Samu López desvela el secreto de Alcaraz para ser el número 1
El entrenador de Carlitos ha contado como es la actividad diaria del murciano, llegando a admitir que ''el día más duro son tres horas de entrenar tenis y dos de entrenar físico''

Carlos Alcaraz durante el Miami OpenImago
El dominio de Carlos Alcaraz en el circuito no es fruto de azar, sino de una disciplina férrea. Samuel López, su entrenador, confirma que el éxito del murciano reside en sesiones que pueden alcanzar las cinco horas diarias, repartidas entre técnica en pista y preparación física. Este fondo es lo que le permite marcar la diferencia en los Grand Slams, donde el aguante en partidos a cinco sets es determinante. Sin embargo, su plan de trabajo huye de la rigidez. La clave está en la adaptación constante según el calendario de competición. Mientras que en pretemporada la exigencia es máxima, durante los torneos se priorizar el descanso y la recuperación para asegurar que el tenista llegue con frescura a las rondas finales.
El secreto de Carlos Alcaraz
En la élite del tenis, la brecha entre los mejores y el resto no es física, sino más bien mental. La capacidad de gestionar la presión es lo que define a un campeón. Carlos Alcaraz es el ejemplo perfecto de esa metamorfosis psicológica, pasando de ser un talento en en ciernes a ser literalmente, el número 1 del mundo.

Sobre esta mentalidad de hierro, Samu López comentaba en el Open Court Podcast que a este tipo de tenistas no les da miedo nada y se ven ganadores por encima de cualquier rival. Esa confianza ciega fue la que permitió al murciano dar un golpe sobre la mesa en la pasada final de Roland Garros. Aquel partido contra Jannik Sinner fue el punto de inflexión definitivo: salvar tres bolas de campeonato no fue una cuestión de técnica, sino de pura determinación para no dar el brazo a torcer cuando parecía todo perdido.
El descanso, casi tan importante como el entreno
La gestión del descanso se ha convertido en el pilar maestro para que Carlos Alcaraz mantenga su máximo rendimiento. En un circuito marcado por viajes constantes, desfases horarios y la irregularidad de los turnos de juego, la recuperación física es innegociable. Como bien apunta su entrenador, el cuerpo debe estar siempre listo para la batalla y eso solo se logra con una desconexión adecuada y la nutrición adaptada a cada escenario.
Con el Masters 1000 de Montecarlo en el horizonte, el murciano encara ahora dos semanas clave. Tras unos días de reposo total, iniciará la transición específica a la tierra batida. Además, el hecho de instalarse en Europa de forma permanente hasta que finalice la gira de hierba supone un alivio logístico fundamenta que su físico agradeceré enormemente.