Corberán reivindica el carácter del Valencia en Mestalla: “El equipo tiene demasiadas ganas de darle alegrías a la afición”
Carlos Corberán analizó la victoria del Valencia CF ante el RCD Espanyol en Mestalla poniendo el acento en la personalidad del equipo, la respuesta en los momentos de mayor presión y el compromiso de un grupo que necesitaba reencontrarse con el triunfo en casa

Corberán respira tras ganar en MestallaCORDON PRESS

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El Valencia respiró en Mestalla tras una victoria tan necesaria como exigente frente al Espanyol. El 3-2 de la jornada 21 no fue solo un resultado; fue un alivio colectivo en un contexto cargado de tensión. Así lo transmitió Carlos Corberán, que compareció tras el partido con una idea central: el valor del carácter cuando el entorno aprieta.
El técnico ché evitó hablar de puntos de inflexión definitivos, pero sí subrayó la importancia emocional del triunfo. “Lo que puede ser, no lo sé”, arrancó, antes de concretar: “Lo que ha sido es una victoria muy importante con nuestra afición”. Corberán insistió en el componente sentimental del resultado: “Teníamos demasiadas ganas de darle a la afición los tres puntos, de hacer disfrutar a Mestalla”. Para él, el deseo era compartido: “Es el deseo que tenemos todos: los jugadores, el staff, todos”.
Un equipo que responde cuando más presión hay
Más allá del marcador, Corberán quiso poner el foco en el momento en el que llega la victoria. “En el momento de mayor dificultad del año, en el momento de mayor presión, el equipo ha sacado un carácter y una personalidad que me hace estar tremendamente orgulloso del grupo”, afirmó con rotundidad. No fue una frase aislada, sino el eje de toda su intervención.
El entrenador evitó destacar nombres propios desde el plano futbolístico, pero sí utilizó ejemplos concretos para ilustrar el compromiso del vestuario. “Más que señalar individualidades, yo creo que el equipo ha dado un paso adelante importantísimo”, explicó, enlazando ese mensaje con situaciones físicas límite vividas por algunos jugadores.
Centrales al límite y compromiso sin excusas
Corberán detalló con precisión el contexto de la defensa. Habló de Copete y Eray Cömert como símbolos de ese carácter colectivo. “No habían podido entrenar con normalidad durante toda la semana”, explicó, antes de añadir un detalle revelador: “Copete se ha tenido que pinchar dos veces para poder jugar el partido de hoy”.
El técnico confesó incluso sus dudas durante el encuentro. “En la primera acción del partido ya ha tenido molestias en la espalda”, relató. “Yo estaba con la duda de si podría continuar o no”. En el caso de Cömert, la situación fue similar: “Ha podido entrenar solo dos días porque tenía molestias en la cadera o en el isquiotibial”.
Lejos de dramatizar, Corberán utilizó esos ejemplos para reforzar su mensaje: “Me gusta ver ese carácter en los jugadores, porque ese es el camino”. Y fue más allá: “En situaciones de dificultad, de duda o problemáticas, están dando un paso adelante importantísimo para todos”.
Ganar en Mestalla, una carga emocional añadida
El técnico reconoció que el contexto del estadio también condiciona. “Llevábamos tiempo sin ganar en Mestalla”, recordó, insistiendo en que la presión era evidente. “El equipo tiene demasiadas ganas de darle alegrías a la afición”, explicó, aunque matizó que ese deseo a veces juega en contra: “Muchas veces, cuando digo demasiadas, es que eso te impide desarrollar el fútbol que el equipo puede hacer”.
Aun así, Corberán valoró la capacidad del grupo para no descomponerse. “Cada vez que nos hemos puesto por delante y ellos han conseguido empatar, el equipo no se ha venido abajo”, subrayó. Al contrario, según el técnico, la reacción fue inmediata: “Ha insistido, ha seguido”.

Orgullo por la respuesta y margen de mejora
Preguntado por el rendimiento y por posibles fichajes, Corberán marcó una línea clara. “Hasta que no pasan las cosas, no me gusta comentar”, dijo, evitando entrar en escenarios futuros. Prefirió centrarse en el presente y en el valor del triunfo. “Yo le doy muchísimo mérito a la victoria del equipo”, insistió.
Corberán cerró su comparecencia con una idea que conecta directamente con Mestalla. “Estoy tremendamente orgulloso cuando veo eso”, repitió, en referencia a la respuesta del equipo. No habló de cambios radicales ni de objetivos lejanos. Habló de competir, resistir y sumar.
La victoria ante el Espanyol no soluciona todos los problemas del Valencia, pero sí refuerza un mensaje interno: cuando la presión es máxima, el equipo responde. Mestalla volvió a celebrar y Corberán encontró en esa reacción colectiva un punto de apoyo para seguir construyendo. El reto, ahora, es darle continuidad.