Ni Roberto Carlos, ni Emaná, la pierna más fuerte de la liga española tiene nombre propio
El duelo entre Osasuna y Athletic Club dejó una imagen que ya está haciéndose viral, la musculosa pierna de un jugador rojillo

Los jugadores de Osasuna celebran el gol de Rubén García frente al Athletic.Cordon Press
Permítanme que diga mi edad, cuarenta primaveras, porque desde que tengo uso de razón no he visto algo igual en el mundo del fútbol. Y no se trata de una sola foto, hecha en un momento de tensión o de algún gesto concreto, sino que puede ser la pierna más fuerte que se recuerde en la historia del mundo balompédico.
Si nos remontamos a la década de los noventa, el primero que asombró verdaderamente en la liga española con sus musculosas piernas fue Roberto Carlos. El jugador brasileño del Real Madrid se hizo pronto famoso, entre otras cosas, por sus cuádriceps y gemelos, impropios para esa época y para su tamaño. De ahí que la rompiera cada vez que cogía la pelota.
Ya en una etapa más física del fútbol, llegarían ya otros a la La Liga como Cristiano Ronaldo, también en su fase como madridista, o el exbético y camerunés Achille Emaná, quienes también cautivaron por tener un tren inferior descomunal para ser un futbolista. Y es que mover tanta masa muscular a tanta velocidad no debe ser nada sencillo. Algunos como Adama Traoré, otro que tal baila, hasta se engrasaban en aceite para que no le pudieran frenar.

Pero, sin duda alguna, lo que enseñó Rubén García en la jornada del sábado durante el choque contra el Athletic Club es otro rollo. Y el jugador rojillo, que lo sabe, no ha dudado en compartir su imagen con todos sus seguidores. Tanto v��a X (antiguo Twitter), como Instagram. Y su pierna ya está dando la vuelta al mundo.

Suyo fue el gol que puso por delante a Osasuna antes del descanso frente al conjunto vasco. Un gol que se comprende una vez analizada su pierna. Algunos incluso se atreven a decir que Unai Simon canta y que estaba mal colocado. Pero visto una y otra vez el gol, con la potencia y el efecto que le imprime este jugador al esférico, tira por tierra cualquier crítica hacia el portero del Athletic.
El Sadar ya tiene un nuevo ídolo y así se lo han hecho saber y España tiene a su nueva pierna de acero. Una pierna que, con goles como estos, ya está en el escaparate internacional seguro. Mide poco más de 1,70 y ronda los 72 kilos de peso. Todo músculo. Porque de tren superior tampoco va mal.

Al finalizar el encuentro, el jugador rojillo se marchó con la pena de que su gol no hubiese valido tres puntos. Y no dudó en hacer autocrítica: "Te vas con un sabor agridulce porque la sensación dentro del grupo es que podíamos haber hecho más, no desde el esfuerzo, sino desde la concentración y de los pequeños detalles, que es donde ha estado la diferencia".