Betis 1-1 Rayo: Martínez Munuera lo deja en tablas
El árbitro revisó, la última en el monitor y hasta el minuto 89, dos faltas fronterizas que pudieron haber sido penaltis y expulsiones, pero decidió ignorarlas; así lo vivimos y lo contamos minuto a minuto

Betis
Rayo

Real Betis y Rayo Vallecano firmaron un empate (1-1) que sabe a poco (a los anfitriones, en su lucha contrarreloj por la Champions, y a los madrileños, para escapar del pozo) condicionado por las decisiones de Martínez Munuera, que decidió ignorar dos acciones idénticas, al principio y al final del segundo tiempo, que bien pudieron suponer un penalti para cada contendiente y las expulsiones de Nobel Mendy y Valentín Gómez. En un alargue de catorce minutos, tuvo el triunfo en sus botas Antony Matheus dos Santos, pero estrelló un mano a mano en Augusto Batalla.

De inicio, alternativas en la presión y en la iniciativa, con Cédric Bakambu perdonando de zurda tras capturar una mala entrega franjirroja, así como Ilias Akhomach e Isi Palazón avisando con la misma pierna (para ellos, la buena) pero con menos ángulo todavía. Respondió ahí Álvaro Valles mucho mejor que luego Batalla, quien, tras comprobar cómo Nobel Mendy desviaba a córner un disparo peligroso de Marc Roca desde la frontal, vio al ariete congoleño aprovechar un mal despeje suyo en corto y un resbalón del central senegalés para marcar a placer.
El segundo tanto consecutivo del '11', que hacía bueno el centro-chut previo de Aitor Ruibal desde la línea de fondo, descosía definitivamente al cuarto de hora largo cualquier tipo de atadura restante. Se jugaba, eso sí, en muy pocos metros, ya que Iñigo Pérez ordenaba un estrechamiento entre las líneas que favorecía las pérdidas y los errores. Por ello, Manuel Pellegrini quiso que Álvaro Fidalgo fuera más indetectable que nunca, ofreciéndose permanentemente por dentro y apareciendo en zonas insospechadas como solución generadora o continuadora.

Mientras tanto, los vallecanos se afanaban a balón parado, faceta a la que suele sacar excelentes réditos, de tal manera que Mendy no alcanzó por centímetros una falta muy cerrada al segundo palo de Gerard Gumbau. Pero también tuvo el segundo el Real Betis en sus peligrosas transiciones, perdonando a diez del descanso Antony Matheus dos Santos: le devolvió Bakambu la gentileza de Palma de Mallorca, pero el paulista, tras regatear al portero madrileño, no atinó a puerta vacía.
El que sí lo hizo fue Isi Palazón, que ganó la posición en el segundo palo a Aitor Ruibal para empujar un fenomenal servicio de Andrei Ratiu. Corría el minuto 42 y el atacante de Cieza pulsaba el botón de 'reset' a la contienda. Incluso, la cosa pudo ser peor para los intereses verdiblancos, pues Valles tuvo que rectificar sobre la marcha en la última acción del primer tiempo, aunque el meta rinconero logró despejar con la pierna sobre la línea de gol una falta directa botada por Florian Lejeune que se envenenó con el efecto.
Sorprendió el 'Ingeniero' tras el paso por vestuarios, pues no había trascendido ninguna molestia de Bakambu, que había marcado por segunda jornada seguida, aunque no esperó más para la reincorporación del 'Cucho' Hernández. Lo primero que hizo el colombiano fue forzar una acción polémica que pudo ser decisiva: el '19' se revuelve perfectamente sobre la misma línea del borde del área y Nobel Mendy le hace una clara falta que, aparte de poder convertirse en la segunda amarilla y la consiguiente expulsión, pareció penalti y no falta en el semicírculo.
Se revisó durante un puñado excesivo de minutos en la sala VOR, pero ni González Fuertes cambió la decisión de Martínez Munuera ni el valenciano alteró su indulto al zaguero cedido por el Real Betis. La falta la terminaría mandando Ez Abde demasiado alta. Creció desde entonces claramente el Rayo, que se adueñaba con los cambios del centro del campo y metía en su campo a los heliopolitanos. De hecho, pudo completar la remontada Isi Palazón a pase del 'Pacha' Espino en un momento de confusión tras la lesión de Aitor Ruibal. Tocaba serenarse.

En una de las primeras estiradas de la reanudación desde aquella acción revisada en Las Rozas allá por el 47, percutió por la izquierda Rodrigo Riquelme y quedó claro enseguida que al 'Cucho' le falta todavía para ser el que era. Sobre la bocina, el daño pudo ser mayor, porque Valentín Gómez reprodujo con Andrei Ratiu una jugada idéntica, sobre la misma línea lateral, que costará el derbi al argentino, aunque casi también una roja directa y un penalti que habría sido crucial por señalarse en el 89. Por sorpresa, el colegiado principal acudió al monitor y no señaló nada más.
En el 94, cuarto de 14 minutos de alargue, en gran parte por dos revisiones desmesuradas, perdonó Antony un mano a mano con Batalla facilitado por Juan Camilo Hernández, dejando claro que los anfitriones, al menos, no se conformaban con las tablas tras un susto de muerte. Tampoco pudo Ez Abde, superando de cabeza a su marcador. La siguiente, a puerta vacía, no valía, ya que a Ángel Ortiz se le escapó el balón por la línea de fondo en el centro, mientras que se entretuvo en el 102 a la hora del pase de la muerte.

Ficha técnica del Real Betis - Rayo Vallecano de LaLiga
Real Betis: Álvaro Valles; Aitor Ruibal (Ortiz 70'), Diego Llorente, Natan, Ricardo Rodríguez (Valentín Gómez 70'); Marc Roca, Fornals (Rodrigo Riquelme 61'), Fidalgo (Deossa 75'); Antony, Ez Abde y Bakambu ('Cucho' Hernández 46').
Rayo Vallecano: Batalla; Ratiu, Lejeune, Mendy, 'Pacha' Espino (Nteka 96'); Óscar Valentín, Gumbau (Pathé Ciss 61'); Ilias Akhomach (Pedro Díaz 96'), Isi Palazón, Fran Pérez (Álvaro García 61'); y De Frutos (Pep Chavarría 77').
Árbitros: Martínez Munuera (valenciano), con el asturiano González Fuertes en el VAR. Amarillas a los locales Fornals, Diego Llorente, Deossa y Valentín Gómez, así como a los visitantes Mendy, Gumbau y 'Pacha' Espino.
Goles: 1-0 (16') Bakambu; 1-1 (42') Isi Palazón.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la jornada 25ª de LaLiga, disputado en el Estadio de La Cartuja ante 59.436 espectadores, con una pequeña representación de hinchas rayistas. Fue el partido catalogado como 'Forever Green', con lo que los titulares saltaron al campo de la mano de unos niños que portaban pequeños naranjos, cuyo fruto ha servido para fabricar las equipaciones especiales que lucieron los locales.