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Sampaoli, puerta grande o enfermería

El técnico de Casilda parece ser la opción número uno en caso de destitución de Lopetegui, ya dirigió al Sevilla FC en la 16/17 y su figura no deja indiferente a la afición

Fernando RuizFernando Ruiz
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Sampaoli, puerta grande o enfermería
Sampaoli, en su etapa al frente del Sevilla en la 16/17. - UES

La derrota ante el Atlético de Madrid ha hecho saltar por los aires la aparente tranquilidad que se había instalado en el Sevilla Fútbol Club durante el parón liguero, pero a las primeras de cambio y tras una cierta mejoría frente a Espanyol, Copenhague y Villarreal, el equipo volvió a las andadas en la tarde de ayer ante un rival curtido en mil batallas y experto en moverse en arenas movedizas como es el Atlético del 'Cholo' Simeone. Todo ello ha provocado que, ahora mismo, la figura de Julen Lopetegui esté más en entredicho que nunca y su salida del Sevilla FC parece cuestión de tiempo.

Muchos incluso le habrían dado el finiquito hace dos semanas, para así tener el parón por delante con un nuevo entrenador y ganar tiempo para el cambio de mentalidad y de juego. Pero ese tiempo también pensaron otros que sería bueno para que Julen Lopetegui pudiera ser capaz de darle la vuelta a esta situación, pero visto lo visto, parece que no.

Y no es el único culpable ni mucho menos el vasco, que ha visto como le han quitado de un plumazo a una pareja de centrales top en Europa por un Marcao que vive en la enfermería, un Nianzou que promete pero que tan sólo tiene 20 años y le hacen falta partido y dos canteranos como José Ángel y Kike Salas que le han sacado las castañas del fuego en los últimos encuentros.

Pero como siempre en esto del fútbol, la cadena se rompe por el eslabón más débil, y ese siempre es el del entrenador. La cara de Lopetegui ayer en sala de prensa era fiel reflejo de la sensación que se vive en el vestuario, más que de debilidad, de tristeza, como el propio técnico reconocía. ¿Y cómo se combate la tristeza? Con alegría. También Bono lo admitía tras el partido, que tenían que salir al campo para "jugar disfrutando". Más claro, agua. Porque este Sevilla ya no disfruta ni hace disfrutar a su afición.

Por ello habrán pensado que lo mejor para combatir esa desazón en el vestuario es un agitador de conciencias, un "colonizador de mentes" que sea capaz de llegar a las cabezas de los jugadores como él mismo predicaba en su anterior etapa sí, hablamos de Jorge Sampaoli. A día de hoy parece el técnico con más ventaja para coger las riendas de este Sevilla perdido y sin identidad. "Nosotros tenemos que intentar que los futbolistas sientan la idea, se enamoren de la idea y se vinculen con ella. A veces se tarda, poco, mucho o a veces no se consigue nunca", defiende Sampaoli como ideario de su estilo de juego. Un revulsivo capaz de sacar provecho a la calidad ofensiva que tiene el equipo y que además se atreva a coger un banquillo tan caliente como el de Nervión en pleno octubre y casi en puestos de descenso, algo con lo que muchos no se atreven.

Sólo un 'loco' como Sampaoli se atrevería. Sin duda, una bomba de relojería que vendría a ser todo lo contrario a Lopetegui en cuanto a actitud, que también basa su juego en la posesión de balón, en defender con la pelota pero con una verticalidad acentuada a la hora de atacar al rival. Si es Sampaoli o no el elegido lo sabremos más pronto que tarde, lo que está claro es que el argentino no deja indiferente, están quienes lo aman y quienes no lo quieren ver ni en pintura, como tampoco querían ver a Lopetegui en el verano de 2019 (y acabaron cambiando de opinión). El esférico dictará sentencia, eso seguro, pero parece que con el argentino lo que apunta a ser un año de transición sólo puede acabar de dos formas: puerta grande o enfermería.