Carlos Alcaraz, tras sus quejas en Shanghai, señala cuál es el problema: "La pelota se sentía más grande y algo más lenta. No sé por qué. Es algo que deberían revisar"
El tenista español se quejó de las bolas, su rival señaló que son las mismas del torneo anterior y Alcaraz acabó reconociendo que había jugado mal y que Begs lo había hecho mejor

Carlos Alcaraz y Zizou Bergs@atptour
Carlos Alcaraz es transparente y no se calla lo que piensa, ni siquiera cuando está en la pista. Durante su partido de tercera ronda en el Master 1.000 de Shanghai, ante Zizou Bergs, mostró su frustración por lo que, a su entender, era un mal bote de las bolas.
El tenista murciano señalaba que unas veces botaban y otras se deslizaban y que, así, no "podía jugar", ya que tenía que tirar de intuición. Fuera eso o no, la realidad es que estaba jugando muy mal y fruto de ese mal partido llegó su derrota por 7-5 y 7-6 ante el tenista belga.
Lo que podría ser un enfado, como ha ocurrido en otras ocasiones, que muestra en pista, en esta ocasión también lo ha trasladado a la sala de prensa y allí no ha dudado en quejarse de que las condiciones de la pista en las que ha disputado el partido en Shanghai eran "muy diferentes" a las de su debut ante Juan Manuel Cerúndolo o, incluso, a los entrenamientos.
"En la primera ronda sentí que la pista era realmente rápida. Hoy no tuve la misma sensación. Resulta extraño percibir la pista y las condiciones de manera tan distinta en apenas dos días. Obviamente, en la primera ronda jugué con el techo cerrado. Hoy jugué al aire libre. Lo noté diferente. En la primera ronda sentí que todo iba muy rápido. Hoy la pelota se sentía más grande y algo más lenta. No sé por qué. Es algo extraño, algo que deberían revisar", advierte el tenista de El Palmar.
Preguntado por la queja de las bolas y pese a que Alcaraz no incidió en ello en rueda de prensa, Zizou Bergs no dudó en contestarle. "Las pelotas son exactamente las mismas que utilizamos en el torneo anterior, así que no creo que el problema venga de ahí. Sí que es verdad que, de vez en cuando, había algún bote extraño en la pista. Es algo que he notado incluso durante el calentamiento. Quizá te encuentras con un bote malo cada diez o veinte golpes. Eso existe y no voy a negarlo, pero creo que, en general, tanto las pistas como las pelotas están muy bien", sentenciaba el belga.
Alcaraz admite que jugó un mal partido
Fuera de esa polémica, Alcaraz reconoció que eso no era una excusa para justificar su derrota, ya que no había estado al nivel habitual y eso, ante un tenista como Bergs, le da opciones de hacer lo que hizo: ganar. "No he jugado bien hoy. Diría que mi nivel fue realmente bajo, mientras que el suyo fue muy alto. Me pareció un partido reñido, pero que hubo momentos clave en los que no rendí a mi mejor nivel", reconocía.
Aunque también apelaba a la fortuna de su rival. "Creo que él tuvo algo de suerte en ciertos instantes. Hubo restos y golpes en los que le dio con el marco de la raqueta, la bola entró y pudo seguir jugando el punto. Supo aprovechar esos momentos porque, tras ese golpe de suerte, jugó puntos realmente buenos; mostró un gran nivel en momentos puntuales. Yo esperaba tener algo de suerte en momentos específicos del partido, pero no llegaron. Así es el tenis", admitía resignado el español.
"Hoy no me sentía cómodo con los golpes. Estoy muy decepcionado con el partido, porque no encontré la solución. Diría que simplemente cometí demasiados errores no forzados", acabó reconociendo el murciano, dándole el mérito al rival.
Mucho tiempo antes de volver a jugar
Tras esta derrota, Carlos Alcaraz tendrá tiempo de preparar su próximo torneo, ya que, en principio, no juega hasta dentro de 20 días en el Master 1.000 de París. Y, tras eso, las ATP Finals y, posiblemente, la Copa Davis.

"Solo me queda volver a casa, prepararme para lo que viene, retomar los entrenamientos y tratar de jugar mejor en el próximo torneo", señalaba al respecto, aunque no quiere aún pensar más allá. "Intentaré pensar con claridad en los próximos días -sobre lo que ha hecho-. Ahora mismo me vienen a la cabeza todos los pensamientos negativos y ninguno de los positivos, pero creo que me quedaré con lo bueno de haber jugado esos partidos -de la gira asiática-. Podré volver a ver los encuentros con mi entrenador y mi equipo. Eso será de gran ayuda para el próximo torneo", sentenciaba el jugador español.