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La paradoja de un Sevilla en descenso y un dato que señala al principal culpable

En marzo, la directiva presumía de una plantilla que ha pulverizado el récord de mundialistas de la historia del club nervionense y hoy, ese mismo plantel, está fuera de la Champions, en descenso y es incapaz de ganar en casa

Aitor TorviscoAitor Torvisco
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La paradoja de un Sevilla en descenso y un dato que señala al principal culpable
El Sevilla FC pulverizará su récord de mundialistas en Qatar 2022. - SFC

El Sevilla FC se marchará al parón de mes y medio por el Mundial de Qatar, tras el choque de Copa ante el Velarde del domingo, en una lamentable decimoctava posición. La afición nervionense verá llegar las Navidades con su equipo eliminado por segundo año seguido en la Fase de Grupos de la Champions y en puestos de descenso en LaLiga con sólo 11 puntos en 14 jornadas y con los peores registros de toda su historia como local: cero victorias en las siete jornadas disputadas en el Sánchez-Pizjuán. Ahora, en este paréntesis obligado, toca depurar responsabilidades y, aunque cada palo deberá aguantar su vela pues la culpa debe ser repartida, hay un dato que señala directamente al mayor culpable de esta "situación preocupante", en palabras de Jorge Sampaoli.

El Sevilla FC ha destituido a Julen Lopetegui, con lo que el cuerpo técnico fue el primero en pagar los platos rotos. El presidente, José Castro, se ha acostumbrado a escuchar gritos que piden dimisión en cada partido en casa. Incluso se organizan manifestaciones a la puerta del estadio para protestar contra su gestión, asociaciones como la de Pequeños Accionistas le han retirado su apoyo y la próxima Junta de diciembre se antoja más caliente que nunca. Tampoco se ha librado el siempre idolatrado Monchi, quien nunca había estado tan cuestionado como ahora y que en la derrota ante el Rayo incluso vio cómo golpeaban su coche y le gritaban "perro" y "sinvergüenza" entre otras lindezas. Es decir, que la directiva tampoco se está yendo de rositas.

Pero ¿y la plantilla? Todo aficionado, sevillista o no, reconoce que la planificación de esta temporada ha sido desastrosa. Inéditos, los parsimoniosos Dolberg y Januzaj. Isco está lejísimo de su mejor nivel. Nianzou, que está muy verde, y Marcao, que va de lesión en lesión, se encuentran a años luz de Koundé y Diego Carlos... Vale, pero ¿y los demás? Porque hemos escuchado el 'Julen, vete ya', el 'Pepe Castro, dimisión' y el vergonzoso 'Monchi, perro', pero la plantilla no está a ese nivel de crítica cuando al fin y al cabo son los que juegan.

La planificación ha sido un desastre. "Me he equivocado más de la cuenta", reconocía Monchi, pero también aseguraba que "la plantilla actual no es para ir decimoctavo". "Esta plantilla tiene más fútbol, rendimiento, repertorio técnico y táctico... seguro. No es plantilla para ser el dieciocho, eso seguro; pero se puede mejorar. Vamos a buscar soluciones en todo aquello que consideramos mejorable, aunque hay muchos factores que tenemos que meter en la coctelera", añadió el director deportivo justo antes del derbi, apostillando que "irse ahora sería de cobardes".

Una plantilla en descenso con récord histórico de mundialistas

Al hilo de lo que decía Monchi sobre la plantilla sin esquivar la necesaria autocrítica, hay un dato que desnuda a los futbolistas del Sevilla FC. Esta plantilla, en la que tantísimo se han equivocado los rectores, va a pulverizar el récord de mundialistas del club: hasta diez representantes nervionenses en Qatar 2022, que bien podrían haber sido once.

Gonzalo Montiel, Marcos Acuña y Papu Gómez -a quien se busca salida- se irán con Argentina; Alex Telles está en la lista de Brasil; Marko Dmitrovic y Nemanja Gudelj son fijos en Serbia; Yassine Bono y Youssef En-Nesyri están confirmados en la convocatoria de Marruecos; Thomas Delaney y Kasper Dolberg acudirán a la llamada de Dinamarca y sólo una lesión ha impedido que el 'Tecatito' Corona acuda con México.

La decena de mundialistas pulveriza el anterior registro marcado por los seis sevillistas que estuvieron en Rusia 2018: los argentinos Gaby Mercado y Éver Banega, el mexicano Miguel Layún, el francés Steven Nzonzi, el colombiano Luis Muriel y el danés Simon Kjaer. Hasta hace cuatro años, el techo eran los cinco representantes del ya lejano Italia 1990: los españoles Rafa Paz y Manolo Jiménez, el austríaco Anton Polster, el ruso Dinat Dassaev y el argentino Pablo Bengoechea.

De presumir de plantilla a 'hacer limpia'

El vicepresidente del Sevilla FC, José María del Nido Carrasco, incluso presumía de la calidad de la plantilla el pasado mes de marzo, antes del bajón que casi le cuesta su plaza de Champions. "Doce jugadores del Sevilla FC han logrado clasificarse con sus respectivas selecciones para el próximo Mundial de Qatar. Nunca antes había ocurrido algo similar, lo que sin duda demuestra el grandísimo nivel de su plantilla. Felicidades a todos nuestros mundialistas. Ahora, a centrarse en LaLiga, donde nos esperan nueve finales. ¡Vamos Sevilla!", escribía en su perfil de Instagram con unas cuentas que entonces incluía a los traspasados Jules Koundé (Francia) y Munir El-Haddadi (que se ha quedado fuera de la lista de Marruecos).

Pero que a nadie se le olvide que, además, entre el resto hay un campeón del mundo como Jesús Navas; un subcampeón mundial como el croata Ivan Rakitic, un medallista de plata y Bota de Oro olímpica como Rafa Mir e internacionales absolutos con España como Isco Alarcón o Suso Fernández -lleva un año K.O.-, con Argentina como Erik Lamela, con Países Bajos como Karim Rekik o con Bélgica como Adnan Januzaj. Salvo Fernando Reges, Joan Jordán y los más jóvenes, todos son internacionales absolutos.

Ahí, en el paupérrimo rendimiento de futbolistas totalmente contrastados es donde reside el principal problema y la gran paradoja de este Sevilla FC en puestos de descenso. Monchi, Castro y demás cabezas visibles del proyecto -incluso Sampaoli- merecen ser objeto de críticas, pero el gran culpable de esta lamentable situación que vive el club lo tiene ese plantel en el que la mitad ha estado más pendiente del Mundial que de su equipo y la otra mitad, sencillamente, está para 'sopita y buen vino'.

Ahora sólo cabe esperar, hacer una buena limpia, satisfacer las demandas de Sampaoli en el mercado invernal de fichajes y cruzar los dedos para que el escaparate de Qatar 2022, al menos, le sirva al Sevilla FC para poder vender producto devaluado.