demasiado bonito. Las negociaciones no están rotas, pero tampoco llegan por ahora al esperado final feliz. Y mientras tanto, el club ya va tarde para preparar la que se presume será otra dura temporada

Sergio Ramos junto a José Castro en su anterior regreso a Sevilla FC.IMAGO
El sevillismo parece destinado a sufrir, al menos de un tiempo a esta parte. Las alegrías no duran nada en un club que se ha acostumbrado a malvivir en el alambre deportivo y en la inestabilidad institucional. El caldo de cultivo perfecto para un descalabro del que se ha salvado por cuarta campaña consecutiva, que son las que lleva el Sevilla FC peleando por no caer a Segunda división. Pero todo parecía cambiar con el pitido final en el encuentro del pasado fin de semana ante el Real Madrid. Era demasiado bonito.
Pese a la derrota, todos en el Sánchez-Pizjuán respiraron hondo al confirmarse la permanencia en LaLiga, que tampoco era cuestión de celebrarlo como tal. Pero la mirada estaba puesta ya en el futuro. El recuerdo desde el crítico Gol Norte a sus actuales e ineptos dirigentes no fue más que un mensaje para pasar página, sin nombrar siquiera al vituperado Del Nido Carrasco, al que tantas veces han abucheado e insultado.
Nadie sabe qué deparará el futuro. Pero seguir en las actuales manos es sinónimo de ruina. Por ello, la afición sevillista se echó en los brazos de Sergio Ramos, que también se llevó lo suyo cuando volvía vestido de madridista. El 'mesías' camero representa la esperanza, la promesa de un porvenir que aun estando en el aire no puede, o no debe, ser peor que el panorama actual. Pero cuando todos reparaban la alfombra roja... frenazo y otra vez a sufrir.
A la espera de la prueba de fondos de Five Eleven Capital
Como ha venido informando ESTADIO Deportivo, los principales accionistas del club siguen esperando que Five Eleven Capital presente esa prueba de fondos por valor de 400 millones de euros, incluida la ampliación de capital prometida, que debe dar luz verde a tal macrooperación. Se multiplican las informaciones y filtraciones interesadas en estos días. Avales que no aparecen, acciones presuntamente embargadas, inversores mexicanos que se echan atrás... El relato cambia según quien lo cuente, aunque al fin y al cabo la lo cierto es que las negociaciones continúan y no se han roto, aunque tampoco han llegado a buen puerto.
Desde la duda con el entrenador hasta el resto de la planificación
Y mientras tanto, el propio Sevilla FC es el que pierde. Así lo ha recordado este viernes Luis García Plaza, que no sabe si seguirá en el banquillo o hará las maletas para dejar su sitio a José Bordalás. O a otro tapado. En realidad no se sabe nada, solo que Antonio Cordón no seguirá al frente de la dirección deportiva. Con el objetivo ya en en bolsillo, era el momento de darle un arreón a la panificación, pero de momento no será posible. No hay cabeza visible que pueda tomar decisiones.
Estaba claro que Sergio Ramos no llegaría con una varita mágica para solucionar de un plumazo todos los males de una entidad que ha ido a la deriva en estos últimos años. Para empezar, sea cierto o no el músculo financiero de sus socios, el control económico de LaLiga impedirá realizar grandes inversiones un verano más. Otra vez la economía de guerra es la que manda, en busca de fichajes a coste cero, cesiones y oportunidades de mercado. Lo que busca todo el mundo, para ser más exactos. Pero con el hándicap de que no hay nadie que pueda pasar a la acción en ese sentido, por más que José Ignacio Navarro, el segundo de Cordón, se haya quedado de retén.

Fichajes que se pueden perder por el camino
Otro verano que se parte en desventaja, con jugadores que pueden decidir su futuro mientras en el Sevilla FC aún no se ha aclarado el panorama. Porque este próximo viernes termina el periodo de exclusividad concedido a Five Eleven Capital, pero el mismo puede ser ampliado si las partes lo acuerdan. Y luego, llegaría un proceso farragoso de varias semanas más, con parada obligatoria en el Consejo Superior de Deportes antes de la firma final en la notaría.
El tiempo corre en contra, muy en contra. Jugadores como el ex madridista Joselu o el meta Diego Conde son posibles fichajes en los que podía haberse avanzado, pero podrían perderse por el camino. Incluso habrá que ver qué sucede con otros cerrados como Juan Iglesias o Sangante. Todo está en el aire. El reloj corre y urge una solución.