El motivo que desencadena la salida de Marcelino del Villarreal
El todavía técnico del Villarreal decidió su adiós en marzo, cuando mantuvo las últimas conversaciones con el club para su renovación

Fernando Roig y Marcelino García Toral rompieron las negociaciones para su renovación. Imago
La salida de Marcelino García Toral del Villarreal es un tema que se viene mascando desde varias semanas atrás y que está a punto de tomar cuerpo de forma definitiva. El asturiano no ha querido confirmar su salida pero viene dando pistas a la afición groguet desde hace varias semanas.
Decidió su adiós en marzo
Tal y como ha venido contando ESTADIO Deportivo, la falta de entendimiento en la negociación de su renovación precipitó la decisión de separar caminos. Corría el mes de marzo cuando el técnico de Villaviciosa decidió que había llegado el momento de cambiar de aires. Las conversaciones para alargar su vinculación no resultaron lo positivas que él esperaba, por lo que decidió romper la negociación con cortesía y se emplazó con el club hasta final de temporada para retomar el diálogo, pero la decisión ya estaba tomada.
Anuncio oficial la próxima semana
Ahora, a falta de cinco jornadas para el final de LaLiga, el objetivo deportivo está ya en el bolsillo, lo cual acelera este nuevo encuentro que solo será para escenificar el fin de su etapa como entrenador. ¿El motivo? Sigue sin haber acuerdo. Marcelino ya examina el mercado en la Premier League y el club no ha movido su postura en la negociación. Su adiós se hará oficial en cuanto se certifique matemáticamente la clasificación para la Champions League, probablemente la semana próxima.
El motivo: solo le ofrecieron un año
El origen del desencuentro en la negociación entre ambas partes lo ha desvelado el periodista Pedro Morata, quien ha apuntado a un detalle no minúsculo que ha llevado a esta separación que sorprende por el contexto deportivo. Como se ha publicado anteriormente, el Villarreal, satisfecho con el rendimiento liguero del equipo, trasladó al técnico una oferta de renovación por una única temporada. Esto no gustó en absoluto a Marcelino. El míster interpretó esa propuesta como una falta evidente de confianza después de varios años al frente del proyecto en los que ha conseguido estabilidad, resultados y un crecimiento sostenido.
La respuesta del entrenador no se hizo saber de inmediato, pero el malestar se fue filtrando con el paso de los días. Desde su entorno no se entiende cómo, tras una campaña que roza lo histórico en la competición doméstica, el club no ha querido apostar por una vinculación más larga. En sus últimas comparecencias ha venido subrayando sus méritos y advirtiendo que su futuro se conocerá pronto. La sensación en el técnico es que, pese a los buenos resultados, no existe una confianza plena en su figura para seguir liderando el proyecto.
El Villarreal se mantiene en su postura
Y lo cierto es que el entrenador no va del todo desencaminado. En la planta noble del Villarreal están muy contentos con este segundo ciclo de Marcelino en el banquillo, pero también constatan que empieza a mostrar ciertos signos de desgaste en el vestuario después de tres temporadas de alta exigencia. A ello se suma un factor que ha pesado más de lo esperado en la valoración final y que ha sido la pobre imagen ofrecida en la Champions League. Pese al buen rendimiento en Liga, quedar penúltimo en la Champions con solo un empate y siete derrotas en ocho partidos ha escocido y mucho.
Desde dentro se entiende que el equipo ha tocado techo con el actual cuerpo técnico y que es el momento de iniciar una nueva etapa antes de que el desgaste pueda ir a más. Por eso, la oferta de un solo año no fue casual sino una forma de mantener el control sin comprometerse a largo plazo.

En este contexto, las últimas declaraciones de Marcelino no han hecho más que alimentar la sensación de despedida inminente. Tras la victoria ante el Celta de Vigo, el técnico dejó mensajes con mucha carga emocional, reivindicando el mérito de la temporada, destacando la distancia con el quinto clasificado y el logro de encadenar dos clasificaciones consecutivas para la Champions -algo inédito en la historia del club-, en un discurso que sonó a balance y también a recordatorio hacia quienes han tomado la decisión. El propio entrenador deslizó además que el anuncio definitivo podría no demorarse demasiado una vez se cierre el objetivo europeo.
El sustituto será Iñigo Pérez
En el club, mientras tanto, ya trabajan en el relevo. El nombre elegido es el de Iñigo Pérez, con quien se tiene un acuerdo verbal prácticamente cerrado que abriría una nueva etapa en el banquillo de La Cerámica. Ambas partes tendrían ya ese pacto cerrado a falta de firma. El entrenador navarro conoce las condiciones y la duración del contrato, que sería precisamente por dos temporadas, y habría dado su aprobación.
No se hará nada oficial hasta que Villarreal y Rayo dejen de tener objetivos deportivos en disputa. Los pasos siguientes serán confirmar el adiós de Marcelino, hacer lo mismo con Iñigo en Vallecas y posteriormente el movimiento del pamplonés hacia Villarreal.