Matías Almeyda se despide por carta: "Todos saben que defendí al Sevilla FC dentro y fuera de la cancha"
El argentino, que ha cesado en sus funciones este mismo lunes, asegura marcharse con la conciencia "muy tranquila" y muestra su gratitud absoluta: club, empleados, jugadores, aficionados y medios de comunicación. Se va, asegura, con la conciencia muy tranquila

Definitivamente, Matías Almeyda no tiene suerte en el Sevilla FC, no la tuvo de jugador y tampoco como entrenador. Sevilla FC
Matías Jesús Almeyda, 16 de junio de 2025 - 23 de marzo de 2026. Si hubiese que escoger una frase en los nueve meses que el argentino ha ejercido como técnico del Sevilla FC, probablemente su epitafio futbolístico sería "No soy psicólogo, ni médico, soy entrenador". La ha tenido que repetir con demasiada frecuencia en sus ruedas de prensa. Y, además, define a la perfección su etapa en Nervión, para lo malo y para lo bueno.
En su despedida, a través de una carta publicada en perfiles en redes sociales, ha querido transmitir un mensaje de gratitud al Sevilla FC por encima de todo lo sucedido en las últimas horas y después de las filtraciones que apuntan a que el técnico argentino habría transmitido a la directiva que veía "un milagro ganar partidos y no descender", tal y como ha desvelado una información de Radio Marca para explicar las razones del despido que esgrimen desde la entidad, que en las últimas horas está perfilando el contrato del elegido por Antonio Cordón: Luis García Plaza.
La carta de Matías Almeyda a todos los estamentos del sevillismo
"En mi nombre y en el de mi staff: desde el primer día sentí que este club no era uno más en mi carrera. Volver a esta casa tantos años después significaba mucho para mí y lo viví con el corazón en cada entrenamiento y en cada partido", arranca la carta de despedida del siempre pasional Matías Almeyda, horas después de ser despedido como entrenador del Sevilla FC.

"Quiero agradecer a los jugadores por su compromiso, por el esfuerzo y por no dejar de creer incluso en los momentos más difíciles, al club y a todas las personas que trabajan en él por su apoyo constante, a la afición y al periodismo con el cual hemos debatido de fútbol. Ha sido un año de aprendizaje que le sumo a mi vida profesional. Sé que el momento no es el que todos deseábamos pero ha sido especial haber sido parte", ha continuado.
Finalmente, el 'Pelado' Almeyda asegura que se va del Sevilla FC "con la tranquilidad de haberlo dado todo, con honestidad y con respeto por este escudo". "Todos saben que lo defendí dentro y fuera de la cancha. Dios los bendiga. ¡Gracias por todo, sevillistas! Un fuerte abrazo", finaliza el escrito del argentino. La suerte le vuelve a ser esquiva en Nervión: como jugador sólo estuvo un año y descendió a Segunda; como entrenador, la aventura acaba a los nueve meses.
El mayor índice de derrotas desde el 2000 y el tercer peor balance de la historia del Sevilla FC
La falta de fichajes y los problemas para inscribir a los que llegan a coste cero, el encarnizado proceso de venta, la omnipresente figura en la sombra de Sergio Ramos, las peleas institucionales, la galopante crisis económica, la fractura social, el interminable mal fario con las lesiones, el miedo al descenso heredado desde hace tres años... Nadie de fuera ha defendido tanto a este club, pero pocos, muy pocos en la historia, han conseguido un desempeño peor que el suyo.
Según los datos de Opta, con al menos 25 partidos entrenados, Matías Almeyda tiene el tercer peor porcentaje de derrotas como técnico del Sevilla FC en toda la historia de LaLiga, con el 48,28% de esta 2025/2026, mismo registro que Sabino Barinaga (en la 1966/1967) y sólo empeorado por el 50 por ciento de partidos perdidos por Ferdinand Daucik (en la 64/65) y por el 53,85% de Juan Carlos Álvarez (99/00, año del último descenso). En 29 jornadas, deja al equipo siendo el más goleado de toda LaLiga (49) y a sólo tres puntos del descenso tras firmar ocho victorias, siete empates y 14 derrotas. En Copa del Rey ganó dos, Toledo más Extremadura, y perdió uno, con el Alavés.

Almeyda ha dedicado más tiempo a intentar levantar a una plantilla golpeada anímicamente por un permanente contexto de negatividad. Y cuando sí ha ejercido su verdadera profesión, sus erráticas y rocambolescas decisiones han demostrado dos cosas: una, que en este tiempo ha sido mucho mejor orador que entrenador, algo tan reconocido por todos como que las herramientas que tenía eran mínimas.
Y dos, que para él no ha habido escudo ni terapeuta ante ese evidente desgaste que le ha causado tener que gastar todas su energías en defender a ultranza a esta limitadísima plantilla, a este club y a estos dirigentes que también estarán para siempre entre lo peor de la historia del Sevilla FC. Su larga e injusta sanción le ha acabado desmontado por completo, nadie le sujetó en su caída, los malos números desgastaron la cuerda y el caótico partido ante el Valencia CF la terminó de romper.